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Hechos de los Apóstoles 11–21
11 Los apóstoles y los hermanosa que estaban por toda Judea oyeron que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.
2 Cuando Pedro subió a Jerusalén, los que eran de la circuncisión1a le reprocharon:
3 «Tú entraste en casa de incircuncisos y comiste con ellosa»
4 Entonces Pedro comenzó a explicarles en orden lo sucedidoa:
5 «Estaba yo en la ciudad de Jope orandoa, y vi en éxtasis una visiónb: un objeto1 semejante a un gran lienzo que descendía, bajado del cielo por las cuatro puntas, y vino hasta mí.
6 »Cuando fijé mis ojos en él y lo observaba, vi1 cuadrúpedos terrestres, fieras, reptiles y aves del cielo.
7 »También oí una voz que me decía: “Levántate Pedro, mata1 y come”.
8 »Pero yo dije: “De ninguna manera, Señor, porque nada impuro1 o inmundo ha entrado jamás en mi boca”.
9 »Pero una voz del cielo respondió por segunda vez: “Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro1a”.
10 »Esto sucedió tres veces, y todo volvió a ser llevado arriba al cielo.
11 »En aquel momento se aparecieron tres hombres delante de la casa donde estábamos, los cuales habían sido enviados a mí desde Cesareaa.
12 »Y el Espíritu Santo me dijo que fuera con ellosa sin dudar1b. Estos seis hermanos fueron también conmigoc y entramos en la casa de aquel hombre.
13 »Y él nos contó cómo había visto al ángel de pie en su casa, el cual le dijo1: “Envía unos hombres a Jope y haz traer a Simón, que también se llama Pedro,
14 quien te dirá palabrasa por las cuales serás salvo, tú y toda tu casab”.
15 »Cuando comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió1 sobre ellosa, tal como lo hizo sobre nosotros al principiob.
16 »Entonces me acordé de las palabras del Señor, cuando1 dijo: “Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con2 el Espíritu Santoa”.
17 »Por tanto, si Dios les dio a ellos el mismo don que también nos dio a nosotrosa después de creer en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poder impedírselo a Dios1b?»
18 Al oír esto se calmaron, y glorificaron a Diosa, diciendo: «Así que también a los gentiles ha concedido Dios el arrepentimiento que conduce a la vidab».
19 Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que sobrevino después de la muerte de Estebana, llegaron hasta Feniciab, Chiprec y Antioquíad, no hablando la palabra a nadie, sino solo a los judíos.
20 Pero había algunos de ellos, hombres de Chiprea y de Cireneb, los cuales al llegar a Antioquíac, hablaban también a los griegos1d, predicando el evangelio del Señor Jesúse.
21 La mano del Señor estaba con ellosa, y gran número que creyób se convirtió al Señor.
22 La noticia1 de esto llegó a2 oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabéa a3 Antioquíab,
23 el cual, cuando vino y vio la gracia de Diosa, se regocijó y animaba a todos para que con corazón firme1 permanecieran fieles al Señor;
24 porque era un hombre bueno, y lleno del Espíritu Santoa y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señorb.
25 Bernabé salió rumbo a Tarsoa para buscar a Saulo;
26 y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquíaa. Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes1; y a los discípulosb se les llamó cristianosc por primera vez en Antioquía.
27 Por aquellos1 días unos profetasa descendieron de Jerusalén a Antioquíab.
28 Y levantándose uno de ellos, llamado Agaboa, daba a entender por el Espíritu Santo, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra1b. Y esto ocurrió durante el reinado del emperador Claudioc.
29 Los discípulosa, conforme a lo que cada uno tenía, determinaron enviar una ayuda a los hermanos que habitaban en Judeab.
30 Y así lo hicieron, mandándola a los ancianosa por mano de Bernabéb y de Sauloc.
Martirio del apóstol Jacobo y encarcelamiento de Pedro
12 Por aquel tiempo el rey Herodes1 echó mano a algunos que pertenecían a la iglesia para maltratarlos.
2 Hizo matara a espada a Jacobo1, el hermano de Juanb.
3 Y viendo que esto agradaba a los judíosa, hizo arrestar también a Pedro. Esto sucedió durante los días1 de los Panes sin Levadura2b.
