Ezequiel 3:6–21
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»Tampoco te envío a pueblos numerosos de habla incomprensible y lengua difícil cuyas palabras no puedas entender. Aunque si1 te enviara a ellos, ellos te escucharían.
»Pero la casa de Israel no querrá escucharte, ya que no quieren escucharme a Mía. Ciertamente toda la casa de Israel es terca y de duro corazón.
»Por eso he hecho tu rostro tan duro como sus rostros, y tu frente tan dura como sus frentes.
»Como esmeril, más duro que el pedernal, he hecho tu frente. No les temas ni te atemorices ante ellos, porque son casa rebelde».
Además me dijo: «Hijo de hombre, recibe en tu corazón todas Mis palabras que Yo te habloa, y escúchalas atentamente.
»Y ve a los desterrados, a los hijos de tu pueblo; háblales y diles, escuchen o dejen de escuchar: “Así dice el Señor Dios”».
Entonces el Espíritu me levantóa, y oí detrás de mí un gran ruido atronadorb: «Bendita sea la gloria del Señor desde Su lugar».
Oí el ruido de las alas de los seres vivientes que se tocaban una a la otra, y el ruido de las ruedas junto a ellosa, un gran ruido atronador.
El Espíritu me levantó y me tomó; yo iba con amargura en la indignación de mi espíritu, y la mano del Señor era fuerte sobre mía.
Entonces vine a los desterrados de Tel Abib que habitaban junto al río Quebar, y allí donde ellos vivían, estuve sentado siete díasa, atónito, en medio de ellos.
aDespués de los siete días vino a mí la palabra del Señorb:
«Hijo de hombre, te he puesto por centinelaa de la casa de Israel. Cuando oigas la palabra de Mi boca, adviérteles de Mi parteb.
»Cuando Yo diga al impío: “Ciertamente morirás”, si no le adviertes, si no hablas para advertir al impío de su mal camino a fin de que viva, ese impío morirá por su iniquidad, pero Yo demandaré su sangre de tu manoa.
»Pero si tú has advertido al impío, y este no se aparta de su impiedad ni de su camino impío, él morirá por su iniquidad, pero tú habrás salvado tu vidaa.
»Y cuando un justo se desvíe de su justicia y cometa iniquidad, Yo pondré un obstáculo delante de él, y morirá; porque tú no le advertiste, él morirá por su pecado, y las obras de justicia que había hecho no serán recordadasa, pero Yo demandaré su sangre de tu manob.
»Sin embargo, si tú has advertido al justo de que el justo no debe pecar, y él no peca, ciertamente vivirá porque aceptó la advertenciaa, y tú habrás salvado tu vida»
Footnotes
- 1 Sí no.
Cross references
- a1 Sam. 8:7
- aJob 22:22; Ezq. 2:8; 3:1–3
- aEzq. 3:14; 8:3; Hech. 8:39
- bHech. 2:2
- aEzq. 1:15; 10:16, 17
- a2 Rey. 3:15
- aJob 2:13
- aEzq. 3:16–21: Ezq. 33:1–9
- bJer. 42:7
- aIsa. 52:8; 56:10; 62:6; Jer. 6:17; Ezq. 33:7–9
- b2 Crón. 19:10; Isa. 58:1; Hab. 2:1
- aEzq. 3:20; 33:6, 8
- a2 Rey. 17:13, 14; Ezq. 14:14, 20; 33:3, 9; Hech. 18:6; 1 Tim. 4:16
- aSal. 125:5; Ezq. 18:24; 33:18; Sof. 1:6
- bIsa. 8:14; Jer. 6:21; Ezq. 14:3, 7–9
- aHech. 20:31
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