Estudio bíblico Logos

Ezequiel 1:5–25

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También en su centro vi figuras semejantes a cuatro seres vivientesa. Y este era su aspecto: tenían forma humanab.

Cada uno de ellos tenía cuatro caras y cuatro alasa.

Sus piernas eran rectas, y la planta de sus pies era como la planta de la pezuña del ternero, y brillaban como bronce bruñidoa.

Bajo sus alas, a sus cuatro ladosa, tenían manos humanas. Los cuatro tenían caras y alasb.

Sus alas se tocaban una a la otra y sus caras no se volvían cuando andabana. Cada uno iba de frente hacia adelanteb.

La forma de sus caras era como la cara de un hombrea; los cuatro tenían cara de león a la derecha y cara de toro a la izquierda; y los cuatro tenían cara de águilab.

Así eran sus caras. Sus alas se extendían por encima; con dos se tocaban entre sí y con dos cubrían su cuerpoa.

Cada uno iba de frente hacia adelante; adondequiera que iba el espíritu, iban ellos, sin volverse cuando andabana.

En medio de los seres vivientes había algo que parecía carbones encendidos en llamas, eran como antorchas que se lanzaban de un lado a otro entre los seres vivientes. El fuego resplandecía, y del fuego salían rayosa.

Y los seres vivientes corrían de un lado a otroa como el fulgor1 del relámpagob.

aMiré a los seres vivientes, y vi que había una rueda en la tierra junto a cada uno de los seres vivientes de cuatro caras.

El aspecto de las ruedas y su hechura era como el brillo del crisólito1a, y las cuatro tenían la misma forma; su aspecto y su hechura eran como si una rueda estuviera dentro de la otra ruedab.

Cuando andaban, se movían en las cuatro direcciones, sin volverse cuando andabana.

Sus aros eran altos e imponentes, y los aros de las cuatro ruedas estaban llenos de ojos alrededora.

Cuando los seres vivientes andaban, las ruedas se movían con ellos. Y cuando los seres vivientes se levantaban de la tierra, las ruedas también se levantabana.

Adondequiera que iba el espíritu, iban ellos en esa dirección1. Y las ruedas se levantaban junto con ellosa; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.

Cuando los seres andaban, andaban ellas, y cuando ellos se detenían, se detenían ellas. Y cuando ellos se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban junto con ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedasa.

Sobre las cabezas de los seres vivientes había algo semejante a un firmamento con el brillo deslumbrante de un cristal, extendido por encima de sus cabezasa.

Debajo del firmamento sus alas se extendían derechas, la una hacia la otra; cada uno tenía dos que cubrían sus cuerposa por un lado y por el otro.

Y oí el ruido de sus alas cuando andaban, como el estruendo de muchas aguasa, como la voz del Todopoderoso1b, un ruido de tumulto como el ruido de un campamento militarc. Cada vez que se detenían, bajaban sus alas.

También hubo un ruido por encima del firmamento que había sobre sus cabezasa. Cada vez que se detenían, bajaban sus alas.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1 aspecto.
  2. 1O berilo.
  3. 1El agrega: el espíritu para ir.
  4. 1 Shaddai.

Referencias cruzadas

  1. aEzq. 10:15, 17, 20; Apoc. 4:6–8
  2. bEzq. 1:26
  3. aEzq. 1:10, 23; 10:14, 21
  4. aDan. 10:6; Apoc. 1:15
  5. aEzq. 1:17; 10:11
  6. bEzq. 10:8, 21
  7. aEzq. 1:17
  8. bEzq. 1:12; 10:22
  9. aApoc. 4:7
  10. bEzq. 10:14
  11. aIsa. 6:2; Ezq. 1:23
  12. aEzq. 1:9, 20
  13. aSal. 104:4; Apoc. 4:5
  14. aZac. 4:10
  15. bMat. 24:27; Luc. 17:24
  16. aEzq. 1:5–21: Ezq. 10:9–13
  17. aEzq. 10:9; Dan. 10:6
  18. bEzq. 10:9–11
  19. aEzq. 1:9, 12; 10:11
  20. aEzq. 10:12; Apoc. 4:6, 8
  21. aEzq. 10:16, 19
  22. aEzq. 1:12
  23. aEzq. 10:17
  24. aEzq. 10:1
  25. aEzq. 1:6, 11
  26. aEzq. 43:2; Apoc. 1:15; 19:6
  27. bEzq. 10:5
  28. c2 Rey. 7:6; Dan. 10:6
  29. aEzq. 1:22; 10:1