Hechos de los Apóstoles 10:34–48
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Entonces Pedro tomó la palabraa, y dijo: «Ciertamente ahora entiendo que Dios no hace acepción de personasb,
sino que en toda nación el que le teme1 y hace lo justo2a, le es aceptob.
»El mensaje1 que Él envió al2 pueblo de Israel, predicandoa de paz por medio de Jesucristob, que Él es Señor de todosc.
»Ustedes saben lo que ocurrió en toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que Juan predicó,
cómo Dios ungióa a Jesús de Nazaretb con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diabloc; porque Dios estaba con Éld.
»Nosotros somos testigos de todas las cosasa que hizo en la tierra1 de los judíos y en Jerusalén. Y también le dieron muerte, colgándolo en una cruz2b.
»Pero Dios lo resucitóa al tercer día e hizo que se manifestara1,
no a todo el puebloa, sino a los testigosb que fueron escogidos de antemano por Dios, es decir, a nosotros que comimos y bebimos con Él después que resucitó de los muertosc.
»Y nos mandóa predicar al pueblo, y testificarb con toda solemnidad que este Jesús1 es el que Dios ha designadoc como Juez de los vivos y de los muertosd.
»De Él dan testimonio todos los profetasa, de que por Su nombreb, todo el que cree en Él recibe el perdón de los pecados»
Los gentiles reciben el Espíritu Santo
Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje1a.
Todos los creyentes que eran de la circuncisión1, que habían venido con Pedroa, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramadob también sobre los gentiles,
pues los oían hablar en lenguasa y exaltar a Dios. Entonces Pedro dijo1:
«¿Puede acaso alguien negar el agua para que sean bautizadosa estos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotrosb?»
Y mandó que fueran bautizadosa en el nombre de Jesucristob. Entonces le pidieron que se quedara con ellos unos días.
Footnotes
Cross references
- aMat. 5:2
- bDt. 10:17; 2Crón. 19:7; Rom. 2:11; Gál. 2:6; Ef. 6:9; Col. 3:25; 1Ped. 1:17
- aHech. 10:2
- bHech. 10:28
- aHech. 13:32
- bLuc. 1:79; 2:14; Rom. 5:1; Ef. 2:17
- cMat. 28:18; Hech. 2:36; Rom. 10:12
- aHech. 4:26
- bHech. 2:22
- cMat. 4:23
- dJuan 3:2
- aLuc. 24:48; Hech. 10:41
- bHech. 5:30
- aHech. 2:24
- aJuan 14:19, 22; 15:27
- bLuc. 24:48; Hech. 10:39
- cLuc. 24:43; Hech. 1:3
- aHech. 1:2
- bLuc. 16:28
- cLuc. 22:22
- dJuan 5:22, 27; Hech. 17:31; 2Tim. 4:1; 1Ped. 4:5
- aHech. 3:18
- bLuc. 24:47; Hech. 2:38; 4:12
- aHech. 11:15; 15:8
- aHech. 10:23
- bHech. 2:33, 38
- aMar. 16:17; Hech. 2:4; 19:6
- aHech. 8:36
- bHech. 2:4; 10:44, 45; 11:17; 15:8
- a1Cor. 1:14–17
- bHech. 2:38; 8:16; 19:5
Copyright 2005 por The Lockman Foundation