Ezequiel 14–15
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- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
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Condenación de la idolatría
Entonces vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel y se sentaron delante de mía.
Y vino a mí la palabra del Señor:
«Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en su corazóna, y han puesto delante de su rostro lo que los hace caer en su iniquidadb. ¿Me dejaré Yo consultar por ellosc?
»Por tanto, diles: “Así dice el Señor Dios: ‘Cualquier hombre de la casa de Israel que erija sus ídolos en su corazón, y que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta, Yo, el Señor, le responderéa entonces de acuerdo con la multitud de sus ídolos,
a fin de alcanzar a la casa de Israel en sus corazonesa, que están apartados de Mí a causa de todos sus ídolosb.’ ”.
»Por tanto, dile a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios: ‘Arrepiéntanse y apártense de sus ídolos, y de todas sus abominacionesa aparten sus rostros.
’Porque a cualquiera de la casa de Israel, o de los extranjeros que residen en Israela, que se aleje de Mí y erija sus ídolos en su corazón, que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta para consultarme por medio de él, Yo, el Señor, le responderé por Mí mismob.
’Pondré Mi rostro contra ese hombre, haré de él señal y proverbio, y lo cortaré de en medio de Mi puebloa. Así ustedes sabrán que Yo soy el Señorb.
’Pero si el profeta se deja persuadir y dice algo, soy Yo, el Señor, el que he persuadido a ese profeta, y extenderé Mi mano contra él y lo exterminaréa de en medio de Mi pueblo Israel.
’Ambos llevarán el castigo de su iniquidad; como la iniquidad del que consulta será la iniquidad del profeta,
a fin de que la casa de Israel no se desvíe más de Mí ni se contamine más con todas sus transgresionesa. Y ellos serán Mi pueblo y Yo seré su Diosb’ ”», declara el Señor Diosc.
Entonces vino a mí la palabra del Señor:
«Hijo de hombre, si un país peca contra Mí cometiendo infidelidada, y Yo extiendo Mi mano contra él, destruyo su provisión de pan y envío hambre contra élb y corto de él hombres y animales,
y aunque estos tres hombresa, Noéb, Danielc y Job, estuvieran en medio de ese país, solo ellos se salvarían a sí mismosd por su justiciae», declara el Señor Dios.
«Si Yo hiciera pasar por esa tierra fieras y ellas la despoblaran, y se volviera desolada sin que nadie pasara por ella a causa de las fierasa,
aunque estos tres hombres estuvieran en medio de esa tierra, vivo Yo», declara el Señor Dios, “ni a sus hijos ni a sus hijas podrían salvar; sólo ellos se salvarían, pero el país estaría desoladoa.
»O si Yo trajera la espadaa contra ese país, y dijera: “Pase la espada por el país”, y extermino de él hombresb y animales,
y estos tres hombres estuvieran en medio de él, vivo Yo», declara el Señor Dios, «que no podrían salvar a sus hijos ni a sus hijas; sino que sólo ellos se salvarían.
»O si Yo enviara una plaga contra ese país y derramara Mi furor sobre él con sangre, para cortar de él hombres y animalesa,
aunque Noé, Daniel y Job estuvieran en medio de él, vivo Yo», declara el Señor Dios, «que ni a su hijo ni a su hija podrían salvar; solo ellos se librarían a sí mismos por su justicia».
Porque así dice el Señor Dios: «¡Cuánto más cuando Yo envíe Mis cuatro terribles juicios contra Jerusalén: espada, hambre, fieras y plaga para exterminar de ella hombres y animalesa!
»Sin embargo, en ella quedarán sobrevivientes, hijos e hijas que serán sacados. Saldrán hacia ustedes y verán su conducta y sus obras; entonces serán consolados de la calamidad que he traído contra Jerusaléna, de todo lo que he traído sobre ellab.
»Y ellos los consolarán cuando vean sus caminos y sus obras, y sabrán que no he hecho en vano lo que hice en ella», declara el Señor Diosa.
Jerusalén, una vid inútil
Entonces vino a mí la palabra del Señor:
«Hijo de hombre, ¿en qué es mejor la madera de la vid que cualquier otra rama de árbola que haya entre los árboles del bosque?
»¿Se toma madera de ella para hacer alguna obra? ¿Se toma acaso una estaca de ella para colgar alguna vasija?
»Si en el fuego se ha puesto para consumirla y el fuego ha consumido los dos extremos, también la parte de en medio ha sido quemada, ¿es aún útil para algoa?
»Si cuando estaba intacta, no se utilizaba para nada, ¡cuánto menos, cuando la haya consumido el fuego y esté quemada, se podrá hacer aún algo de ella!
»Por tanto, así dice el Señor Dios: “Como la madera de la vid entre los árboles del bosque, que he entregado al fuego para consumirla, así he entregado Yo a los habitantes de Jerusalén.
”He puesto Mi rostro contra ellos; del fuego han escapado, pero el fuego los consumirá. Y sabrán que Yo soy el Señor, cuando ponga Mi rostro contra ellosa.
”Y convertiré la tierra en desolación, por cuanto han cometido infidelidada”», declara el Señor Dios.
Referencias cruzadas
- a2 Rey. 6:32; Isa. 29:13; Ezq. 8:1; 20:1; 33:31, 32
- aEzq. 20:16
- bEzq. 7:19; 14:4, 7; Sof. 1:3
- cIsa. 1:15; Jer. 11:11; Ezq. 20:3, 31
- a1 Rey. 21:20–24; 2 Rey. 1:16; Isa. 66:4
- aJer. 17:10; Zac. 7:12
- bIsa. 1:4; Jer. 2:11; Zac. 11:8
- a1 Sam. 7:3; Neh. 1:9; Isa. 2:20; 30:22; 55:6, 7; Ezq. 8:6; 14:4; 18:30
- aEx. 12:48; 20:10
- bEzq. 14:4
- aJer. 44:11; Ezq. 15:7
- bIsa. 65:15; Ezq. 5:15
- aJer. 6:14, 15; 14:15
- aEzq. 44:10, 15; 48:11
- bEzq. 11:18; 37:23
- cEzq. 11:20; 34:30; 36:28
- aEzq. 15:8; 20:27
- bLev. 26:26; Isa. 3:1; Ezq. 4:16
- aJer. 15:1
- bGn. 6:8; 7:1; Heb. 11:7
- cEzq. 28:3; Dan. 1:6; 9:21; 10:11
- dJob 1:1, 5; 42:8, 9
- eEzq. 16:18, 20; 18:20
- aLev. 26:22; Núm. 21:6; Ezq. 5:17; 14:21
- aGn. 19:29; Ezq. 18:20
- aLev. 26:25; Ezq. 5:12; 21:3, 4
- bEzq. 25:13; Sof. 1:3
- aJer. 14:12; Ezq. 5:12; 14:21
- aEzq. 5:17; 33:27; Amós 4:6–10; Apoc. 6:8
- aEzq. 12:16; 36:20
- bEzq. 16:54; 31:16; 32:31
- aJer. 22:8, 9
- aSal. 80:8–16; Isa. 5:1–7; Os. 10:1
- aIsa. 27:11; Ezq. 15:6; 19:14
- aLev. 26:17; 1 Rey. 19:17; Sal. 34:16; Isa. 24:18; Jer. 21:10; Ezq. 14:8
- aEzq. 14:13; 17:20
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