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Genesis 42–45
Los hermanos de José van a Egipto
42 Viendo Jacob que había alimento1 en Egiptoa, dijo2 a sus hijos: «¿Por qué se están mirando?
2 »He oído que hay alimento1 en Egiptoa», y añadió; «desciendan allá, y compren de allí un poco para nosotros, para que vivamos y no muramosb»
3 Entonces diez hermanos de José descendieron para comprar grano en Egipto.
4 Pero Jacob no envió con sus hermanos a Benjamína, hermano de José, porque dijo: «No sea que le suceda algo malob»
5 Los israelitas fueron junto con los que iban a comprar grano, pues también había hambre en la tierra de Canaána.
6 Y José era el que mandaba en aquel1 paísa. Él era quien vendía a todo el pueblo de la tierra. Cuando los hermanos de José llegaron, se postraron ante él rostro en tierrab.
7 Al ver José a sus hermanos, los reconoció, pero fingió no conocerlos y les habló duramentea. Y les dijo: «¿De dónde han venido?». «De la tierra de Canaán para comprar alimentos», le respondieron ellos.
8 José había reconocido a sus hermanos, aunque ellos no lo habían reconocido a éla.
9 José se acordó de los sueños que había tenido1 acerca de ellosa, y les dijo: «Ustedes son espías. Han venido para ver las partes indefensas de nuestra tierra2»
10 «No, señor míoa», le dijeron ellos, sino que tus siervos han venido para comprar alimentos.
11 «Todos nosotros somos hijos de un mismo padre1. Somos hombres honrados, tus siervos no son espíasa»
12 «No, sino que ustedes han venido para ver las partes indefensas de nuestra tierra1», les dijo.
13 Pero ellos dijeron: «Tus siervos eran doce hermanos, hijos del mismo padre1 en la tierra de Canaán; y el menor está hoy con nuestro padrea, y el otro2 ya no existeb»
14 Entonces José les dijo: «Es tal como les dije: ustedes son espías.
15 »En esto serán probados; por vida de Faraóna que no saldrán de este lugar a menos que su hermano menor venga aquí.
16 »Envíen a uno de ustedes y que traiga a su hermano, mientras ustedes quedan presos, para que sean probadas sus palabras, a ver si hay verdad en ustedesa. Y si no, ¡por vida de Faraón!, ciertamente son espías»
17 Y los puso a todos juntos bajo custodiaa por tres días.
18 José les dijo al tercer día: «Hagan esto y vivirán, pues yo temo a Diosa:
19 si son hombres honrados, que uno de sus hermanos quede encarcelado en su prisión1. El resto de ustedes, vayan, lleven grano para el hambre de sus casas.
20 »Y tráiganme a su hermano menor, para que sus palabras sean verificadasa, y no morirán». Y así lo hicieron.
21 Entonces se dijeron el uno al otro: «Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermanoa, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia»
22 Rubén les respondió: «¿No les dije yo1: “No pequen contra el muchachoa” y no me escucharon? Ahora hay que rendir cuentas por su sangre2b»
23 Ellos, sin embargo, no sabían que José los entendía, porque había un intérprete entre él y ellos.
24 Y se apartó José de su lado y lloróa. Cuando volvió a ellos y les habló, tomó de entre ellos a Simeón, y lo ató a la vista de sus hermanos1b.
25 José mandó que les llenaran sus vasijas de grano y que devolvieran el dinero a cada uno poniéndolo en su saco, y que les dieran provisiones para el caminoa. Y así se hizo con ellos.
26 Ellos, pues, cargaron el grano sobre sus asnos, y se fueron de allí.
27 Y cuando uno de ellos abrió su saco para dar forraje a su asno en la posada, vio que su dinero estaba en la boca de su costala.
28 Entonces dijo a sus hermanos: «Me ha sido devuelto mi dinero, y1 miren, está en mi costal». Y se les sobresaltó2 el corazón, y temblando se decían el uno al otro: «¿Qué es esto que Dios nos ha hechoa?»
29 Cuando llegaron a su padre Jacob en la tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había sucedido:
30 «El hombre, el señor de aquella1 tierra, nos habló duramentea y nos tomó por espías del país.
31 »Pero nosotros le dijimos: “Somos hombres honrados, no somos espíasa.
