Logos Bible Study

Jeremías 38:14–39:14

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El rey consulta a Jeremías

Entonces el rey Sedequías mandó que le trajeran al profeta Jeremías a la entrada tercera que había en la casa del Señor; y el rey le dijo a Jeremías: «Voy a preguntarte una cosaa; no me ocultes nadab».

Y Jeremías dijo a Sedequías: «Si se la hago saber a usted, ¿no es cierto que me matará? Además, si le doy un consejo, no me escucharáa»

Pero el rey Sedequías le juró en secreto a Jeremíasa: «Vive el Señor, que nos dio esta vida1b, que ciertamente no te mataré ni te entregaré en manos de esos hombres que buscan tu vida1c».

Entonces Jeremías dijo a Sedequías: «Así dice el Señor, Dios de los ejércitosa, el Dios de Israelb: “Si en verdad usted se pasa1 a los oficiales del rey de Babilonia, entonces vivirá2, y esta ciudad no será incendiadac, y usted y su casa vivirán.

”Pero si usted no se pasa1 a los oficiales del rey de Babiloniaa, entonces esta ciudad será entregada en manos de los caldeos; y ellos la incendiaránb y usted no escapará de su manoc”».

Entonces el rey Sedequías respondió a Jeremías: «Tengo temora de los judíos que se han pasado a1b los caldeos, no sea que me entreguen en sus manos y me maltratenc»

Pero Jeremías dijo: «No lo entregarán. Le ruego que escuche la voz del Señor en lo que le digoa, y le irá bienb y vivirá1c.

»Pero si sigue usted rehusando pasarse, esta es la palabra que el Señor me ha mostrado:

“Todas las mujeres que quedan en el palacio del rey de Judá, serán llevadas a los oficiales1 del rey de Babilonia, y ellas dirán:

‘Te han engañadoa y han prevalecido contra ti;

Tus buenos amigos2,

Mientras tus pies estaban hundidos en el lodo,

Se volvieron atrás’.

”Todas sus mujeres y sus hijos serán llevados a los caldeos. Tampoco usted escapará de sus manos, sino que será apresado por la mano del rey de Babiloniaa, y esta ciudad será incendiadab”».

Entonces Sedequías dijo a Jeremías: «Que nadie sepa de estas palabras, y no morirás.

»Pero si los oficiales se enteran de que he hablado contigo, y vienen a ti y te dicen: “Dinos ahora lo que dijiste al rey y lo que el rey te dijo, no nos lo ocultes, y no te mataremosa”,

tú les dirás: “Presentaba al rey mi súplica de que no me hiciera volver a la casa de Jonatán, a morir allía”».

Luego vinieron todos los oficiales a Jeremías y lo interrogaron. Y él les informó conforme a todas estas palabras que el rey le había ordenado; y no volvieron a preguntarle, ya que de la conversación nadie había oído nada.

Así Jeremías quedó en el patio de la guardiaa hasta el día en que Jerusalén fue tomada.

Caída de Jerusalén

1aY aconteció que Jerusalén al fin fue tomada 2en el año noveno de Sedequías, rey de Judá, en el décimo mes, cuando vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército contra Jerusalén, y la sitiaron.

En el año undécimo de Sedequías, en el mes cuarto, a los nueve días del mes, se abrió una brecha en el muro de la ciudada.

Entonces todos los oficiales del rey de Babiloniaa entraron y se sentaron en la puerta Central: Nergal Sarezer, Samgar Nebo, Sarse Quim el Rabsaris1, Nergal Sarezer el Rabmag2 y todos los demás oficiales del rey de Babiloniab.

Cuando los vieron Sedequías, rey de Judá, y todos los hombres de guerra, huyeron y salieron de noche de la ciudad por el camino del jardín del rey, por la puerta entre los dos murosa, y se fueron por el camino del Arabá2b.

Pero el ejército de los caldeos los persiguió, y alcanzaron a Sedequías en los llanos1 de Jericóa; lo apresaron y lo llevaron a Ribla en la tierra de Hamat, donde Nabucodonosor, rey de Babiloniab, dictó sentencia contra élc.

Entonces el rey de Babilonia degolló a los hijos de Sedequías ante sus ojosa en Ribla; también el rey de Babilonia degolló a todos los nobles de Judáb.

Después le sacó los ojos a Sedequías y lo atóa con grillos de bronce para llevarlo a Babiloniab.

Los caldeos prendieron fuego al palacio1 del rey y a las casas del puebloa y derribaron los muros de Jerusalénb.

En cuanto al resto del pueblo que quedaba en la ciudad, a los desertores que se habían pasado1 a él, y los demás del puebloa que quedabanb, Nabuzaradán, capitán de la guardiac, los llevó cautivos a Babiloniad.

