The Future of Bible Study Is Here.
2 Corintios 4–7
4 Por tanto, puesto que tenemos este ministerioa, según hemos recibido misericordiab, no desfallecemosc.
2 Más bien hemos renunciado a lo oculto y vergonzoso1a, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Diosb, sino que, mediante la manifestación de la verdad, nos recomendamosc a la conciencia de todo hombre en la presencia de Dios.
3 Y si todavía nuestro evangelioa está veladob, para1 los que se pierdenc está velado,
4 en los cuales el dios de este mundoa ha cegado el entendimiento1b de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristoc, que es la imagen de Dios2d.
5 Porque no nos predicamos a nosotros mismosa, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos de ustedes por amor1 de Jesús.
6 Pues Dios, que dijo: «De las tinieblas resplandecerá la luza», es el que ha resplandecido en nuestros corazonesb, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristoc.
7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barroa, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotrosb.
8 Afligidos en todoa, pero no agobiadosb; perplejosc, pero no desesperados;
9 perseguidosa, pero no abandonadosb; derribados, pero no destruidosc.
10 Llevamos siempre en el cuerpo por todas partes la muerte1 de Jesúsa, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpob.
11 Porque nosotros que vivimos, constantemente estamos siendo entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo1 mortal.
12 Así que en nosotros obra la muerte, pero en ustedes, la vida.
13 Pero teniendo el mismo espíritu de fea, según lo que está escrito: «Creí, por tanto habléb,” nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,
14 sabiendo que Aquel que resucitó al Señor Jesúsa, a nosotros también nos resucitará con Jesúsb, y nos presentará junto con ustedesc.
15 Porque todo esto es por amor a ustedes1a, para que la gracia que se está extendiendo por medio de muchos, haga que las acciones de gracias abunden para la gloria de Diosb.
16 Por tanto no desfallecemosa, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interiorb se renuevac de día en día.
17 Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparacióna,
18 al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se vena. Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
5 Porque sabemos que si la tienda terrenal que es nuestra morada1a, es destruida, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manosb, eterna en los cielos.
2 Pues, en verdad1, en esta morada gemimos, anhelando ser vestidosa con nuestra habitación celestial;
3 y una vez vestidos, no seremos hallados desnudos.
4 Porque asimismo, los que estamos en esta tienda, gemimos agobiados, pues no queremos ser desvestidos, sino vestidosa, para que lo mortal sea absorbido por la vidab.
5 Y el que nos preparó para esto mismo es Dios, quien nos dio el Espíritu como garantía1a.
6 Por tanto, animados siempre y sabiendo que mientras habitamos1 en el cuerpoa, estamos ausentes del Señor.
7 (Porque por fe andamos, no por vista1a).
8 Pero cobramos ánimo y preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y habitar1 con el Señora.
9 Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos agradar al Señora.
10 Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo1a, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.
11 Por tanto, conociendo el temor del Señora, persuadimos a los hombres, pero a Dios somos manifiestos, y espero que también seamos manifiestos en las conciencias de ustedesb.
12 No nos recomendamos otra vez a ustedesa, sino que les damos oportunidad de estar orgullosos de nosotrosb, para que tengan respuesta para los que se jactan en las apariencias y no en el corazón.
13 Porque si estamos locos1, es para Dios; y si estamos cuerdos, es para ustedesa.
14 Pues el amor de Cristo nos apremia1a, habiendo llegado a esta conclusión: que Uno murió por todos, y por consiguiente, todos murieronb.
15 Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para Aquel que murió y resucitó por ellosa.
16 De manera que nosotros de ahora en adelante ya no conocemos a nadie según la carnea. Aunque hemos conocido a Cristo según la carne, sin embargo, ahora ya no lo conocemos así.
17 De modo que si alguno está en Cristoa, nueva criatura1 esb; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevasc.
El ministerio de la reconciliación
18 Y todo esto procede de Diosa, quien nos reconcilió con Él mismo por medio de Cristob, y nos dio el ministerioc de la reconciliación;
19 es decir, que Dios estaba en Cristoa reconciliando al mundo con Él mismo, no tomando en cuenta a los hombres1 sus transgresionesb, y nos ha encomendado a2 nosotros la palabra de la reconciliación.
20 Por tanto, somos embajadoresa de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros, en nombre de Cristo les rogamosb: ¡Reconcíliense con Diosc!
21 Al que no conoció pecadoa, lo hizo pecado por nosotrosb, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Élc.
Características del ministerio cristiano
6 Y como colaboradores con Éla, también les exhortamosb a no recibir en vano la gracia de Diosc;
«En el tiempo propicio te escuché,
Y en el día de salvación te socorría.”
Pero ahora es «el tiempo propicio»; ahora es «el dia de salvación».
3 No dando nosotros en nada motivo de tropiezo, para que el ministerio no sea desacreditadoa.
4 Pues en todo nos recomendamos a nosotros mismos como ministros1 de Diosa, en mucha perseverancia, en aflicciones, en privaciones, en angustiasb,
5 en azotes, en cárcelesa, en tumultos, en trabajosb, en desvelos, en ayunosc,
6 en pureza, en conocimientoa, con paciencia, con bondadb, en el Espíritu Santoc, con amor sincero1d,
7 en la palabra de verdada, en el poder de Diosb; por armas de justiciac para la derecha y para la izquierda;
8 en honra y en deshonraa, en mala fama y en buena famab; como impostores1c, pero veracesd.
