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Genesis 43–48
Los hermanos de José regresan a Egipto
43 El hambre iba agravándose en la tierraa.
2 Y cuando acabaron de comer el grano que habían traído de Egipto, su padre les dijo: «Vuelvan allá y cómprennos un poco de alimento»
3 Pero Judá le respondió: «Aquel1 hombre claramente nos advirtió2: “No verán mi rostro si su hermano no está con ustedesa”
4 »Si envías a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y compraremos alimento.
5 »Pero si no lo envías, no descenderemos. Porque el hombre nos dijo: “No verán mi rostro si su hermano no está con ustedes”».
6 Entonces Israel respondió: «¿Por qué me han tratado tan mal, informando1 al hombre que tenían un hermano más?»
7 Pero ellos dijeron: «El hombre nos preguntó específicamente acerca de nosotros y nuestros familiares, diciendo: “¿Vive aún su padre? ¿Tienen otro hermano?”. Y nosotros contestamos sus preguntas1a. ¿Acaso podíamos nosotros saber que él diría: “Traigan2 a su hermano”?»
8 Y Judá dijo a su padre Israel: «Envía al muchacho conmigo. Nos levantaremos e iremos, para que vivamos y no perezcamosa, tanto nosotros como tú y nuestros pequeños.
9 »Yo me haré responsable1 de él. De mi mano lo demandarás. Si yo no te lo vuelvo a traer2a y lo pongo delante de ti, que lleve yo la culpa para siempre delante de ti3.
10 »Porque si no hubiéramos perdido tiempo, sin duda ya habríamos regresado por segunda vez»
11 Entonces su padre Israel les dijo: «Si así tiene que ser, hagan esto: tomen de los mejores productos de la tierra en sus vasijas, y lleven a aquel1 hombre como presentea un poco de bálsamo y un poco de miel, resina aromáticab y mirra, nueces y almendras.
12 »Y tomen doble cantidad de dinero en su mano, y lleven de nuevo en su mano el dinero que fue devuelto en la boca de sus costalesa. Tal vez fue un error.
13 »Tomen también a su hermano, levántense y vuelvan a aquel1 hombre.
14 »Que el Dios Todopoderoso1a les conceda misericordia ante aquel2 hombreb para que ponga en libertad a su otro hermanoc y a Benjamín. En cuanto a mí, si he de ser privado de mis hijosd, que así sea3»
15 Tomaron, pues, los hombres este presentea, doble cantidad de dinero en su mano y a Benjamín. Se levantaron y descendieron a Egipto y se presentaron delante de José.
16 Cuando José vio a Benjamín con ellos, dijo al mayordomo de su casaa: «Haz entrar a estos1 hombres a casa, y mata un animal y prepáralo, porque estos1 hombres comerán conmigo al mediodía».
17 El hombre hizo como José le dijo, y llevó1 a los hombres a casa de José.
18 Ellos tenían miedo porque eran llevados a casa de José y dijeron: «Por causa del dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez hemos sido traídos aquí, para tener pretexto contra1 nosotros y caer sobre nosotros y tomarnos por esclavos con nuestros asnos»
19 Entonces se acercaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada de la casa,
20 y dijeron: «Oh señor mío, ciertamente descendimos la primera vez para comprar alimentos.
21 »Y cuando llegamos a la posada, abrimos nuestros costales, y el dinero de cada uno estaba en la boca de su costala, todo nuestro dinero1. Así que lo hemos vuelto a traer en nuestra manob.
22 »También hemos traído otro dinero en nuestra mano para comprar alimentos. No sabemos quién puso nuestro dinero en nuestros costales»
23 Y el mayordomo les dijo: «No se preocupen1, no teman. El Dios de ustedes y el Dios de su padre les ha dado ese tesoro en sus costalesa. Yo haré constar que recibí el dinero de ustedes2». Entonces les sacó a Simeónb.
24 Después el hombre llevó a los hombres a casa de José, y les dio agua y se lavaron los piesa. También dio forraje a sus asnos.
25 Entonces pre para1ron el presentea para la venida de José al mediodía, pues habían oído que iban a comer2 allí.
26 Cuando José regresó a su casa, ellos le trajeron a la casa el presente que traían en su mano y se postraron ante él en tierraa.
27 Entonces él les preguntó cómo se encontraban, y añadió: «¿Cómo está su anciano padre de quien me hablaron? ¿Vive todavíaa?»
28 «Su siervo nuestro padre está bien; todavía vive», contestaron. Y ellos se inclinaron en reverencia1a.
