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Jueces 19–20
19 En aquellos días, cuando no había rey en Israela, había un levita que residía en la parte más remota de la región montañosa de Efraín, el cual tomó para sí una concubina de Belén de Judá.
2 Pero su concubina cometió adulterio contra él, y ella se fue de su lado, a la casa de su padre en Belén de Judá, y estuvo allí por espacio de cuatro meses.
3 Su marido se levantó y fue tras ella para hablarle cariñosamente1a y hacerla volver, llevando2 consigo a su criado y un par de asnos. Y ella lo llevó dentro de la casa de su padre, y cuando el padre de la joven lo vio, se alegró de conocerlo.
4 Su suegro, el padre de la joven, lo retuvo, y se quedó con él tres días. Y comieron, bebieron y se alojaron allí.
5 Al cuarto día se levantaron muy de mañana y el levita se preparó1 para irse; y el padre de la joven dijo a su yerno: «Aliméntate2 con un bocado de pan y después se pueden ira»
6 Se sentaron, pues, los dos y comieron y bebieron juntos. Y el padre de la joven dijo al hombre: «Te ruego que te dignes pasar la noche, y que se alegre tu corazóna»
7 El hombre se levantó para irse, pero su suegro insistió, de modo que pasó allí la noche otra vez.
8 Y al quinto día se levantó muy de mañana para irse, y el padre de la joven dijo: «Aliméntate1, te ruego, y espera hasta la tarde2»; y los dos comieron.
9 Cuando el hombre se levantó para irse con su concubina y su criado, su suegro, el padre de la joven, le dijo: «Mira, ya ha declinado el día1; te ruego que pases la noche, pues el día llega a su fin. Pasa la noche aquí para que se alegre tu corazón. Y mañana se levantarán temprano para su viaje y te irás a tu casa2»
10 Pero el hombre no quiso pasar la noche, así que se levantó y partió, y fue hasta un lugar frente a Jebús, es decir, Jerusaléna. Y estaban con él un par de asnos aparejados; también con él estaba su concubina.
11 Cuando estaban cerca de Jebús, el día casi había declinado. Y el criado dijo a su señora: «Te ruego que vengas, nos desviemos, y entremos en esta ciudad de los jebuseos y pasemos la noche en ella»
12 Pero su señor le dijo: «No nos desviaremos para entrar en la ciudad de extranjeros que no son de los israelitas, sino que iremos hasta Guibeá»
13 Y dijo a su criado: «Ven, acerquémonos a uno de estos lugares; y pasaremos la noche en Guibeá o en Ramá»
14 Así que pasaron de largo y siguieron su camino, y el sol se puso sobre ellos cerca de Guibeá que pertenece a Benjamín.
15 Y se desviaron allí para entrar y alojarse en Guibeá. Cuando entraron, se sentaron1 en la plaza de la ciudad porque nadie los llevó a su casa para pasar la noche.
16 Entonces, un anciano venía de su trabajo del campo al anochecer. Y el hombre era de la región montañosa de Efraína y se alojaba1 en Guibeá, pero los hombres del lugar eran benjamitasb.
17 Y alzó sus ojos y vio al viajero en la plaza de la ciudad. Y el anciano dijo: «¿A dónde vas y de dónde vienes?»
18 Y él le dijo: «Estamos pasando de Belén de Judá a la parte más remota de la región montañosa de Efraín, pues soy de allí. Fui hasta Belén de Judá, y ahora voy a mi casa1, pero no hay quien me reciba en su casa.
19 »Sin embargo, tenemos1 paja y forraje para nuestros asnos, y también pan y vino para mí, para tu sierva2 y para el joven que está con tu siervoa; no nos falta nada»
20 «Paz sea contigoa», dijo el anciano. «Permíteme suplir todas tus necesidades. Pero no pases la noche en la plaza»
21 Y lo llevó a su casa y dio forraje a los asnos. Ellos se lavaron los pies, comieron y bebierona.
22 Mientras ellos se alegraban1, los hombres de la ciudad, hombres perversos2a, rodearon la casa; y golpeando la puerta, hablaron al dueño de la casa, al anciano, diciendo: «Saca al hombre que entró en tu casa para que tengamos relaciones3 con élb»
23 Entonces el hombre, el dueño de la casa, salió a ellos y les dijo: «No, hermanos míos, no se porten tan vilmente. Puesto que este hombre ha entrado en mi casa, no cometan esta terrible ofensa1a.
