Deuteronomio 28:49–57
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»El Señor levantará contra ti una nación de lejos, desde el extremo de la tierraa, que descenderá veloz como águilab, una nación cuya lengua no entenderásc,
una nación de rostro fiero que no tendrá respeto al ancianoa ni tendrá compasión del niño1.
»Se comerá la cría1 de tu ganado y el fruto de tu suelo, hasta que seas destruido; tampoco te dejará grano, ni vino nuevo, ni aceite, ni el aumento de tu ganado, ni las crías de tu rebaño, hasta que te haya hecho perecer.
»Y esa nación te pondrá sitio en todas tus ciudades1, hasta que tus muros altos y fortificados en los cuales tú confiabas caigan por toda tu tierra; y te sitiará en todas tus ciudades1a, por toda la tierra que el Señor tu Dios te ha dado.
»Entonces comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijasa que el Señor tu Dios te ha dado, en el asedio y en la angustia con que tu enemigo te oprimirá1.
»El hombre que es tierno1 y muy delicado en medio de ti, será hostil2 hacia su hermano, hacia la mujer que ama3 y hacia el resto de sus hijos que le queden,
y no dará a ninguno de ellos nada de la carne de sus hijos que se comerá, ya que no le quedará nada en el asedio y en la angustia con que tu enemigo te oprimirá1 en todas tus ciudades2.
»La mujer tierna1 y delicada en medio tuyo, que no osaría poner la planta de su pie en tierra por ser delicada y tierna, será hostil2 hacia el esposo que ama3, también hacia su hijo, hacia su hijaa,
hacia la placenta que salga de su seno1 y hacia los hijos que dé a luza; porque se los comerá en secreto por falta de otra cosa, en el asedio y en la angustia con que tu enemigo te oprimirá2 en tus ciudades3.
Footnotes
Cross references
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