The Future of Bible Study Is Here.
Marcos 1:1–14:72
1 Principio del evangelio de Jesucristo el Mesías1, Hijo de Dios2a.
a2 Como está escrito en el profeta Isaías:
«He aquí, Yo envío Mi mensajero delante de Ti,
El cual preparará Tu caminob.
3 »Voz del que clama en el desierto:
“Preparen el camino del Señor,
Hagan derechas Sus sendasa”».
4 Juan el Bautista apareció en el desierto predicando el bautismo de arrepentimientoa para el perdón de pecadosb.
5 Acudía a él toda la región de Judea, y toda la gente de Jerusalén, y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán.
6 Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía1 un cinto de cueroa a la cintura, y comía langostas y miel silvestre.
7 Y predicaba, diciendo: «Tras mí viene Uno que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de Sus sandalias.
8 »Yo los bauticé a ustedes con1 agua, pero Él los bautizará con1 el Espíritu Santo»
9 aSucedió que en aquellos días Jesús vino de Nazaretb de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.
10 Inmediatamente, al salir del agua, vio que los cielos se abrían, y que el Espíritu descendía sobre Él como una paloma;
11 y vino una voz de los cielos, que decía: «Tú eres Mi Hijo amado, en Ti me he complacidoa»
12a Enseguida el Espíritu lo impulsó* a ir al desierto.
13 Y estuvo en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanása; y estaba entre las fieras, y los ángeles le servían.
14 Después que Juan había sido encarcelado1, Jesús vino a Galileaa predicando el evangeliob de Dios.
15 «El tiempo se ha cumplidoa», decía, «y el reino de Dios se ha acercado; arrepiéntanse y crean1b en el evangelio».
Llamamiento de los primeros discípulos
16 aMientras caminaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, hermano de Simón, echando una red en el mar, porque eran pescadores.
17 Y Jesús les dijo: «Vengan conmigo, y Yo haré que ustedes sean pescadores de hombres».
18 Dejando al instante las redes, ellos lo siguieron.
19 Yendo un poco más adelante, Jesús vio a Jacobo1, el hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, los cuales estaban también en la barca, remendando las redes.
20 Al instante los llamó; y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con Jesús.
21 aEntraron* en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo, Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñarb.
22 Y se admiraban de Su enseñanzaa; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
23 En ese momento estaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual comenzó a gritar:
24 «¿Qué tienes que ver con nosotros1a, Jesús de Nazaret2b? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quien Tú eres: el Santo de Diosc»
25 Jesús lo reprendió, diciendo: «¡Cállate, y sal de él!».
26 Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones al hombre, gritó a gran voz y salió de él.
27 Y todos se asombrarona de tal manera que discutían entre sí, diciendo: «¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva con autoridad! Él manda aun a los espíritus inmundos y le obedecen»
28 Enseguida Su fama se extendió por todas partes, por toda la región alrededor de Galilea.
Jesús sana a la suegra de Simón y a muchos otros
29 aInmediatamente después de haber salido de la sinagoga, fueron1 a casa de Simónb y Andrés, con Jacobo2 y Juan.
30 La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y enseguida hablaron* a Jesús de ella.
31 Él se le acercó, y tomándola de la mano la levantó, y la fiebre la dejó; y ella les servía.
32 aA la caída de la tarde, después de la puesta del solb, trajeron a Jesús todos los que estaban enfermos y los endemoniadosc.
33 Toda la ciudada se había amontonado a la puerta.
34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedadesa, y expulsó muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque ellos sabían quién era Él1.
35 aLevantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, Jesús salió y fue a un lugar solitario, y allí orabab.
36 Simón y sus compañeros salieron a buscar a Jesús.
37 Lo encontraron y le dijeron*: «Todos te buscan»
38 Jesús les respondió*: «Vamos a otro lugar, a los pueblos vecinos, para que Yo predique1 también allí, porque para eso he venido».
39 Y fue por toda Galilea, predicando en sus sinagogasa y expulsando demonios.
40 aUn leproso vino* rogando a Jesús, y arrodillándose, le dijo1: «Si quieres, puedes limpiarmeb»
41 Movido a compasión, extendiendo Jesús la mano, lo tocó y le dijo*: «Quiero; sé limpio».
42 Al instante la lepra lo dejó y quedó limpio.
43 Entonces Jesús lo despidió enseguida amonestándole severamente:
44 «Mira», le dijo*, «no digas nada a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu limpieza lo que Moisés ordenó, para testimonio a ellosa».
45 Pero él, en cuanto salió comenzó a proclamarlo abiertamente1 y a divulgar el hechoa, a tal punto que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera en lugares despoblados; y venían a Él de todas partesb.
2 Cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm varios días después, se oyó que estaba en casa.
2 Y se reunieron muchosa, tanto que ya no había lugar ni aun a la puerta; y Él les explicaba1 la palabra.
3 aEntonces vinieron* y le trajeron un paralíticob llevado entre cuatro hombres.
4 Como no pudieron acercarse1 a Jesús a causa de la multitud, levantaron el techo encima de donde Él estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camillaa en que estaba acostado el paralíticob.
5 Viendo Jesús la fe de ellos, dijo* al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonadosa».
6 Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban en sus corazones:
7 «¿Por qué habla Este así? Está blasfemando; ¿quién puede perdonar pecados, sino solo Dios1a?»
8 Al instante Jesús, conociendo en1 Su espíritu que pensaban de esa manera dentro de sí mismos, les dijo*: «¿Por qué piensan estas cosas en sus corazones?
