Logos Bible Study

Jueces 2–3

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El ángel del Señor en boquim

El ángel del Señora subió de Gilgal a Boquimb y dijo a los israelitas: «Yo los saqué a ustedes de Egiptoc y los conduje a la tierra que había prometido a sus padres y les dije: “Jamás quebrantaré Mi pacto con ustedesd,

y en cuanto a ustedes, no harán pacto con los habitantes de esta tierraa; sus altares derribaránb”. Pero no me han obedecido1. ¿Qué es esto que han hecho?

»Por lo cual también dije: “No los echaré de delante de ustedes, sino que serán como espinas en su costado1a, y sus dioses les serán lazo para ustedes”».

Cuando el ángel del Señor habló estas palabras a todos los israelitas, el pueblo alzó su voz y lloró.

Y llamaron a aquel lugar Boquim1. Y allí ofrecieron sacrificio al Señor.

Muerte de Josué

aDespués que Josué despidió al pueblo, los israelitas fueron cada uno a su heredad para tomar posesión de la tierra.

El pueblo sirvió al Señor todos los días de Josué, y todos los días de los ancianos que sobrevivieron a1 Josué, los cuales habían sido testigos de2 la gran obra que el Señor había hecho por Israel.

Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, murió a la edad de 110 años.

Y lo sepultaron en el territorio de su heredad, en Timnat Sera1, en la región montañosa de Efraína, al norte del monte Gaas.

También toda aquella generación fue reunida a sus padres. Y se levantó otra generación después de ellos que no conocía al Señora, ni la obra que Él había hecho por Israel.

Apostasía de Israel

Entonces los israelitas hicieron lo malo ante los ojos del Señora y sirvieron 1 a los Baales.b

Abandonaron al Señora, el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y siguieron a otros dioses de entre los dioses de los pueblos que estaban a su derredor; se postraron ante ellos y provocaron a ira al Señor.

Dejaron al Señor y sirvieron a Baal y a Astarota.

La ira del Señor se encendió contra Israela, y los entregó en manos de salteadores que los saquearon. También los vendió en mano de sus enemigosb de alrededor, y ya no pudieron hacer frente a sus enemigos.

Por dondequiera que iban, la mano del Señor estaba contra ellos para mal, tal como el Señor había dicho y como el Señor les había jurado, y se angustiaron en gran maneraa.

Entonces el Señor levantó jueces que1 los libraron de la mano de los que los saqueabana.

Sin embargo, no escucharon a sus jueces, porque se prostituyeron siguiendo a1 otros dioses, y se postraron ante ellos. Se apartaron pronto del camino en que sus padres habían andado en obediencia a los mandamientos del Señora. No hicieron como sus padres.

Cuando el Señor les levantaba jueces, el Señor estaba con el juez y los libraba de mano de sus enemigos todos los días del jueza. Porque el Señor se compadecía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligíanb.

Pero cuando moría el juez, ellos volvían atrás y se corrompían aún más que sus padres, siguiendo a otros dioses, sirviéndoles e inclinándose ante ellos. No dejaban sus costumbres ni su camino obstinado.

Entonces se encendió la ira del Señor contra Israela, y dijo: “Por cuanto esta nación ha quebrantado Mi pacto que ordené a sus padres, y no ha escuchado Mi voz,

tampoco Yo volveré a expulsar1 de delante de ellos a ninguna de las nacionesa que Josué dejó cuando murió,

para probar por medio de ellas a Israel, a ver si guardan o no el camino del Señora, y andan en él como lo hicieron1 sus padres».

Así pues, el Señor permitió que aquellas naciones se quedaran allí, sin expulsarlas1 enseguida, ni las entregó en manos de Josué.

Israel probado por medio de otras naciones

Estas son las naciones que el Señor dejó para probar con ellas a Israela (es decir, a los que no habían experimentado1 ninguna de las guerras de Canaán,

y así las generaciones de los israelitas conocieran1 la guerra, o sea, aquellos2 que antes no la habían experimentado3).

Estas naciones son: los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios y los heveosa que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal Hermón hasta Lebo Hamat1.

Y eran para probar1 a Israel, para ver si obedecían2 los mandamientosa que el Señor había ordenado a sus padres por medio3 de Moisés.

Los israelitas habitaron entre los cananeos, los hititas, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.

Tomaron para sí a sus hijas por mujeres, y dieron sus propias hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus diosesa.

Otoniel libra a Israel de Cusán Risataim

Los israelitas hicieron lo malo ante los ojos del Señor, y olvidaron al Señor su Diosa, y sirvieron a los Baalesb y a las imágenes de Asera1c.

Entonces se encendió la ira del Señor contra Israel, y los vendió en manos de Cusán Risataim, rey de Mesopotamia1. Y los israelitas sirvieron a Cusán Risataim por ocho años.

Cuando los israelitas clamaron al Señor, el Señor levantó un libertador a los israelitas para que los librara, a Otoniel, hijo de Quenaz, hermano menor de Caleba.

Y vino sobre él el Espíritu del Señora, y juzgó1 a Israel. Cuando salió a la guerra, el Señor entregó en su mano a Cusán Risataim, rey de Mesopotamia2, y su poder3 prevaleció sobre Cusán Risataim.

La tierra tuvo descanso por cuarenta años. Y murió Otoniel, hijo de Quenaz.

Aod libra a Israel de Moab

Los israelitas volvieron a hacer lo malo ante los ojos del Señora. Entonces el Señor fortaleció a Eglón, rey de Moab, contra Israelb, porque habían hecho lo malo ante los ojos del Señor.

Y Eglón reunió consigo a los amonitas y amalecitas. Fue y derrotó1 a Israel, y se apoderaron de la ciudad de las palmeras2a.

