Lucas 23:8–25
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Jesús ante Herodes
Al ver a Jesús, Herodes se alegró en gran manera, pues hacía mucho tiempo que lo quería vera por lo que había oído hablar de Él, y esperaba ver alguna señal1 que Él hiciera.
Lo interrogó extensamente1, pero Jesús nada le respondióa.
Los principales sacerdotes y los escribas también estaban allí, y lo acusaban con vehemencia.
Entonces Herodes, con sus soldados, después de tratar a Jesús con desprecio y burlarse de Él, lo vistieron con un espléndido mantoa. Después Herodes lo envió de nuevo a Pilato.
Aquel mismo día Herodes y Pilatoa se hicieron amigos, pues antes habían estado enemistados el uno con el otro.
Pilato condena a Jesús
Pilato convocó a los principales sacerdotes, a los gobernantesa y al pueblo,
y les dijo: «Me han presentado a este hombre como uno que incita al pueblo a la rebelióna, pero habiéndolo interrogado yo delante de ustedes, no he hallado ningún delito en este hombreb de las acusaciones que hacen contra Él.
»Ni tampoco Herodesa, pues nos lo ha remitido de nuevo; ya que nada ha hecho1 que merezca la muerte.
»Por tanto, lo voy a castigar y después, lo soltaréa»
1Y tenía obligación de soltarles un preso en cada fiesta.
Pero todos ellos gritaron a una: «¡aFuera con este, y suéltanos a Barrabás!»
Barrabás había sido echado en la cárcel por un levantamiento ocurrido en la ciudad, y por homicidio.
Pilato, queriendo soltar a Jesús, les volvió a hablar,
pero ellos continuaban gritando: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!»
Y él les dijo por tercera vez: «¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho Este? No he hallado en Él ningún delito digno de muerte; por tanto, lo castigaré y lo soltaréa»
Pero ellos insistían, pidiendo a grandes voces que fuera crucificado, y sus voces comenzaron a predominar.
Entonces Pilato decidió1 que se les concediera su demanda.
Y soltó al que ellos pedían, al que había sido echado en la cárcel por insurrección y homicidio, pero entregó a Jesús a la voluntad de ellos.
Notas al pie
Referencias cruzadas
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