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Hechos de los Apóstoles 12–13
Martirio del apóstol Jacobo y encarcelamiento de Pedro
12 Por aquel tiempo el rey Herodes1 echó mano a algunos que pertenecían a la iglesia para maltratarlos.
2 Hizo matara a espada a Jacobo1, el hermano de Juanb.
3 Y viendo que esto agradaba a los judíosa, hizo arrestar también a Pedro. Esto sucedió durante los días1 de los Panes sin Levadura2b.
4 Habiéndolo arrestado, lo puso en la cárcel, entregándolo a cuatro grupos1 de soldadosa para que lo custodiaran, con la intención de llevarlo ante el pueblo después de la Pascuab.
5 Así pues, Pedro era custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios por él.
6 Esa misma noche, cuando Herodes estaba a punto de venir a buscarlo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenasa; y unos guardias delante de la puerta custodiaban la cárcel.
7 De repente se le aparecióa un ángel del Señorb, y una luz brilló en la celda; y el ángel tocó a Pedro en el costado, y lo despertó diciéndole: «Levántate pronto». Y las cadenas se cayeron de las manos de Pedroc.
8 «Vístete y ponte1 las sandalias», le dijo* el ángel. Así lo hizo, y el ángel añadió: «Envuélvete en tu manto y sígueme».
9 Y saliendo, Pedro lo seguía, y no sabía que lo que hacía el ángel era de verdad, sino que creía ver una visióna.
10 Cuando habían pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se les abrióa por sí misma. Entonces salieron y siguieron por una calle, y de repente el ángel se apartó de él.
11 Cuando Pedro volvió en sía, dijo: «Ahora sé en verdad que el Señor ha enviado a Su ángel, y me ha rescatadob de la mano de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos».
12 Al darse cuenta de esto, fue a la casa de María, la madre de Juan, llamado también Marcosa, donde muchos estaban reunidos y orabanb.
13 Cuando llamó a la puerta de la entrada, una sirvientaa llamada Rode salió a ver quién era1.
14 Al reconocer la voz de Pedro, de alegríaa no abrió la puerta, sino que corrió adentro y anunció que Pedro estaba a la puerta.
15 «¡Estás loca!», le dijeron ellos. Pero ella insistía en que así era. Y ellos decían: «Es su ángela».
16 Pero Pedro continuaba llamando; y cuando ellos abrieron, lo vieron y se asombraron.
17 Y haciéndoles señal con la manoa para que guardaran silencio, les contó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel. Y les dijo: «Informen de estas cosas a Jacobo1b y a los hermanosc». Entonces salió, y se fue a otro lugar.
18 Cuando se hizo de día, hubo un alboroto no pequeño entre los soldados sobre qué1 habría sido de Pedro.
19 Herodes, después de buscarlo y no encontrarlo, interrogó a los guardias y ordenó que los llevaran para matarlosa. Después de esto Herodes descendió de Judea a Cesareab, y se quedó allí por un tiempo.
20 Herodes estaba muy enojado con los de Tiro y de Sidóna. Pero ellos, de común acuerdo se presentaron ante él, y habiéndose ganado a Blasto, camarero del rey, pedían paz, pues su región era abastecida por el territorio del reyb.
21 El día señalado, Herodes, vestido con ropa real, se sentó en la tribuna y comenzó a hablarles.
22 Y la gente gritaba: «¡Voz de un dios y no de un hombre es esta!».
23 Al instante un ángel del Señora lo hirió, por no haber dado la gloria a Dios; y Herodes murió1 comido de gusanos.
24 Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicabaa.
25 Bernabé y Sauloa regresaron de1 Jerusalén después de haber cumplido su misión2b, llevando consigo a Juan, llamado también Marcosc.
Principio del primer viaje misionero de Saulo y Bernabé
13 En la iglesiaa que estaba en Antioquíab había profetasc y maestrosd: Bernabée, Simón llamado Niger, Lucio de Cirenef, Manaén, que se había criado con Herodesg1 el tetrarca, y Saulo.
2 Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santoa dijo: «Aparten a Bernabéb y a Saulo para la obra a la que los he llamadoc»
3 Entonces, después de ayunar, orara y haber impuesto las manos sobre ellosb, los enviaronc.
4 Ellos, pues, enviados por el Espíritu Santoa, descendieron a Seleucia y de allí se embarcaron para Chipreb.
5 Al llegar a Salamina, proclamaban la palabra de Dios en las sinagogasa de los judíos; y tenían también a Juanb de ayudante.
