Estudio bíblico Logos

Mateo 15:22–27

Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Griego

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

Entonces una mujer cananea que había salido de aquella región, comenzó a gritar: «Señor, Hijo de Davida, ten misericordia de mí; mi hija está terriblemente endemoniadab»

Pero Él no le contestó nada. Y acercándose Sus discípulos, le rogaban: «Atiéndela1, pues viene gritando tras nosotros»

Y Jesús respondió: «No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israela».

Pero acercándose ella, se postró1 ante Éla, diciendo: «¡Señor, ayúdame!»

Y El le dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos, y echárselo a los perrillos».

Ella respondió: «Sí, Señor; pero1 también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos»

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1 Despídela.
  2. 1O adoró.
  3. 1 porque.

Referencias cruzadas

  1. aMat. 9:27
  2. bMat. 4:24
  3. aMat. 10:6
  4. aMat. 8:2