Estudio bíblico Logos

Isaías 19–20

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Profecía sobre Egipto

aOráculo 1 sobre2 Egiptob:

«El Señor va montado sobre una nube velozc y llega a Egipto.

Se estremecen los ídolos de Egipto ante Su presenciad,

Y el corazón de los egipcios se derrite dentro de ellose.

»Voy a provocar a egipcios contra egipcios,

Y cada uno peleará contra su hermano y cada cual contra su prójimoa,

Ciudad contra ciudad y reino contra reino.

»Entonces el espíritu de los egipcios se apocará dentro de ellos.

Confundiré sus planes,

Y ellos acudirán a los ídolos, a los espíritus de los muertos,

A los adivinos y a los espiritistas1a.

»Entregaré a los egipcios en manos de un amo cruel,

Y un rey poderoso1 gobernará sobre ellos», declara el Señora, Dios2 de los ejércitos.

Se agotarán las aguas del mar,

El río se secará y quedará secoa.

Los canales1 olerán mala,

Disminuirán y se secarán las corrientes2 de Egipto3b;

La caña y el junco se marchitaránc.

Las cañas junto al río, a orillas1 del Nilo,

Y todos los sembrados junto al Niloa

Se secarán, serán esparcidos, y no existirán más.

Se lamentarán los pescadores,

Y harán duelo todos los que echan anzuelo en el Nilo.

Los que extienden sus redes sobre las aguas desfallecerán1a.

Serán confundidos1 los que trabajan el lino peinado

Y los tejedores de tela blancaa.

Las1 columnas2 de Egipto serán demolidasa,

Todos los jornaleros estarán abatidos3.

No son más que necios los príncipes de Zoán1a.

El consejo de los más sabios consejeros de Faraón se ha vuelto torpe2.

¿Cómo dicen a Faraón:

«Yo soy hijo de los sabiosb, hijo de los antiguos reyes»?

Pues bien, ¿dónde están tus sabios?

Que ellos ahora te declaren,

Y te hagan saber1 lo que el Señor de los ejércitos

Ha determinado contra Egiptoa.

Han obrado neciamente los príncipes de Zoán1,

Han sido engañados los príncipes de Menfisa.

Han extraviado a Egipto

Los que son la piedra angularb de sus tribus.

El Señor ha mezclado en medio de ella un espíritu de distorsióna,

Y han hecho extraviar a Egiptob en todas sus empresas1,

Como se tambalea2c el ebrio en su vómito.

Y no habrá para Egipto obra alguna

Que pueda hacer su cabeza o su cola, su hoja de palmera o su juncoa.

En aquel día los egipcios serán como las mujeres, y temblarán y estarán aterrados ante la mano alzada que el Señor de los ejércitos agitará contra ellosa.

Y la tierra de Judá será terror1 para Egipto, todo aquel a quien se la mencionen quedará aterrado de ella, a causa del propósito que el Señor de los ejércitos ha determinado contra ellosa.

Aquel día cinco ciudades en la tierra de Egipto hablarán la lengua de Canaán y jurarán lealtad al Señor de los ejércitosa. Una de ellas será llamada Ciudad de Destrucción1.

Aquel día habrá un altar al Señor en medio de la tierra de Egipto, y un pilar al Señora cerca de su frontera.

Y será por señal y por testimonio al Señor de los ejércitos en la tierra de Egipto. Porque clamarán al Señor a causa de sus opresores, y Él les enviará un Salvador y un Poderosoa, el cual los librará.

El Señor se dará a conocer en Egipto, y los egipcios conocerán al Señor en aquel día. Adorarán con sacrificios y ofrendasa, harán voto al Señor y lo cumplirán.

Y el Señor herirá a Egipto; herirá pero sanaráa. Y ellos volverán al Señorb, y Él les responderá y los sanará.

Aquel día habrá una calzadaa desde Egipto hasta Asiria. Los asirios entrarán en Egipto y los egipcios en Asiria, y los egipcios adorarán junto con los asiriosb.

Aquel día Israel será un tercero con Egipto y con Asiria, una bendición en medio de la tierra,

porque el Señor de los ejércitos lo ha bendecido, diciendo: «Bendito es Egipto Mi puebloa, y Asiria obra de Mis manos, e Israel Mi heredadb».

Profecía sobre Egipto y Cus

El año en que el comandante1a vino a Asdodb, cuando Sargón, rey de Asiria, lo envió, peleó contra Asdod y la tomó.

En aquel tiempo el Señor habló por medio1 de Isaías, hijo de Amoza, y le dijo: «Ve y quítate el cilicio de tus lomosb, y desata las sandalias de tus piesc». Así lo hizo Isaías, y anduvo desnudo y descalzod.