29 Al alzar José sus ojos y ver a su hermano Benjamín, hijo de su madre, les preguntó: «¿Es este su hermano menor de quien me hablarona?». Y dijo: «Dios te imparta Su favorb, hijo mío»
30 José se apresuró a salir, pues se sintió profundamente conmovido1a a causa de su hermano y buscó dónde llorar. Entró en su aposento y llorób allí.
31 Después se lavó la cara y salió, y controlándosea, dijo: «Sirvan la comida1»
32 Le sirvieron a José en un lado, a los hermanos en otro lado, y a los egipcios que comían con él, también les sirvieron aparte. Porque los egipcios no podían comer1 con los hebreos, pues esto es abominación para los egipciosa.
33 Los sentaron1 delante de él, el primogénito conforme a su derecho de primogenitura, y el más joven conforme a su edad. Ellos se mirabana unos a otros con asombro.
34 Él les llevó porciones de su propia mesa1, pero la porción de Benjamína era cinco veces mayor que la de cualquiera de ellos. Bebieron, pues, y se alegraron con él.
44 Entonces José ordenó al mayordomo de su casa, diciendo: «Llena de alimento los costales de los hombres, todo lo que puedan llevar, y pon el dinero de cada uno de ellos en la boca de su costala.
2 »Y mi copa, la copa de plata, ponla en la boca del costal del menor, con el dinero de su grano». Y el mayordomo hizo conforme a lo1 que había dicho José.
3 Al rayar el alba1, fueron despedidos los hombres con sus asnos.
4 Cuando ellos habían salido de la ciudada, y no estaban muy lejos, José dijo al mayordomo de su casa: «Levántate, sigue a esos1 hombres. Cuando los alcances, diles: “¿Por qué han pagado mal por bien?2
5 ”¿No es esta la copa en que bebe mi señor, y que de hecho usa para adivinara? Obraron mal en lo que hicieron”».
6 Así que los alcanzó, les dijo estas palabras.
7 Y ellos le dijeron: «¿Por qué habla mi señor de esta manera1? Lejos esté de sus siervos hacer tal cosa.
8 »El dinero que encontramos en la boca de nuestros costales, se lo volvimos a traer de la tierra de Canaána. ¿Cómo, pues, habíamos de robar de la casa de su señor plata u oro?
9 »Aquel de sus siervos que sea hallado con ella, que mueraa, y también nosotros entonces seremos esclavos de mi señorb»
10 Y él dijo: «Sea ahora también conforme a sus palabras. Aquel que sea hallado con ella será mi esclavo, y los demás de ustedes serán inocentes»
11 Ellos se dieron prisa. Cada uno bajó su costal a tierra, y cada cual abrió su costal.
12 El mayordomo registró, comenzando con el mayor y acabando con el menor, y la copa fue hallada en el costal de Benjamína.
13 Entonces ellos rasgaron sus vestidosa, y después de cargar cada uno su asno, regresaron a la ciudadb.
14 Cuando Judá llegó con sus hermanos a casa de José, él estaba aún allí, y ellos cayeron a tierra delante de éla.
15 Y José les dijo: «¿Qué acción es esta que han hecho? ¿No saben que un hombre como yo puede ciertamente adivinara?»
16 Entonces dijo Judá: «¿Qué podemos decir a mi señor? ¿Qué podemos hablar y cómo nos justificaremos? Dios ha descubierto la iniquidad de sus siervos. Así que somos esclavos de mi señora, tanto nosotros como aquel en cuyo poder1 fue encontrada la copa»
17 Pero José respondió: «Lejos esté de mí hacer eso. El hombre en cuyo poder1 ha sido encontrada la copa será mi esclavo. Pero ustedes, suban en paz a su padre»
18 Entonces Judá se le acercó, y dijo: «Oh señor mío, permita a su siervo hablar una palabra a los oídos de mi señor, y que no se encienda su ira contra su siervoa, pues usted es como Faraón mismob.
19 »Mi señor preguntó a sus siervos: “¿Tienen padre o hermanoa?”
20 »Y respondimos a mi señor: “Tenemos un padre ya anciano y un hermano1 pequeñoa, hijo de su vejez. Su hermano ha muertob, así que solo queda él de los hijos de su madre, y su padre lo ama”
21 »Entonces usted dijo a sus siervos: “Tráiganmelo para que yo lo vea1a”
22 »Y nosotros respondimos a mi señor: “El muchacho no puede dejar a su padre, pues si dejara a su padre, este moriría”
23 »Usted, sin embargo, dijo a sus siervos: “Si su hermano menor no desciende con ustedes, no volverán a ver mi rostroa”
24 »Aconteció, pues, que cuando subimos a mi padre, su siervo, le contamos las palabras de mi señor.