6 Después de haber recorrido toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto magoa, un falso profetab judío llamado Barjesús,
7 que estaba con el procónsula Sergio Paulo, hombre inteligente. Este hizo venir a Bernabé y a Saulo, y deseaba oír la palabra de Dios.
8 Pero Elimas, el magoa, pues así se traduce su nombre, se les oponía, tratando de desviar de la feb al procónsulc.
9 Entonces Saulo, llamado también Pablo, lleno del Espíritu Santoa, fijando la mirada en él, dijo:
10 «Tú, hijo del diabloa, que estás lleno de todo engaño y fraude, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señorb?
11 »Ahora, la mano del Señor está sobre tia; te quedarás ciego y no verás el sol por algún tiempo». Al instante niebla y oscuridad cayeron sobre él, e iba buscando quien lo guiara de la mano.
12 Entonces el procónsula, cuando vio lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señorb.
Pablo y Bernabé en Antioquía de Pisidia
13 Pablo y sus compañeros navegaron desde Pafosa y llegaron a Pergeb de Panfiliac; pero Juand se apartó de ellos y regresó a Jerusalén;
14 ellos, saliendo de Perge, llegaron a Antioquíaa de Pisidiab; y en el día de reposoc entraron a la sinagogad y se sentaron.
15 Después de la lectura de la leya y los profetasb, los oficiales de la sinagogac les mandaron a decir: «Hermanos* , si tienen alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablen».
Discurso de Pablo en Antioquía de Pisidia
16 Pablo se levantó, y haciendo señal con la manoa, dijo: «Hombres de Israel, y los que temen a Diosb, escuchen:
17 »El Dios de este pueblo de Israel, escogió a nuestros padres y engrandeció1 al pueblo durante su estancia en la tierra de Egiptoa, y con brazo fuerte los sacó de ellab.
18 »Por un período como de cuarenta añosa los soportó1 en el desiertob.
19 »Después de destruir siete nacionesa en la tierra de Canaánb, repartió sus tierras en herenciac; todo esto duró como 450 añosd.
20 »Después de esto, Dios les dio juecesa hasta el profeta Samuelb.
21 »Entonces ellos pidieron un reya, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamínb, durante cuarenta años.
22 »Cuando lo quitóa, les levantó por rey a David, del cual Dios también testificó y dijo: “He hallado a David, hijo de Isaí, un hombre conforme a Mi corazónb, que hará toda Mi voluntad1”.
23 »De la descendencia de estea, conforme a la promesa, Dios ha dado1 a Israel un Salvadorb, Jesúsc,
24 después de que Juan predicó, antes de Su venida1, un bautismo de arrepentimientoa a todo el pueblo de Israel.
25 »Cuando Juan estaba a punto de terminar su carreraa, decía: “¿Quién piensan ustedes que soy yo? Yo no soy el Cristo; pero miren, viene tras mí uno de quien yo no soy digno de desatar las sandalias de sus piesb”
26 »Hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre ustedes temen a Dios, a nosotros1 nos es enviada la palabra de esta salvacióna.
27 »Pues los que habitan en Jerusalén y sus gobernantesa, sin reconocer a Jesúsb ni las palabras1 de los profetasc que se leen todos los días de reposod, cumplieron estas escrituras, cuando lo condenaron.
28 »Aunque no hallaron causa para dar muerte a Jesús, pidieron a Pilato que lo mandara a matar1a.
29 »Cuando habían cumplido todo lo que estaba escrito acerca de Éla, lo bajaron de la cruz1b y lo pusieron en un sepulcroc.
30 »Pero Dios lo levantó de entre los muertosa;
31 y por muchos días se apareció a los que habían subido con Él de Galileaa a Jerusalén, los cuales ahora son Sus testigosb ante el pueblo.
32 »Nosotros les anunciamos las buenas nuevas1a de que la promesa hecha a los padresb,
33 Dios la ha cumplido a nuestros hijos1 al resucitar a Jesúsa, como también está escrito en el Salmo segundo: “Hijo Mío eres Tú; Yo Te he engendrado hoyb”.