Y los israelitas sirvieron a Eglón, rey de Moab, por dieciocho años.

Pero los israelitas clamaron al Señora, y el Señor les levantó un libertador, a Aod, hijo de Gera, el benjamita, el cual era zurdo. Y los israelitas enviaron tributo con él1 a Eglón, rey de Moab.

Aod se hizo una espada de dos filos, de un codo (45 centímetros) de largo, y la ató a su muslo derecho debajo de la ropa.

Y presentó el tributo a Eglón, rey de Moab; y Eglón era un hombre muy grueso.

Cuando Aod terminó de presentar el tributo, despidió a la gente que había traído el tributo.

Pero él se volvió desde los ídolos que estaban en Gilgal, y dijo: «Tengo un mensaje secreto para usted, oh rey». «Guarda silencio», le dijo el rey. Y todos los que le servían salieron.

Aod vino a él cuando estaba sentado solo en su sala de verano1. Y Aod dijo: «Tengo un mensaje de Dios para usted». Y él se levantó de su silla.

Aod alargó la mano izquierda, tomó la espada de su muslo derecho, y se la hundió en el vientre.

Y la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura se cerró sobre la hoja, pues no sacó la espada de su vientre. Y se le salieron los excrementos.

Entonces salió Aod al corredor, cerró tras sí las puertas de la sala de la terraza y les pasó el cerrojo.

Después que él salió, vinieron los siervos y vieron que las puertas de la sala de la terraza tenían el cerrojo pasado, y dijeron: «Sin duda que el rey está haciendo su necesidad1a en la sala de verano2»

Y esperaron hasta sentir inquietud1, pues él no abría las puertas de la sala de la terraza. Entonces tomaron la llave y las abrieron, y su señor estaba en el suelo2, muerto.

Pero Aod había escapado mientras ellos esperaban. Pasando por los ídolos, había huido a Seirat.

Cuando llegó, tocó la trompeta en la región montañosa de Efraína; y los israelitas descendieron con él de la región montañosa, estando él al frente de ellos.

Entonces Aod les dijo: «Persíganlos, porque el Señor ha entregado en sus manos a sus enemigos, los moabitas». Y descendieron tras él y se apoderaron de los vados del Jordána frente a Moab, y no dejaron pasar a nadie.

En aquella ocasión mataron a unos 10,000 moabitas, todos hombres robustos y valientes; ninguno escapó.

Así Moab fue subyugado aquel día bajo la mano de Israel. Y la tierra tuvo descanso durante ochenta años.

Samgar libra a Israel de los filisteos

Después de Aod1 vino Samgar, hijo de Anata, el cual hirió a 600 filisteos con una aguijada de bueyes. Y él también salvó a Israel.

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Footnotes

  1. 1 no han escuchado mi voz.
  2. 1Algunas versiones antiguas dicen: les serán opresores.
  3. 1 Llorones.
  4. 1 prolongaron días después de.
  5. 2O habían visto.
  6. 1 Timna-heres.
  7. 1O adoraron.
  8. 1 y.
  9. 1O tras.
  10. 1 desposeer.
  11. 1 guardaron.
  12. 1 desposeerlas.
  13. 1 conocido.
  14. 1 conocieran, para enseñarles.
  15. 2 solo.
  16. 3 conocido.
  17. 1O la entrada de Hamat.
  18. 1 para probar por medio de ellos.
  19. 2 escuchaban.
  20. 3 mano.
  21. 1 deidad femenina.
  22. 1 Aram-naharayim; Aram de los dos ríos.
  23. 1O gobernó.
  24. 2
  25. 3 mano.
  26. 1 e hirió.
  27. 2 Jericó.
  28. 1 por su mano.
  29. 1O sala fresca en la terraza.
  30. 1 cubriendo sus pies.
  31. 2O sala fresca en la terraza.
  32. 1 avergonzarse; de esperar.
  33. 2 la tierra.
  34. 1 él.

Cross references

  1. aJue. 6:11; 13:2–21
  2. bJue. 2:5
  3. cEx. 20:2
  4. dGn. 17:7, 8; Lev. 26:42, 44; Dt. 7:9
  5. aEx. 23:32; Dt. 7:2–5
  6. bEx. 34:12, 13
  7. aNúm. 33:55; Jos. 23:13
  8. aJue. 2:6–10: Jos 24:28–31
  9. aJos. 19:49, 50
  10. aEx. 5:2; 1 Sam. 2:12
  11. aJue. 4:1; 6:1
  12. bJue. 3:7, 12; 6:25; 8:33; 10:6
  13. aDt. 31:16
  14. aJue. 10:6
  15. aDt. 31:17
  16. bDt. 28:25; 32:30; Sal. 106:40–42
  17. aLev. 26:14–39; Dt. 28:15–68
  18. aSal. 106:43–45
  19. aJue. 2:7
  20. aJos. 1:5
  21. bDt. 32:36; Sal. 106:44
  22. aJue. 2:14
  23. aJos. 23:4, 5, 13
  24. aDt. 8:2; 13:3
  25. aJue. 1:1; 2:21, 22
  26. aJos. 9:7; 11:19
  27. aDt. 8:2
  28. aEx. 34:15, 16; Dt. 7:3, 4; Jos. 23:12; Sal. 106:35, 36
  29. aDt. 4:9
  30. bJue. 2:11
  31. cJue. 2:13
  32. aJue. 1:13
  33. aNúm. 11:25–29; 24:2
  34. aJue. 2:11
  35. bJue. 2:14
  36. aDt. 34:3; Jue. 1:16
  37. aSal. 78:34
  38. a1 Sam. 24:3
  39. aJue. 6:34; 1 Sam. 13:3
  40. aJue. 7:24; 12:5
  41. aJue. 5:6