Jueces 4:11–22
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Heber el quenitaa se había separado de los quenitas, de los hijos de Hobab, suegro de Moisés, y había plantado su tienda cerca de la encina en Zaanaimb, que está junto a Cedes.
Derrota y muerte de Sísara
Avisaron a Sísara que Barac, hijo de Abinoam, había subido al monte Tabor.
Y juntó Sísara todos sus carros, 900 carros de hierroa, y a toda la gente que estaba con él, desde Haroset Goyimb hasta el torrente Cisón.
Entonces Débora dijo a Barac: «¡Levántate! Porque este es el día en que el Señor ha entregado a Sísara en tus manos. Ya que el Señor ha salido delante de ti1a». Bajó, pues, Barac del monte Tabor seguido de 10,000 hombres.
El Señor derrotó1 a Sísara, con todos sus carros y todo su ejércitoa, a filo de espada delante de Barac. Y Sísara bajó de su carro, y huyó a pie.
Barac persiguió los carros y el ejército hasta Haroset Goyim, y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada. No quedó ni unoa.
Pero Sísara huyó a pie a la tienda de Jael, mujer de Heber el quenita. Porque había paz entre Jabín, rey de Hazor, y la casa de Heber el quenita.
Jael salió al encuentro de Sísara, y le dijo: «Venga1, señor mío, venga1 a mí; no tema». Y él fue2 hacia ella a la tienda, y ella lo cubrió con una manta.
Y él le dijo: «Te ruego que me des a beber un poco de agua, porque tengo sed». Y ella abrió un odre de leche y le dio de bebera; entonces lo cubrió.
Y él le dijo: «Ponte a la entrada de la tienda, y si alguien viene y te pregunta: “¿Hay alguien aquí?”, tú responderás: “No”».
Pero Jael, mujer de Heber, tomó una estaca de la tienda y tomando1 en la mano un martillo, se le acercó silenciosamente y le clavó la estaca en las sienesa, la cual penetró en la tierra, pues él estaba profundamente dormido y agotado, y murió.
Y cuando Barac venía persiguiendo a Sísara, Jael salió a su encuentro, y le dijo: «Ven, y te mostraré al hombre que buscas». Y él entró con1 ella, y vio que Sísara estaba tendido, muerto con la estaca en la sien.
Footnotes
Cross references
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