Levítico 14:2–32
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«Esta será la ley del leproso en los días de su purificación. Será llevado al sacerdotea,
y el sacerdote saldrá fuera del campamentoa. El sacerdote lo examinará, y si la infección ha sido sanada en el leproso,
entonces el sacerdote mandará tomar dos avecillas vivas y limpias, madera de cedro, un cordón escarlata e hisopo para el que ha de ser purificadoa.
»Después el sacerdote mandará degollar una de las avecillas en una vasija de barro sobre agua corriente.
»En cuanto a la avecilla viva, la tomará junto con la madera de cedroa, el cordón escarlata y el hisopob, y los mojará junto con la avecilla viva en la sangre del ave muerta sobre el agua corriente.
»Después rociará siete veces al que ha de ser purificado de la lepra, lo declarará limpioa, y soltará al ave viva en campo abierto.
»El que ha de ser purificado lavará su ropa, se rasurará todo el cabelloa, se bañará en agua y quedará limpiob. Después podrá entrar al campamento, pero por siete días permanecerá fuera de su tiendac.
»Al séptimo día se rasurará todo el cabello: se rasurará la cabeza, la barba y las cejas; todo su cabello. Entonces lavará su ropa y se lavará el cuerpo en agua, y quedará limpioa.
»En el octavo día tomará dos corderos sin defecto, una cordera de un año sin defecto, tres décimas de un efa (7.3 litros) de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal y un tercio de litro de aceitea;
y el sacerdote que lo declare limpio, presentará delante del Señor al hombre que ha de ser purificado, con las ofrendas, a la entrada de la tienda de reunión.
»Entonces el sacerdote tomará uno de los corderos y lo traerá como ofrenda por la culpaa, con el tercio de litro de aceiteb, y los presentará como ofrenda mecida delante del Señorc.
»Enseguida degollará el cordero en el lugar donde degüellan la ofrenda por el pecado y el holocaustoa, en el lugar del santuario, porque la ofrenda por la culpa, lo mismo que la ofrenda por el pecado, pertenece al sacerdote; es cosa santísimab.
»Entonces el sacerdote tomará de la sangre de la ofrenda por la culpaa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que ha de ser purificado, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derechob.
»El sacerdote tomará también del tercio de litro de aceitea, y lo derramará en la palma de su mano izquierda;
después el sacerdote mojará el dedo de su mano derecha en el aceite que está en la palma de su mano izquierda, y con el dedo rociará del aceite siete veces delante del Señor.
»De lo que quede del aceite que está en su mano, el sacerdote pondrá un poco sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se ha de purificar, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre de la ofrenda por la culpa;
y el resto del aceite que está en la mano del sacerdote, lo pondrá sobre la cabeza del que ha de ser purificado. Así el sacerdote hará expiación por él delante del Señora.
»Luego el sacerdote ofrecerá el sacrificio por el pecadoa y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia. Y después, degollará el holocausto.
»Y el sacerdote ofrecerá sobre el altar el holocausto y la ofrenda de cereal. Así hará expiación el sacerdote por él, y quedará limpioa.
»Pero si es pobre y no tiene suficientes recursosa, entonces tomará un cordero como ofrenda por la culpa, como ofrenda mecida, a fin de hacer expiación por élb, y una décima de un efa (2.2 litros) de flor de harina mezclada con aceite para ofrenda de cereal, y un tercio de litro de aceitec,
y dos tórtolas o dos pichones, según sus recursos; uno será como ofrenda por el pecadoa y el otro para holocaustob.
»Al octavo día los llevará al sacerdote para ofrecerlos por su purificación, a la entrada de la tienda de reunióna, delante del Señor.
»El sacerdote tomará el cordero de la ofrenda por la culpa y el tercio del litro de aceitea, y los presentará como ofrenda mecida delante del Señor.
»Luego degollará el cordero de la ofrenda por la culpa, y el sacerdote tomará de la sangre de la ofrenda por la culpa y la pondrá sobre el lóbulo de la oreja derecha del que ha de ser purificado, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derechoa.
»El sacerdote derramará también del aceite sobre la palma de su mano izquierda;
y con el dedo de su mano derecha el sacerdote rociará un poco del aceite que está en la palma de su mano izquierda siete veces delante del Señor.
»Después el sacerdote pondrá del aceite que está en su mano sobre el lóbulo de la oreja derecha del que ha de ser purificado, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar de la sangre de la ofrenda por la culpa.
»Y el resto del aceite que está en la mano del sacerdote lo pondrá en la cabeza del que ha de ser purificado, a fin de hacer expiación por él delante del Señor.
»Entonces ofrecerá una de las tórtolas o de los pichones, según sus recursos.
»Ofrecerá lo que pueda, uno como ofrenda por el pecado, y el otro como holocaustoa, junto con la ofrenda de cereal. Así el sacerdote hará expiación delante del Señor en favor del que ha de ser purificado.
»Esta es la ley para el que tenga infección de lepra, cuyos recursos para su purificación sean limitados»
Cross references
- aMat. 8:4; Mar. 1:44; Luc. 5:14; 17:14
- aLev. 13:46
- aLev. 14:6, 49, 51, 52; Núm. 19:6
- aLev. 14:4
- bSal. 51:7
- aEzq. 36:25
- aLev. 11:25; 13:6; Núm. 8:7
- bLev. 14:9, 20
- cNúm. 5:2, 3; 12:14, 15; 2 Crón. 26:21
- aLev. 14:8, 20
- aLev. 14:12, 15, 21, 24
- aLev. 5:6, 18; 6:6; 14:19
- bLev. 14:10
- cEx. 29:22–24, 26
- aEx. 29:11; Lev. 1:11; 4:24
- bLev. 6:24–30; 7:7
- aLev. 14:19
- bEx. 29:20; Lev. 8:23, 24
- aLev. 14:10
- aLev. 4:26; Núm. 15:28; Heb. 2:17
- aLev. 14:12
- aLev. 14:8, 9
- aLev. 5:11; 12:8; 27:8
- bLev. 14:22
- cLev. 14:10
- aLev. 5:7
- bLev. 14:21, 24, 25
- aLev. 14:10, 11
- aLev. 14:10
- aLev. 14:14
- aLev. 5:7
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