34 »Y en cuanto a que lo resucitó de entre los muertosa para nunca más volver a corrupción, Dios ha hablado de esta manera: “Les daré las misericordias1 santas y fieles prometidas a Davidb”.
35 »Por tanto dice también en otro salmo: “No permitirás1 que Tu Santo2 vea corrupcióna”.
36 »Porque David, después de haber servido el propósito de Diosa en su propia generación1, durmió2b, y fue sepultado con sus padresc, y vio corrupción.
37 »Pero Aquel a quien Dios resucitóa no vio corrupción.
38 »Por tanto, hermanos, sepan que por medio de Él1 les es anunciado el perdón de los pecadosa;
39 y que de todas las cosas de que no pudieron ser justificados1 por la ley de Moisés* , por medio de Él, todo aquel que cree es justificado1a.
40 »Tengan, pues, cuidado de que no venga sobre ustedes aquello de que se habla en los profetasa:
41 “Miren, burladores, maravíllense y perezcan1;
Porque Yo hago una obra en sus días,
una obra que ustedes nunca creerían aunque alguien se la describieraa”».
Pablo se dirige a los gentiles
42 Al salir Pablo y Bernabé1, la gente2 les rogaba que el siguiente día de reposoa les hablaran de estas cosas3.
43 Terminada la reunión de la sinagoga, muchos de los judíos y de los prosélitos1a temerosos de Diosb siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes, hablándoles, les instaban a perseverar en la gracia de Diosc.
44 El siguiente día de reposoa casi toda la ciudad se reunió para oír la palabra del Señor1.
45 Pero cuando los judíos vieron la muchedumbre, se llenaron de celo, y blasfemando, contradecían lo que Pablo decíaa.
46 Entonces Pablo y Bernabé hablaron con valor y dijeron: «Era necesario que la palabra de Dios les fuera predicada primeramente a ustedesa; pero ya que la rechazan y no se juzgan dignos de la vida eterna, así que ahora nos volvemos a los gentilesb.
47 »Porque así nos lo ha mandado el Señor:
“Te he puesto como luz para los gentiles1a,
A fin de que lleves2 la salvación hasta los confines de la tierrab”».
48 Oyendo esto los gentiles, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor1a; y creyeron cuantos estaban ordenados a vida eterna…
| 1 | I.e. Agripa I, y así en el resto del cap. |
| a | |
| 1 | O Santiago. |
| b | |
| a | |
| 1 | O la fiesta. |
| 2 | O de los Ázimos. |
| b | |
| 1 | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. cíñete y átate. |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | O salió a abrirle. |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | O Santiago, hermano de Jesús. |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. qué, por tanto, |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. expiró. |
| a | |
| a | |
| 1 | Algunos mss. antiguos dicen: a. |
| 2 | Lit. ministerio. |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| e | |
| f | |
| g | |
| 1 | I.e. Antipas, hijo de Herodes el Grande. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
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| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| * | |
| a | |
| b | |
| 1 | O exaltó. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Algunos mss. antiguos dicen: los llevó en sus brazos como una nodriza. |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. todas mis voluntades. |
| a | |
| 1 | Lit. ha traído. |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. del rostro de Su entrada. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Algunos mss. dicen: a ustedes. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. voces. |
| c | |
| d | |
| 1 | Lit. fuera destruido. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. del madero. |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | O el evangelio. |
| a | |
| b | |
| 1 | Algunos mss. dicen: a nosotros, sus hijos. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | O bendiciones. |
| b | |
| 1 | Lit. darás. |
| 2 | O devoto, o pío. |
| a | |
| a | |
| 1 | O servido a su propia generación por el propósito de Dios. |
| 2 | I.e. murió. |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. este. |
| a | |
| 1 | O libertado(s). |
| * | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. desaparezcan. |
| a | |
| 1 | Lit. Al salir ellos. |
| 2 | Lit. ellos. |
| a | |
| 3 | Lit. palabras. |
| 1 | I.e. gentiles convertidos al judaísmo. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | Algunos mss. dicen: de Dios. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | O LAS NACIONES. |
| a | |
| 2 | Lit. seas para. |
| b | |
| 1 | Algunos mss. dicen: de Dios. |
| a |
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