24 »Aquí está mi hija virgen y la concubina de él. Permítanme que las saque para que abusen de ellas y hagan con ellas lo que quieran1, pero no cometan semejante ofensa contra este hombrea»
25 Pero los hombres no quisieron escucharle, así que el levita1 tomó a su concubina y la trajo a ellos. Y ellos la ultrajaron y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana; entonces la dejaron libre al amanecer.
26 Cuando amanecía1, la mujer vino y cayó a la entrada de la casa del hombre donde estaba su señor hasta que se hizo de día.
27 Al levantarse su señor por la mañana, abrió las puertas de la casa y salió para seguir su camino, y vio que su concubina estaba tendida a la entrada de la casa, con sus manos en el umbral.
28 Y él le dijo: «Levántate y vámonos». Pero ella no respondió1a. Entonces la recogió, y colocándola sobre el asno, el hombre se levantó y se fue a su casa2.
29 Cuando entró en su casa tomó un cuchillo, y tomando a su concubina, la cortó en doce pedazos, miembro por miembro, y la envió por todo el territorio de Israela.
30 Y todos los que lo veían, decían: «Nada como esto jamás ha sucedido ni se ha visto desde el día en que los israelitas subieron de la tierra de Egipto hasta el día de hoy. Considérenlo, tomen consejo y hablena»
20 Entonces salieron todos los israelitas, desde Dan hasta Beerseba, incluyendo la tierra de Galaad, y la congregación se reunió al Señor como un solo hombre en Mizpaa.
2 Y los jefes1 de todo el pueblo, de todas las tribus de Israel, tomaron su puesto en la asamblea del pueblo de Dios, 400,000 soldados2a de a pie que sacaban espada.
3 (Y los hijos de Benjamín oyeron que los israelitas habían subido a Mizpa). Entonces los israelitas preguntaron: «Dígannos, ¿cómo ocurrió esta maldad?»
4 El levita, marido de la mujer que había sido asesinada, respondió: «Vine con mi concubina a pasar la noche en Guibeá de Benjamín.
5 »Pero los hombres de Guibeá se levantaron contra mí, y rodearon la casa por la noche por causa míaa. Tenían intención de matarme. Pero en vez de esto, violaron a mi concubina de tal manera que muriób.
6 »Tomé entonces a mi concubina, la corté en pedazos y la envié por todo el territorio de la heredad de Israela, porque han cometido lascivia y terrible ofensa1 en Israelb.
7 »Así que todos ustedes, israelitas, den aquí su parecer y consejoa»
8 Entonces todo el pueblo se levantó como un solo hombre y dijeron: «Ninguno de nosotros irá a su tienda, ni ninguno de nosotros volverá a su casa.
9 »Esto es lo que haremos ahora a Guibeá: subiremos contra la ciudad1 por sorteo.
10 “Tomaremos diez hombres de cada 100 por todas las tribus de Israel, y 100 de cada 1,000 y 1,000 de cada 10,000 para proveer1 víveres para el ejército2, que vaya a Guibeá de Benjamín a castigarlos por toda la infamia que han cometido en Israel.”
11 Así se juntaron contra la ciudad todos los hombres de Israel, como un solo hombre.
12 Entonces las tribus de Israel enviaron hombres por toda la tribu1 de Benjamín y dijeron: «¿Qué es esta infamia que se ha cometido entre ustedes?
13 »Entreguen ahora a los hombres, esos perversos1a en Guibeá, para que les demos muerte y quitemos esta infamia de Israelb». Pero los de la tribu de Benjamín no quisieron escuchar la voz de sus hermanos, los israelitas.
14 Y los benjamitas, de sus1 ciudades, se reunieron en Guibeá para salir a combatir contra los israelitas.
15 De las ciudades fueron contados1 en aquel día, de los benjamitas, 26,000 hombres que sacaban espadaa, además de los habitantes de Guibeá que fueron contados1, 700 hombres escogidos.
16 De toda esta gente, 700 hombres escogidos eran zurdosa; capaces cada uno de lanzar con la honda una piedra a un cabello sin errar.