4 Habiéndolo arrestado, lo puso en la cárcel, entregándolo a cuatro grupos1 de soldadosa para que lo custodiaran, con la intención de llevarlo ante el pueblo después de la Pascuab.
5 Así pues, Pedro era custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios por él.
6 Esa misma noche, cuando Herodes estaba a punto de venir a buscarlo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenasa; y unos guardias delante de la puerta custodiaban la cárcel.
7 De repente se le aparecióa un ángel del Señorb, y una luz brilló en la celda; y el ángel tocó a Pedro en el costado, y lo despertó diciéndole: «Levántate pronto». Y las cadenas se cayeron de las manos de Pedroc.
8 «Vístete y ponte1 las sandalias», le dijo* el ángel. Así lo hizo, y el ángel añadió: «Envuélvete en tu manto y sígueme».
9 Y saliendo, Pedro lo seguía, y no sabía que lo que hacía el ángel era de verdad, sino que creía ver una visióna.
10 Cuando habían pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se les abrióa por sí misma. Entonces salieron y siguieron por una calle, y de repente el ángel se apartó de él.
11 Cuando Pedro volvió en sía, dijo: «Ahora sé en verdad que el Señor ha enviado a Su ángel, y me ha rescatadob de la mano de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos».
12 Al darse cuenta de esto, fue a la casa de María, la madre de Juan, llamado también Marcosa, donde muchos estaban reunidos y orabanb.
13 Cuando llamó a la puerta de la entrada, una sirvientaa llamada Rode salió a ver quién era1.
14 Al reconocer la voz de Pedro, de alegríaa no abrió la puerta, sino que corrió adentro y anunció que Pedro estaba a la puerta.
15 «¡Estás loca!», le dijeron ellos. Pero ella insistía en que así era. Y ellos decían: «Es su ángela».
16 Pero Pedro continuaba llamando; y cuando ellos abrieron, lo vieron y se asombraron.
17 Y haciéndoles señal con la manoa para que guardaran silencio, les contó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel. Y les dijo: «Informen de estas cosas a Jacobo1b y a los hermanosc». Entonces salió, y se fue a otro lugar.
18 Cuando se hizo de día, hubo un alboroto no pequeño entre los soldados sobre qué1 habría sido de Pedro.
19 Herodes, después de buscarlo y no encontrarlo, interrogó a los guardias y ordenó que los llevaran para matarlosa. Después de esto Herodes descendió de Judea a Cesareab, y se quedó allí por un tiempo.
20 Herodes estaba muy enojado con los de Tiro y de Sidóna. Pero ellos, de común acuerdo se presentaron ante él, y habiéndose ganado a Blasto, camarero del rey, pedían paz, pues su región era abastecida por el territorio del reyb.
21 El día señalado, Herodes, vestido con ropa real, se sentó en la tribuna y comenzó a hablarles.
22 Y la gente gritaba: «¡Voz de un dios y no de un hombre es esta!».
23 Al instante un ángel del Señora lo hirió, por no haber dado la gloria a Dios; y Herodes murió1 comido de gusanos.
24 Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicabaa.
25 Bernabé y Sauloa regresaron de1 Jerusalén después de haber cumplido su misión2b, llevando consigo a Juan, llamado también Marcosc.
Principio del primer viaje misionero de Saulo y Bernabé
13 En la iglesiaa que estaba en Antioquíab había profetasc y maestrosd: Bernabée, Simón llamado Niger, Lucio de Cirenef, Manaén, que se había criado con Herodesg1 el tetrarca, y Saulo.
2 Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santoa dijo: «Aparten a Bernabéb y a Saulo para la obra a la que los he llamadoc»
3 Entonces, después de ayunar, orara y haber impuesto las manos sobre ellosb, los enviaronc.
4 Ellos, pues, enviados por el Espíritu Santoa, descendieron a Seleucia y de allí se embarcaron para Chipreb.
5 Al llegar a Salamina, proclamaban la palabra de Dios en las sinagogasa de los judíos; y tenían también a Juanb de ayudante.
