Marcos 5:11–20
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Había allí una gran manada de cerdos paciendo junto al monte.
Y los demonios le rogaron, diciendo: «Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos»
Jesús les dio permiso. Y saliendo los espíritus inmundos, entraron en los cerdos; y la manada, unos 2,000, se precipitó por un despeñadero al mar, y en el mar se ahogaron1.
Los que cuidaban los cerdos1 huyeron y lo contaron en la ciudad y por los campos. Y la gente vino a ver qué era lo que había sucedido.
Vinieron* a Jesús, y vieron* al que había estado endemoniadoa, sentado, vestidob y en su cabal juicio, el mismo que había tenido la legiónc; y tuvieron miedod.
Los que lo habían visto les describieron cómo le había sucedido esto al endemoniadoa, y lo de los cerdos.
Y comenzaron a rogar a Jesús que se fuera de su regióna.
aAl entrar Él en la barca, el que había estado endemoniadob le rogaba que lo dejara ir con Él1.
Pero Jesús no se lo permitió, sino que le dijo*: «Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas1 el Señor ha hecho por ti, y cómo tuvo misericordia de tia».
Y él se fue, y empezó a proclamar en Decápolisa cuán grandes cosas1 Jesús había hecho por él; y todos se quedaban maravillados.
Notas al pie
Referencias cruzadas
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