17 Entonces los hombres de Israel, aparte de Benjamín, fueron contados1, 400,000 hombres que sacaban espada. Todos estos eran hombres de guerra.
18 Los israelitas se levantaron, subieron a Betel1, y consultaron a Diosa, y preguntaron: «¿Quién de nosotros subirá primero a pelear contra la tribu de Benjamín?». Entonces el Señor respondió: «Judá subirá primero».
19 Los israelitas se levantaron por la mañana y acamparon contra Guibeá.
20 Los hombres de Israel salieron a combatir contra Benjamín, y los hombres de Israel se pusieron en orden de batalla contra ellos en Guibeá.
21 Pero los benjamitas salieron de Guibeá y derribaron1 por tierra en aquel día 22,000 hombres de Israela.
22 Pero el pueblo, los hombres de Israel, se reanimaron, y se pusieron otra vez en orden de batalla en el lugar donde se habían puesto el primer día.
23 Y subieron los israelitas y lloraron delante del Señor hasta la nochea, y consultaron al Señorb, diciendo: «¿Nos acercaremos otra vez para combatir contra los hijos de mi hermano Benjamín?». Y el Señor dijo: «Suban contra él».
24 Entonces los israelitas fueron contra1 los de Benjamín el segundo día.
25 Y salió Benjamín de Guibeá contra1 ellos el segundo día y otra vez hizo caer2 18,000 hombres de los israelitas. Todos estos sacaban espada.
26 Todos los israelitas y todo el pueblo subieron y vinieron a Betel y llorarona; y permanecieron allí delante del Señor y ayunaron ese día hasta la noche. Y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz delante del Señor.
27 Los israelitas consultaron al Señora, porque el arca del pacto de Dios estaba allí en aquellos días,
28 y Finees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón, estaba delante de ella para ministrar en aquellos días y preguntó: «¿Volveré a salir otra vez a combatir contra los hijos de mi hermano Benjamín, o desistiré?». Y el Señor respondió: «Suban, porque mañana lo entregaré en tu manoa».
Derrota y exterminio de los benjamitas
29 Puso, pues, Israel emboscadas alrededor de Guibeáa.
30 Los israelitas subieron contra los de Benjamín al tercer día, y se pusieron en orden de batalla contra Guibeá como las otras veces.
31 Salieron los hijos de Benjamín contra1 el pueblo, y fueron alejados de la ciudada. Comenzaron como las otras veces a herir y a matar a algunos del pueblo por los caminos, uno de los cuales sube a Betel2 y el otro a Guibeá, en campo abierto. Y mataron a unos treinta hombres de Israel.
| a | |
| 1 | Lit. a su corazón. |
| a | |
| 2 | Lit. y. |
| 1 | Lit. se levantó. |
| 2 | Lit. Alimenta tu corazón. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. Alimenta tu corazón. |
| 2 | Lit. hasta que el día decline. |
| 1 | Lit. el día para anochecer. |
| 2 | Lit. tienda. |
| a | |
| a | |
| 1 | |
| a | |
| 1 | O peregrinaba. |
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| 1 | |
| 1 | Lit. hay. |
| 2 | I.e. la concubina. |
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| a | |
| a | |
| 1 | Lit. alegraban sus corazones. |
| 2 | Lit. hijos de Belial. |
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| 1 | O infamia. |
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| 1 | Lit. lo bueno a sus ojos. |
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| 1 | Lit. hombre. |
| 1 | Lit. al llegar la mañana. |
| 1 | Lit. no hubo respuesta. |
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| 2 | Lit. lugar. |
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| a | |
| 1 | Lit. las esquinas. |
| 2 | Lit. hombres. |
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| a | |
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| 1 | O infamia. |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. ella. |
| 1 | Lit. llevar. |
| 2 | Lit. el pueblo. |
| 1 | Lit. todas las tribus. |
| 1 | Lit. hijos de Belial. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. las. |
| 1 | O alistados. |
| a | |
| a | |
| 1 | O alistados. |
| 1 | I.e. Casa de Dios. |
| a | |
| 1 | Lit. destruyeron. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. se acercaron a. |
| 1 | Lit. al encuentro de. |
| 2 | Lit. destruyó. |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. al encuentro de. |
| a | |
| 2 | I.e. Casa de Dios. |
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