32 ”Eramos doce hermanos, hijos de nuestro padre. Uno ya no existe, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán”
33 »Entonces el hombre, el señor de aquel1 país, nos dijo: “Por esto sabré que son hombres honrados: dejen uno de sus hermanos conmigo y tomen grano para el hambre de sus casas, y márchensea.
34 ”Pero tráiganme a su hermano menor para que yo sepa que ustedes no son espías, sino hombres honrados1. Les devolveré2 a su hermano, y podrán comerciar en la tierraa”»
35 Cuando vaciaron sus sacos, el atado del dinero de cada uno estaba en su sacoa. Y al ver ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.
36 Y su padre Jacob les dijo: «Ustedes me han privado de mis hijosa; José ya no existe, y Simeón ya no existe, y ahora se quieren llevar a Benjamín. Todas estas cosas son contra mí»
37 Entonces Rubén habló a su padre: «Puedes dar muerte a mis dos hijos, si no te lo traigo. Ponlo bajo mi cuidado1, y yo te lo devolveré»
38 Pero Jacob dijo: «Mi hijo no descenderá con ustedes. Pues su hermano ha muertoa, y solo él me queda. Si algo malo le acontece en el viaje1b en que van, harán descender mis canas con dolor al Seol2c»
Los hermanos de José regresan a Egipto
43 El hambre iba agravándose en la tierraa.
2 Y cuando acabaron de comer el grano que habían traído de Egipto, su padre les dijo: «Vuelvan allá y cómprennos un poco de alimento»
3 Pero Judá le respondió: «Aquel1 hombre claramente nos advirtió2: “No verán mi rostro si su hermano no está con ustedesa”
4 »Si envías a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y compraremos alimento.
5 »Pero si no lo envías, no descenderemos. Porque el hombre nos dijo: “No verán mi rostro si su hermano no está con ustedes”».
6 Entonces Israel respondió: «¿Por qué me han tratado tan mal, informando1 al hombre que tenían un hermano más?»
7 Pero ellos dijeron: «El hombre nos preguntó específicamente acerca de nosotros y nuestros familiares, diciendo: “¿Vive aún su padre? ¿Tienen otro hermano?”. Y nosotros contestamos sus preguntas1a. ¿Acaso podíamos nosotros saber que él diría: “Traigan2 a su hermano”?»
8 Y Judá dijo a su padre Israel: «Envía al muchacho conmigo. Nos levantaremos e iremos, para que vivamos y no perezcamosa, tanto nosotros como tú y nuestros pequeños.
9 »Yo me haré responsable1 de él. De mi mano lo demandarás. Si yo no te lo vuelvo a traer2a y lo pongo delante de ti, que lleve yo la culpa para siempre delante de ti3.
10 »Porque si no hubiéramos perdido tiempo, sin duda ya habríamos regresado por segunda vez»
11 Entonces su padre Israel les dijo: «Si así tiene que ser, hagan esto: tomen de los mejores productos de la tierra en sus vasijas, y lleven a aquel1 hombre como presentea un poco de bálsamo y un poco de miel, resina aromáticab y mirra, nueces y almendras.
12 »Y tomen doble cantidad de dinero en su mano, y lleven de nuevo en su mano el dinero que fue devuelto en la boca de sus costalesa. Tal vez fue un error.
13 »Tomen también a su hermano, levántense y vuelvan a aquel1 hombre.
14 »Que el Dios Todopoderoso1a les conceda misericordia ante aquel2 hombreb para que ponga en libertad a su otro hermanoc y a Benjamín. En cuanto a mí, si he de ser privado de mis hijosd, que así sea3»
15 Tomaron, pues, los hombres este presentea, doble cantidad de dinero en su mano y a Benjamín. Se levantaron y descendieron a Egipto y se presentaron delante de José.
16 Cuando José vio a Benjamín con ellos, dijo al mayordomo de su casaa: «Haz entrar a estos1 hombres a casa, y mata un animal y prepáralo, porque estos1 hombres comerán conmigo al mediodía».
17 El hombre hizo como José le dijo, y llevó1 a los hombres a casa de José.
18 Ellos tenían miedo porque eran llevados a casa de José y dijeron: «Por causa del dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez hemos sido traídos aquí, para tener pretexto contra1 nosotros y caer sobre nosotros y tomarnos por esclavos con nuestros asnos»
19 Entonces se acercaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada de la casa,
20 y dijeron: «Oh señor mío, ciertamente descendimos la primera vez para comprar alimentos.
