Hebreos 9:17–28
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Pues un testamento1 es válido solo en caso de muerte2, puesto que no se pone en vigor mientras vive el testador3.
Por tanto, ni aun el primer pacto1 se inauguró sin sangre.
Porque cuando Moisés terminó de promulgar1 todos los mandamientos a todo el puebloa, conforme a la leyb, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríosc, con agua y lana escarlata e hisopod, y roció el libro mismoe y a todo el pueblo,
diciendo: «Esta es la sangre del pacto que Dios les ordenó a ustedes1a».
De la misma manera roció con sangre el tabernáculoa y todos los utensilios del ministerio.
Y según la ley, casi todoa ha de ser purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdónb.
El sacrificio definitivo
Por tanto, fue necesario que las representaciones1 de las cosas en los cielosa fueran purificadas de esta manera, pero las cosas celestiales mismasa, con mejores sacrificios que estos.
Porque Cristo1 no entró en un lugar santo2a hecho por manos, una representación3 del verdaderob, sino en el cielo mismoc, para presentarse ahora en la presencia de Dios por nosotrosd,
y no para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdotea entra al Lugar Santísimo1b cada año con sangre ajena.
De otra manera, a Cristo le hubiera sido necesario sufrir muchas veces1 desde la fundación del mundoa; pero ahora, una sola vezb en la consumación de los siglosc, se ha2 manifestadod para destruir3 el pecado por el sacrificio de sí mismo4e.
Y así como está decretado1a que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juiciob,
así también Cristo, habiendo sido ofrecido una veza para llevar los pecados de muchosb, aparecerá por segunda vezc, sin relación con el pecadod, para salvacióne de los que ansiosamente lo esperanf.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aHeb. 1:1
- bEx. 24:6 y
- cHeb. 9:12
- dLev. 14:4, 7; Núm. 19:6, 18
- eEx. 24:7
- aEx. 24:8; Mat. 26:28
- aEx. 24:6; 40:9; Lev. 8:15, 19; 16:14–16
- aLev. 5:11, 12
- bLev. 17:11
- aHeb. 8:5
- aHeb. 4:14; 9:12
- bHeb. 8:2
- cHeb. 9:12
- dMat. 18:10; Heb. 7:25
- aHeb. 9:7
- bHeb. 9:2; 10:19
- aMat. 25:34; Heb. 4:3
- bHeb. 7:27; 9:12
- cMat. 13:39; Heb. 1:2
- d1Jn. 3:5, 8
- eHeb. 9:12, 14
- aGn. 3:19
- b2Cor. 5:10; 1Jn. 4:17
- aHeb. 7:27
- bIsa. 53:12; 1Ped. 2:24
- cHech. 1:11
- dHeb. 4:15
- eHeb. 5:9
- f1Cor. 1:7; Tito 2:13
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