Estudio bíblico Logos

Daniel 1:1–16

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En el tercer año del reinado de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, a Jerusalénb y la sitió.

El Señor entregó en sus manosa a Joacim, rey de Judá, así como algunos de los utensilios de la casa de Diosb. Estos se los llevó a la tierra de Sinarc, a la casa de su dios1, colocando2 los utensilios en la casa del tesoro de su dios1d.

Entonces el rey mandó1 a Aspenaz, jefe de sus oficiales2, que trajera de los israelitas a algunos de la familia3 real y de los noblesa.

Estos jóvenes no debían tener defecto alguno, serían de buen parecera, inteligentes en toda rama del saberb, dotados de entendimiento y habilidad para discernirc y que tuvieran la capacidad para servir1 en el palacio del rey; y le dio órdenes de que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeosd.

El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebíaa, y mandó que los educaran1 por tres años, después de los cuales entrarían al servicio2 del reyb.

Entre estos estaban Daniela, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.

Entonces el jefe de oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasara; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed Negob.

Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con los manjaresa del rey ni con el vino que él bebíab, y pidió al jefe de oficiales que le permitiera no contaminarsec.

Dios concedió a Daniel hallar favor1 y gracia ante el jefe de oficialesa,

y el jefe de oficiales dijo a Daniel: «Temo a mi señor el rey, porque él ha asignado su comida y su bebida. ¿Por qué ha de ver sus rostros más pálidos que los de los demás jóvenes de su edad? Así pondrían en peligro1 mi cabeza ante el rey»

Pero Daniel dijo al mayordomo a quien el jefe de oficiales había nombrado sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías:

«Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para bebera.

»Que se compare después1 nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas».

El mayordomo los escuchó en esto y los puso a prueba por diez días.

Después de los diez días el aspecto de ellos parecía mejor y estaban más rollizos1a que todos los jóvenes que habían estado comiendo los manjares del rey.

Así que el mayordomo siguió suprimiendo1 los manjares y el vino que debían beber, y les daba legumbresa.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1O sus dioses.
  2. 2 llevando.
  3. 1O dijo.
  4. 2O eunucos, y así en el resto del
  5. 3 simiente.
  6. 1 estar de pie.
  7. 1O criaran.
  8. 2 estarían de pie delante.
  9. 1 misericordia.
  10. 1 harían culpable.
  11. 1 Que se vea.
  12. 1 llenos de carne.
  13. 1 llevándose.

Referencias cruzadas

  1. a2 Rey. 24:1; 2 Crón. 36:5, 6
  2. bJer. 25:1; 52:12, 28–30
  3. aIsa. 42:24; Dan. 2:37, 38
  4. b2 Crón. 36:7; Jer. 27:19, 20; Dan. 5:2
  5. cGn. 10:10; 11:2; Isa. 11:11; Zac. 5:11
  6. dJer. 50:2; 51:44
  7. a2 Rey. 24:15; Isa. 39:7
  8. a2 Sam. 14:25
  9. bDan. 1:17
  10. cIsa. 36:11; Jer. 5:15; Dan. 2:4
  11. dDan. 2:2, 4, 5, 10; 3:8; 4:7; 5:7, 11, 30; 9:1
  12. aDan. 1:8
  13. b1 Sam. 16:22; Dan. 1:19
  14. aEzq. 14:14, 20; 28:3; Mat. 24:15
  15. aDan. 2:26; 4:8; 5:12
  16. bDan. 2:49; 3:12
  17. aLev. 11:47; Ezq. 4:13, 14; Os. 9:3, 4
  18. bSal. 141:4; Dan. 1:5
  19. cDt. 32:38; Dan. 5:4
  20. aGn. 39:21; 1 Rey. 8:50; Job 5:15, 16; Sal. 106:46; Prv. 16:7
  21. aDan. 1:16
  22. aEx. 23:25; Prv. 10:22
  23. aDan. 1:12