Estudio bíblico Logos

Cantares 7:1–9

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1¡Cuán hermosos son tus pies en sandalias,

Oh hija de príncipea!

Las curvas de tus caderas son como joyas,

Obra de manos de artífice.

»Tu ombligo, como una taza redonda

Que nunca le falta vino mezclado;

Tu vientre como montón de trigo

Cercado de lirios.

»Tus dos pechos, como dos crías,

Mellizas de una gacelaa.

Tu cuello, como torrea de marfil,

Tus ojos, como los estanques en Hesbónb

Junto a la puerta de Bat Rabim;

Tu nariz, como la torre del Líbano

Que mira hacia Damasco.

»Tu cabeza se eleva como el monte Carmeloa,

Y la cabellera suelta de tu cabeza es como hilos de púrpura;

El rey se ha cautivado de tus trenzas.

»¡Qué hermosa y qué encantadora eres,

Amor míoa, con todos tus encantos!

»Tu estatura es semejante a la palmera,

Y tus pechos, a sus racimos.

Yo dije: “Subiré a la palmera,

Tomaré sus frutos”.

¡Sean tus pechos como racimos de la vid,

El perfume de tu aliento como manzanasa,

Y tu paladara como el mejor vino!».

LA ESPOSA:

«Entra suavemente el vinob en mi amado,

Como fluye por los labios de los que se duermen.

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Referencias cruzadas

  1. 1En el texto 7:2.
  2. aSal. 45:13
  3. aCant. 4:5
  4. aCant. 4:4
  5. bNúm. 21:16
  6. aIsa. 35:2
  7. aCant. 1:15, 16; 4:10
  8. aCant. 2:5
  9. aCant. 5:16
  10. bPrv. 23:31