25 »Y nuestro padre dijo: “Regresen, cómprennos un poco de alimentoa”
26 »Pero nosotros respondimos: “No podemos ir1. Si nuestro hermano menor va2 con nosotros, entonces iremos3. Porque no podemos ver el rostro del hombre si nuestro hermano no está con nosotros”
27 »Y mi padre, su siervo, nos dijo: “Ustedes saben que mi mujer me dio a luz dos hijosa;
28 el uno salió de mi lado, y dije: ‘Seguro que ha sido despedazadoa’, y no lo he visto desde entonces.
29 ”Si también se llevan a este de mi presencia1, y algo malo le sucede, ustedes harán descender mis canas con dolor2 al Seol3a”
30 »Ahora pues, cuando yo vuelva a mi padre, su siervo, y el muchacho no esté con nosotros, como su vida1 está ligada a la vida del muchacho2a,
31 sucederá que cuando él vea que el muchacho no está con nosotros, morirá. Así pues, sus siervos harán descender las canas de nuestro padre, su siervo, con dolor al Seola.
32 »Porque yo, su siervo, me hice responsable1 del muchacho con mi padre, diciendo: “Si no te lo traigo, que lleve yo la culpa2 delante de mi padre para siempre3a”
33 »Ahora pues, le ruego que quede este su siervo como esclavo de mi señor, en lugar del muchacho, y que el muchacho suba con sus hermanos.
34 »Pues, ¿cómo subiré a mi padre no estando el muchacho conmigo, sin que yo vea el mal que sobrevendrá1 a mi padre?»
José se da a conocer a sus hermanos
45 José ya no pudo contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y exclamó: «Hagan salir a todos de mi lado». Y no había1 nadie con él cuando José se dio a conocer a sus hermanosa.
2 Lloró tan fuerte1a que lo oyeron los egipcios, y la casa de Faraón se enteró2 de ello.
3 José dijo a sus hermanos: «Yo soy Joséa. ¿Vive todavía mi padreb?». Pero sus hermanos no podían contestarle porque estaban …
| a | |
| 1 | Lit. El. |
| 2 | Lit. testificó. |
| a | |
| 1 | Lit. al informar. |
| 1 | Lit. le informamos conforme a estas palabras. |
| a | |
| 2 | Lit. Desciendan. |
| a | |
| 1 | Lit. fiador. |
| 2 | Lit. traigo. |
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| 3 | Lit. habré pecado delante de ti todos los días. |
| 1 | Lit. y bajen al. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. al. |
| 1 | Heb. El Shaddai. |
| a | |
| 2 | Lit. ante los ojos del. |
| b | |
| c | |
| d | |
| 3 | Lit. privado sea. |
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| a | |
| 1 | Lit. los. |
| 1 | Lit. el hombre llevó. |
| 1 | Lit. para rodar sobre. |
| a | |
| 1 | Lit. nuestro dinero en su peso. |
| b | |
| 1 | Lit. La paz sea con ustedes. |
| a | |
| 2 | Lit. su dinero había venido a mí. |
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| a | |
| 1 | |
| a | Lit. hasta. |
| 2 | Lit. comer pan. |
| a | |
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| 1 | Lit. inclinaron y se postraron. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. su compasión se encendió. |
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| b | |
| a | |
| 1 | Lit. Pongan el pan. |
| 1 | Lit. comer pan. |
| a | |
| 1 | Lit. estaban sentados. |
| a | |
| 1 | Lit. su rostro. |
| a | |
| a | |
| 1 | O a la palabra. |
| 1 | Lit. La mañana era luz y. |
| a | |
| 1 | Lit. los. |
| 2 | Algunas versiones antiguas agregan: ¿Por qué me han robado la copa de plata? |
| a | |
| 1 | Lit. estas palabras. |
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| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. cuya mano. |
| 1 | Lit. cuya mano. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. niño. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. Bájenmelo, para que ponga mis ojos sobre él. |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. descender. |
| 2 | Lit. está. |
| 3 | Lit. descenderemos. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. rostro. |
| 2 | Lit. mal. |
| 3 | I.e. región de los muertos. |
| a | |
| 1 | Lit. alma. |
| 2 | Lit. a su alma. |
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| a | |
| 1 | Lit. tu siervo se hizo fiador. |
| 2 | Lit. habré pecado. |
| 3 | Lit. todos los días. |
| a | |
| 1 | Lit. hallará. |
| 1 | Lit. no quedó. |
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| 1 | Lit. Y prorrumpió su voz en llanto. |
| a | |
| 2 | Lit. oyó. |
| a | |
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