9 »¿Qué es más fácil, decir al paralíticoa: “Tus pecados te son perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”?
10 »Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados» dijo* al paralítico:
11 «A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».
12 Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a la vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Diosa, diciendo: «Jamás hemos visto cosa semejanteb»
Llamamiento de Leví y la cena en su casa
13 Jesús salió de nuevo a la orilla del mar, y toda la multitud venía a Éla, y les enseñaba.
a14 Al pasar, vio a Leví1, hijo de Alfeo, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo*: «Síguemeb». Y levantándose, lo siguióc.
15 Y sucedió1 que estando Jesús sentado2 a la mesa en casa de Leví3, muchos recaudadores de impuestos* y pecadores estaban comiendo5 con Jesús y Sus discípulos; porque había muchos de ellos que lo seguían.
16 Cuando los escribas de los fariseosa vieron que Él comía con pecadores y recaudadores de impuestos, decían a Sus discípulos: «¿Por qué Él come y bebe con recaudadores de impuestos y pecadoresb?»
17 Al oír esto, Jesús les dijo*: «Los que están sanos1 no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos; no he venido a llamar a justos, sino a pecadoresa».
18 aLos discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando; y vinieron* y dijeron* a Jesús: «¿Por qué ayunan los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos, pero Tus discípulos no ayunan?»
19 Y Jesús les respondió: «¿Acaso pueden ayunar los acompañantes del novio1 mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar.
20 »Pero vendrán días cuando el novio les será quitado, y entonces ayunarán en aquel díaa.
21 »Nadie pone un remiendo1 de tela nueva2 en un vestido viejo, porque entonces el remiendo3 al encogerse tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce una rotura peor.
22 »Y nadie echa vino nuevo en odres1 viejos, porque entonces2 el vino romperá el odre, y se pierden el vino y también los odres1; sino que se echa vino nuevo en odres1 nuevos».
Jesús, Señor del día de reposo
23 aAconteció que un día de reposo Jesús pasaba por los sembrados, y Sus discípulos, mientras se abrían paso, comenzaron a arrancar espigasb.
24 Entonces los fariseos le decían: «Mira, ¿por qué hacen lo que no es lícito en el día de reposoa?»
25 Jesús les contestó*: «¿Nunca han leído lo que David hizo cuando tuvo necesidad y sintió hambre, él y también sus compañeros;
26 cómo entró en la casa de Dios en tiempos de Abiatar, el sumo sacerdotea, y comió los panes consagrados1 que no es lícito a nadie comerb, sino a los sacerdotes, y dio también a los que estaban con élc?».
27 Y Él continuó diciéndoles: «El día de reposo se hizo1 para el2 hombrea, y no el hombre para el2 día de reposob.
28 »Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo».
Jesús sana al hombre de la mano seca
3 aOtra vez entró Jesús en una sinagogab; y había allí un hombre que tenía una mano seca1.
2 Y lo observabana para ver si lo sanaba en el día de reposo, para poder acusar a Jesúsb.
3 Y Jesús le dijo* al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte aquí en medio».
4 Entonces Jesús dijo* a los otros: «¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar?». Pero ellos guardaban silencio.
5 Y mirando con enojo a los que lo rodeaban, y entristecido por la dureza de sus corazones, le dijo* al hombre: «Extiende tu mano». Y él la extendió, y su mano quedó sana1a.
6 Pero cuando los fariseos salieron, enseguida comenzaron a tramar1 con los herodianosa en contra de Jesús, para ver cómo lo podrían destruir.
7 aEntonces Jesús se retiró al mar con Sus discípulos, y una gran multitud de Galilea lo siguió. Y también de Judeab,
8 de Jerusalén, de Idumeaa, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y Sidónb, una gran multitud, que al oír todo lo que Jesús hacía, vino a Él.
9 Y dijo a Sus discípulos que tuvieran lista una barca para Él por causa de la …
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| 2 | Muchos mss. no incluyen: Hijo de Dios. |
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| 1 | Lit. y. |
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| 1 | O en, o por. |
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| 1 | Lit. entregado. |
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| 1 | O pongan su confianza. |
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| 1 | O Santiago. |
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| 1 | Lit. ¿Qué a nosotros y a ti? |
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| 2 | Lit. Jesús nazareno. |
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| 1 | Algunos mss. dicen: después que Él había salido…vino. |
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| 2 | O Santiago. |
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| 1 | Algunos mss. dicen: sabían que Él era el Cristo. |
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| 1 | O proclame. |
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| 1 | Lit. diciéndole. |
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| 1 | Lit. mucho. |
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| 1 | Lit. hablaba. |
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| 1 | Lit. traer. |
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| 1 | Lit. sino uno, Dios. |
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| 1 | Lit. por. |
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| 1 | O Mateo. |
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| 1 | Lit. Y sucede. |
| 2 | Lit. recostado. |
| 3 | O Mateo. |
| * | |
| 5 | Lit. reclinados. |
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| 1 | Lit. fuertes. |
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| 1 | Lit. hijos del tálamo. |
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| 1 | Lit. cose lo que se pone encima. |
| 2 | Lit. sin encoger. |
| 3 | Lit. y si no lo que llena. |
| 1 | I.e. cueros usados como recipientes. |
| 2 | Lit. y si no. |
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| 1 | Lit. los panes de la proposición. |
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| 1 | O vino a ser. |
| 2 | Lit. por causa del. |
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| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O paralizada. |
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| 1 | Lit. restaurada. |
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| 1 | Lit. dando consejo. |
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