Estudio bíblico Logos

Isaías 39:2–6

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Se alegró por ello1 Ezequías y les mostró la casa de su tesoro: la plata y el oro, las especias y el aceite precioso, todo su arsenal y todo lo que se hallaba en sus tesoros. No hubo nada en su casa ni en todo su dominio que Ezequías no les mostraraa.

Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezequías, y le preguntóa: «¿Qué han dicho esos hombres y de dónde han venido a ti?». Y Ezequías respondió: «Han venido a mí de un país lejanob, de Babilonia».

«¿Qué han visto en tu casa?», preguntó el profeta. «Han visto todo lo que hay en mi casa», respondió Ezequías; «no hay nada entre mis tesoros que yo no les haya mostrado».

Entonces Isaías dijo a Ezequías: «Oye la palabra del Señora de los ejércitos:

“Ciertamente vienen días cuando todo lo que hay en tu casa y todo lo que tus padres han atesorado hasta el día de hoy, será llevado a Babilonia; nada quedaráa”, dice el Señor.

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Notas al pie

  1. 1 por ellos.

Referencias cruzadas

  1. a2 Rey. 18:15, 16; 2 Crón. 32:25, 31; Job 31:25
  2. a2 Sam. 12:1; 2 Crón. 16:7
  3. bDt. 28:49; Jer. 5:15
  4. a1 Sam. 13:13, 14; 15:16
  5. a2 Rey. 24:13; 25:13–15; Jer. 20:5