6 Después de haber recorrido toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto magoa, un falso profetab judío llamado Barjesús,
7 que estaba con el procónsula Sergio Paulo, hombre inteligente. Este hizo venir a Bernabé y a Saulo, y deseaba oír la palabra de Dios.
8 Pero Elimas, el magoa, pues así se traduce su nombre, se les oponía, tratando de desviar de la feb al procónsulc.
9 Entonces Saulo, llamado también Pablo, lleno del Espíritu Santoa, fijando la mirada en él, dijo:
10 «Tú, hijo del diabloa, que estás lleno de todo engaño y fraude, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señorb?
11 »Ahora, la mano del Señor está sobre tia; te quedarás ciego y no verás el sol por algún tiempo». Al instante niebla y oscuridad cayeron sobre él, e iba buscando quien lo guiara de la mano.
12 Entonces el procónsula, cuando vio lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señorb.
Pablo y Bernabé en Antioquía de Pisidia
13 Pablo y sus compañeros navegaron desde Pafosa y llegaron a Pergeb de Panfiliac; pero Juand se apartó de ellos y regresó a Jerusalén;
14 ellos, saliendo de Perge, llegaron a Antioquíaa de Pisidiab; y en el día de reposoc entraron a la sinagogad y se sentaron.
15 Después de la lectura de la leya y los profetasb, los oficiales de la sinagogac les mandaron a decir: «Hermanos* , si tienen alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablen».
Discurso de Pablo en Antioquía de Pisidia
16 Pablo se levantó, y haciendo señal con la manoa, dijo: «Hombres de Israel, y los que temen a Diosb, escuchen:
17 »El Dios de este pueblo de Israel, escogió a nuestros padres y engrandeció1 al pueblo durante su estancia en la tierra de Egiptoa, y con brazo fuerte los sacó de ellab.
18 »Por un período como de cuarenta añosa los soportó1 en el desiertob.
19 »Después de destruir siete nacionesa en la tierra de Canaánb, repartió sus tierras en herenciac; todo esto duró como 450 añosd.
20 »Después de esto, Dios les dio juecesa hasta el profeta Samuelb.
21 »Entonces ellos pidieron un reya, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamínb, durante …
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| 1 | Lit. judíos cristianos. |
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| 1 | O receptáculo. |
| 1 | Lit. y vi. |
| 1 | O sacrifica. |
| 1 | O no santo; lit. común. |
| 1 | O no santo; lit. común. |
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| 1 | O sin hacer ninguna distinción. |
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| 1 | Lit. y diciendo. |
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| 1 | Lit. cayó. |
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| 1 | Lit. cómo. |
| 2 | O en. |
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| 1 | O impedir a Dios. |
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| 1 | Muchos mss. dicen: helenistas. |
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| 1 | Lit. palabra. |
| 2 | Lit. se oyó en los. |
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| 3 | Lit. hasta. |
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| 1 | Lit. con propósito de corazón. |
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| 1 | Lit. una gran multitud. |
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| 1 | Lit. En estos. |
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| 1 | Lit. la tierra habitada. |
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| 1 | I.e. Agripa I, y así en el resto del cap. |
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| 1 | O Santiago. |
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| 1 | O la fiesta. |
| 2 | O de los Ázimos. |
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| 1 | Lit. cíñete y átate. |
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| 1 | O salió a abrirle. |
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| 1 | O Santiago, hermano de Jesús. |
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| 1 | Lit. qué, por tanto, |
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| 1 | Lit. expiró. |
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| 1 | Algunos mss. antiguos dicen: a. |
| 2 | Lit. ministerio. |
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| 1 | I.e. Antipas, hijo de Herodes el Grande. |
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| 1 | O exaltó. |
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| 1 | Algunos mss. antiguos dicen: los llevó en sus brazos como una nodriza. |
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