Entonces el Señor dijo: «Tal como Mi siervo Isaías ha andado desnudo y descalzo por tres años como señala y símbolo1 contra Egipto y contra Cus2b,

así el rey de Asiriaa llevará a los cautivos de Egipto y a los desterrados de Cus, jóvenes y viejos, desnudos, descalzos y con las nalgas descubiertas, para vergüenza1b de Egipto.

»Entonces se desanimarán y se avergonzarána a causa de Cus, su esperanza, y de Egipto, su jactanciab.

»Y dirán los habitantes de esta costa en aquel día: ‘Así ha sido nuestra esperanza, adonde huíamos buscando auxilioa para ser librados del rey de Asiria; ¿y cómo escaparemos nosotrosb?”».

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1O Profecía.
  2. 2O Carga de.
  3. 1O fantasmas y espíritus.
  4. 1O fiero.
  5. 2 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
  6. 1 ríos.
  7. 2 el delta del Nilo.
  8. 3O del lugar sitiado.
  9. 1O boca.
  10. 1O languidecerán.
  11. 1 avergonzados.
  12. 1 sus.
  13. 2O tejedores.
  14. 3 entristecidos de alma.
  15. 1O Tanis.
  16. 2O se ha entorpecido.
  17. 1O sepan.
  18. 1O Tanis.
  19. 1 toda su obra.
  20. 2O se extravía.
  21. 1O causa de vergüenza.
  22. 1Algunos y versiones antiguas dicen: del Sol.
  23. 1 Tartán.
  24. 1 mano.
  25. 1 prodigio.
  26. 2O Etiopía.
  27. 1 desnudez.

Referencias cruzadas

  1. aIsa. 13:1; Jer. 46:2–26; Ezq. 29:1–32:32
  2. bJoel 3:19
  3. cSal. 18:9, 10; 104:3; Mat. 26:64; Apoc. 1:7
  4. dEx. 12:12; Jer. 43:12; 44:8
  5. eJos. 2:11; Isa. 13:7
  6. aJue. 7:22; 1 Sam. 14:20; 2 Crón. 20:23; Mat. 10:21, 36
  7. a1 Crón. 10:13; Isa. 8:19; Dan. 2:2
  8. aIsa. 20:4; Jer. 46:26; Ezq. 29:19
  9. aIsa. 50:2; Jer. 51:36; Ezq. 30:12
  10. aEx. 7:18
  11. bIsa. 37:25
  12. cEx. 2:3; Job 8:11; Isa. 15:6
  13. aIsa. 23:3, 10
  14. aEzq. 47:10; Hab. 1:15
  15. aPrv. 7:16; Ezq. 27:7
  16. aSal. 11:3
  17. aNúm. 13:22; Sal. 78:12, 43; Isa. 30:4
  18. bGn. 41:38, 39; 1 Rey. 4:30; Hech. 7:22
  19. aIsa. 14:24; Rom. 9:17
  20. aJer. 2:16; 46:14, 19; Ezq. 30:13
  21. bZac. 10:4
  22. aPrv. 12:8; Mat. 17:17
  23. bIsa. 3:12; 9:16
  24. cIsa. 28:7
  25. aIsa. 9:14, 15
  26. aIsa. 11:15; 2 Cor. 5:11; Heb. 10:31
  27. aIsa. 14:24; Dan. 4:35
  28. aIsa. 45:23; 65:16
  29. aGn. 28:18; Ex. 24:4; Jos. 22:10, 26, 27; Isa. 56:7; 60:7
  30. aIsa. 43:3, 11; 45:15, 21; 49:25, 26; 60:16; 63:8
  31. aIsa. 56:7; 60:7; Zac. 14:16–18
  32. aDt. 32:39; Isa. 30:26; 57:18; Heb. 12:11
  33. bIsa. 27:13; 45:14; Os. 14:1
  34. aIsa. 11:16; 35:8; 49:11; 62:10
  35. bIsa. 27:13
  36. aIsa. 45:14
  37. bSal. 100:3; Isa. 29:23; 45:11; 60:21; 64:8; Ef. 2:10
  38. a2 Rey. 18:17
  39. b1 Sam. 5:1
  40. aIsa. 1:1; 13:1
  41. bZac. 13:4; Mat. 3:4
  42. cEzq. 24:17, 23
  43. d1 Sam. 19:24; Miq. 1:8
  44. aIsa. 8:18
  45. bIsa. 37:9; 43:3
  46. aIsa. 19:4
  47. bIsa. 47:2, 3
  48. a2 Rey. 18:21; Isa. 30:3–5; 31:1; Ezq. 29:6, 7
  49. bJer. 9:23, 24; 17:5; 1 Cor. 3:21
  50. aIsa. 10:3; 30:7; 31:3; Jer. 30:1, 7, 15–17; 31:1–3
  51. bMat. 23:33; 1 Tes. 5:3; Heb. 2:3