Estudio bíblico Logos

Hebreos 6:1–8

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Por tanto, dejandoa las enseñanzas elementales1b acerca de Cristo2, avancemos hacia la madurezc, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertasd y de la fe en Dios,

de la enseñanza sobre lavamientos1a, de la imposición de manosb, de la resurrección de los muertosc y del juicio eternoc.

Y esto haremos, si Dios lo permitea.

Porque en el caso de los que fueron una vez iluminadosa, que probaron del don celestialb y fueron hechos partícipes del Espíritu Santoc,

que gustarona la buena palabra de Diosb y los poderes del siglo venideroc,

pero después cayeron, es imposible renovarlos otra veza para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Diosb y lo exponen a la ignominia pública.

Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae1 sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivadaa, recibe bendición de Dios.

Pero si produce espinos y cardos no vale nada, está próxima a ser maldecida1a, y termina por ser quemada2.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1 la palabra del principio.
  2. 2I.e. el Mesías.
  3. 1O bautismos.
  4. 1 viene.
  5. 1 a una maldición.
  6. 2 su fin es para quemarse.

Referencias cruzadas

  1. aFil. 3:13, 14
  2. bHeb. 5:12
  3. cHeb. 5:14
  4. dHeb. 9:14
  5. aJuan 3:25; Hech. 19:3, 4
  6. bHech. 6:6
  7. cHech. 17:31, 32
  8. aHech. 18:21
  9. a2Cor. 4:4, 6; Heb. 10:32
  10. bJuan 4:10; Ef. 2:8
  11. cGál. 3:2; Heb. 2:4
  12. a1Ped. 2:3
  13. bEf. 6:17
  14. cHeb. 2:5
  15. aMat. 19:26; Heb. 10:26, 27; 2Ped. 2:21; 1Jn. 5:16
  16. bHeb. 10:29
  17. a2Tim. 2:6
  18. aGn. 3:17, 18; Dt. 29:22 y