Pero a algunos de los más pobres del pueblo que no tenían nada, Nabuzaradán, capitán de la guardia, los dejó en la tierra de Judá, y aquel día les dio viñas y camposa.

Y Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, dio órdenes a1 Nabuzaradán, capitán de la guardia, respecto a Jeremías, diciéndole:

«Tómalo y vela por él1, y no le hagas daño algunoa; sino que harás con él conforme a lo que él mismo te diga»

Entonces dio1 órdenes Nabuzaradán, capitán de la guardia, junto con Nebusazbán el Rabsaris2, y Nergal Sarezer el Rabmag3, y todos los oficiales principales del rey de Babilonia;

y enviaron a sacar a Jeremías del patio de la guardia y lo pusieron al cuidado de Gedalías, hijo de Ahicam, hijo de Safána, para que lo llevara a casa. Y Jeremías se quedó en medio del pueblob.

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Footnotes

  1. 1 hizo esta alma.
  2. 1 sales.
  3. 2 tu alma vivirá.
  4. 1 no sales.
  5. 1 caído con.
  6. 1 y tu alma viva.
  7. 1O príncipes.
  8. 2 los hombres de tu paz.
  9. 1 oficial principal.
  10. 2 título de un alto oficial.
  11. 2 del valle del Jordán.
  12. 1 el Arabá.
  13. 1 casa.
  14. 1 caídos que habían caído.
  15. 1O por mano de.
  16. 1 pon tus ojos en él.
  17. 1 envió.
  18. 2 oficial principal.
  19. 3 título de un alto oficial.

Cross references

  1. aJer. 21:1, 2; 37:17
  2. b1 Sam. 3:17, 18; 1 Rey. 22:16; Jer. 15:11; 42:2–5, 20
  3. aLuc. 22:67, 68
  4. aJer. 37:17; Juan 3:2
  5. bNúm. 16:22; 27:16; Isa. 42:5; 57:16; Zac. 12:1; Hech. 17:25, 28
  6. cJer. 34:20; 38:4–6
  7. aSal. 80:7, 14; Amós 5:27
  8. b1 Crón. 17:24; Ezq. 8:4
  9. c2 Rey. 24:12; 25:27–30; Jer. 21:8–10; 27:12, 17; 38:2; 39:3
  10. aJer. 27:8
  11. b2 Rey. 25:4–10; Jer. 24:8–10; 32:3–5; 37:8; 38:3
  12. cJer. 32:4; 34:3
  13. aIsa. 51:12, 13; 57:11; Juan 12:42; 19:12, 13
  14. bJer. 39:9
  15. c2 Crón. 30:10; Neh. 4:1; Jer. 38:22
  16. a2 Crón. 20:20; Jer. 11:4, 8; 26:13; Dan. 4:27; Hech. 26:29
  17. bJer. 7:23
  18. cGn. 19:20; Isa. 55:3
  19. aJer. 6:12; 8:10; 43:6
  20. a2 Rey. 25:7; Jer. 39:6; 41:10
  21. bJer. 38:18
  22. aJer. 38:4–6, 27
  23. aJer. 37:20
  24. aSal. 23:4; Jer. 15:20, 21; 37:20, 21; 38:13; 39:13, 14
  25. 1En el texto 38:28b.
  26. aJer. 39:1–10: 2 Rey 25:1–21; Jer 52:3–30; Ezq. 24:1, 2
  27. 2En el texto 39:1.
  28. a2 Rey. 25:4; Jer. 52:7
  29. aJer. 38:17
  30. bJer. 21:4
  31. a2 Crón. 32:5
  32. b2 Rey. 25:4; Isa. 30:16; Jer. 52:7; Amós 2:14
  33. aJos. 4:13; 5:10
  34. bJer. 32:4, 5; 38:18, 23; 52:8
  35. c2 Rey. 23:33; Jer. 52:9, 26, 27
  36. aDt. 28:34; Jer. 21:7; 24:8–10; 34:19–21
  37. b2 Rey. 25:7; Jer. 52:10
  38. aJue. 16:21; Jer. 32:5
  39. b2 Rey. 25:7; Jer. 52:11; Ezq. 12:13
  40. a2 Rey. 25:9; Jer. 21:10; 38:18; 52:13
  41. b2 Rey. 25:10; Neh. 1:3; Jer. 52:14
  42. aJer. 38:19; 52:15
  43. bJer. 24:8
  44. cGn. 37:36
  45. d2 Rey. 25:11, 20; Jer. 39:13; 40:1; 52:12–16, 26
  46. a2 Rey. 25:12; Jer. 52:16
  47. aJob 5:15, 16; Jer. 1:8; 15:20, 21; Hech. 24:23
  48. aSal. 105:14, 15; Prv. 16:7; 21:1; 1 Ped. 3:13
  49. a2 Rey. 22:12, 14; 2 Crón. 34:20; Jer. 26:24
  50. bJer. 38:28; 40:1–6