21 »Y cuando llegamos a la posada, abrimos nuestros costales, y el dinero de cada uno estaba en la boca de su costala, todo nuestro dinero1. Así que lo hemos vuelto a traer en nuestra manob.
22 »También hemos traído otro dinero en nuestra mano para comprar alimentos. No sabemos quién puso nuestro dinero en nuestros costales»
23 Y el mayordomo les dijo: «No se preocupen1, no teman. El Dios de ustedes y el Dios de su padre les ha dado ese tesoro en sus costalesa. Yo haré constar que recibí el dinero de ustedes2». Entonces les sacó a Simeónb.
24 Después el hombre llevó a los hombres a casa de José, y les dio agua y se lavaron los piesa. También dio forraje a sus asnos.
25 Entonces pre para1ron el presentea para la venida de José al mediodía, pues habían oído que iban a comer2 allí.
26 Cuando José regresó a su casa, ellos le trajeron a la casa el presente que traían en su mano y se postraron ante él en tierraa.
27 Entonces él les preguntó cómo se encontraban, y añadió: «¿Cómo está su anciano padre de quien me hablaron? ¿Vive todavíaa?»
28 «Su siervo nuestro padre está bien; todavía vive», contestaron. Y ellos se inclinaron en reverencia1a.
29 Al alzar José sus ojos y ver a su hermano Benjamín, hijo de su madre, les preguntó: «¿Es este su hermano menor de quien me hablarona?». Y dijo: «Dios te imparta Su favorb, hijo mío»
30 José se apresuró a salir, pues se sintió profundamente conmovido1a a causa de su hermano y buscó dónde llorar. Entró en su aposento y llorób allí.
31 Después se lavó la cara y salió, y controlándosea, dijo: «Sirvan la comida1»
32 Le sirvieron a José en un lado, a los hermanos en otro lado, y a los egipcios que comían con él, también les sirvieron aparte. Porque los egipcios no podían comer1 con los hebreos, pues esto es abominación para los egipciosa.
33 Los sentaron1 delante de él, el primogénito conforme a su derecho de primogenitura, y el más joven conforme a su edad. Ellos se mirabana unos a otros con asombro.
| 1 | Lit. grano. |
| a | |
| 2 | Lit. y dijo Jacob. |
| 1 | Lit. grano. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. la. |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. soñado. |
| a | |
| 2 | Lit. la desnudez de la tierra. |
| a | |
| 1 | Lit. hombre. |
| a | |
| 1 | Lit. la desnudez de la tierra. |
| 1 | Lit. hombre. |
| a | |
| 2 | Lit. uno. |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. la casa de su prisión. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. dije, diciendo. |
| a | |
| 2 | Lit. Y he aquí, su sangre es también demandada. |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. de ellos. |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. y también. |
| 2 | Lit. salió. |
| a | |
| 1 | Lit. la. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. la. |
| a | |
| 1 | Lit. sino que son honrados. |
| 2 | Lit. daré. |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. en mi mano. |
| a | |
| 1 | O camino. |
| b | |
| 2 | I.e. región de los muertos. |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. El. |
| 2 | Lit. testificó. |
| a | |
| 1 | Lit. al informar. |
| 1 | Lit. le informamos conforme a estas palabras. |
| a | |
| 2 | Lit. Desciendan. |
| a | |
| 1 | Lit. fiador. |
| 2 | Lit. traigo. |
| a | |
| 3 | Lit. habré pecado delante de ti todos los días. |
| 1 | Lit. y bajen al. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. al. |
| 1 | Heb. El Shaddai. |
| a | |
| 2 | Lit. ante los ojos del. |
| b | |
| c | |
| d | |
| 3 | Lit. privado sea. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. los. |
| 1 | Lit. el hombre llevó. |
| 1 | Lit. para rodar sobre. |
| a | |
| 1 | Lit. nuestro dinero en su peso. |
| b | |
| 1 | Lit. La paz sea con ustedes. |
| a | |
| 2 | Lit. su dinero había venido a mí. |
| b | |
| a | |
| 1 | |
| a | Lit. hasta. |
| 2 | Lit. comer pan. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. inclinaron y se postraron. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. su compasión se encendió. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. Pongan el pan. |
| 1 | Lit. comer pan. |
| a | |
| 1 | Lit. estaban sentados. |
| a |
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