9 Somos tratados como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, pero vivimosa; como castigados1, pero no condenados a muerteb;
10 como entristecidos, pero siempre gozososa; como pobres, pero enriqueciendo a muchosb; como no teniendo nada, aunque poseyéndolo todoc.
11 Nuestra boca, oh corintios, les ha hablado con toda franqueza1a. Nuestro corazón se ha abierto de par en parb.
12 Ustedes no están limitados1 por nosotros, sino que están limitados1 en sus sentimientos2a.
13 Ahora bien, en igual reciprocidad1a (les hablo como a niñosb) ustedes también abran de par en par su corazón.
14 No estén unidos en yugo desigual con los incrédulosa, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblasb?
15 ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial1a? ¿O qué tiene en común2 un creyenteb con un incréduloc?
16 ¿O qué acuerdo tiene el templo1 de Dios con los ídolosa? Porque nosotros somos el templob del Dios vivoc, como Dios dijo:
«Habitaré en ellos, y andaré entre ellosd;
Y seré su Dios, y ellos serán Mi puebloe.
17 »Por tanto, salgan de en medio de ellosa y apártense,” dice el Señor;
«Y no toquen lo inmundob,
Y Yo los recibiré.
18 »Yo seré un padre para ustedes,
Y ustedes serán para Mí hijos e hijasa»,
Dice el Señor Todopoderoso.
7 Por tanto, amadosa, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Diosb.
2 Acéptennos1a en su corazón. A nadie hemos ofendido, a nadie hemos corrompido, de nadie hemos tomado ventaja.
3 No hablo para condenarlos, porque ya he dicho antes que ustedes están en nuestro corazóna para morir juntos y para vivir juntos.
4 Mucha es mi confianza en1 ustedesa. Tengo mucho orgullo de ustedesb. Lleno estoy de consueloc y sobreabundo de gozo en toda nuestra aflicciónd.
5 Pues aun cuando llegamos a Macedoniaa, nuestro cuerpo1 no tuvo ningún reposo, sino que nos vimos atribulados por todos ladosb: por fuera, conflictos; por dentro, temoresc.
6 Pero Dios, que consuelaa a los deprimidos1, nos consoló con la llegada de Titob;
7 y no solo con su llegada, sino también con el consuelo con que él fue consolado en ustedes, haciéndonos saber el gran afecto1 de ustedes, su llanto y su celo por mí; de manera que me regocijé aún más.
8 Porque si bien les causé tristezaa con mi carta, no me pesa. Aun cuando me pesó, pues veo que esa carta les causó tristeza, aunque solo por poco tiempo;
9 pero ahora me regocijo, no de que fueron entristecidos, sino de que fueron entristecidos para arrepentimiento; porque fueron entristecidos conforme a la voluntad de Dios, para que no sufrieran pérdida alguna1 de parte nuestra.
10 Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvacióna, sin dejar pesar1; pero la tristeza del mundo produce muerte.
11 Porque miren, ¡qué solicitud ha producido esto en ustedes, esta tristeza piadosa1, qué vindicación de ustedes mismos, qué indignación, qué temor, qué gran afecto2, qué celoa, qué castigo del malb! En todo han demostradoc ser inocentes en el asunto.
12 Así que, aunque les escribía, no fue por causa del que ofendiób, ni por causa del ofendido, sino para que la solicitud de ustedes por nosotros les fuera manifestada delante de Dios.
13 Por esta razón hemos sido consoladosa.
Y aparte de nuestro consuelo, mucho más nos regocijamos por el gozo de Titob, pues su espíritu ha sido confortado por todos ustedesc.
14 Porque si en algo me he jactado con él acerca de ustedesa, no fui avergonzado, sino que así como les hemos dicho todo con verdad, también nuestra jactancia ante Titob resultó ser la verdad.
15 Y su amor1 hacia ustedes abunda aún más al acordarse de la obediencia de todos ustedesa, y de cómo lo recibieron con temor y temblorb.
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. de la vergüenza. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. en. |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. la mente. |
| b | |
| c | |
| 2 | O para que la luz…que es la imagen de Dios, no les amanezca. |
| d | |
| a | |
| 1 | O por medio. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. el morir. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. nuestra carne. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | O para bien de ustedes. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. nuestra morada terrenal de la tienda. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. también. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | O arras. |
| a | |
| 1 | Lit. estamos presentes. |
| a | |
| 1 | O apariencias. |
| a | |
| 1 | Lit. estar presentes. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. por las cosas por medio del cuerpo. |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. estuviéramos fuera de nosotros. |
| a | |
| 1 | O controla. |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | O creación. |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. a ellos. |
| b | |
| 2 | Lit. habiendo puesto en. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| 1 | O servidores. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. no hipócrita. |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | O engañadores. |
| c | |
| d | |
| a | |
| 1 | O disciplinados. |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. está abierta a ustedes. |
| a | |
| b | |
| 1 | O restringidos. |
| 2 | Lit. sus entrañas. |
| a | |
| 1 | O compensación. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | I.e. Satanás. |
| a | |
| 2 | Lit. qué parte tiene. |
| b | |
| c | |
| 1 | O santuario. |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| e | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. Hagan lugar para nosotros. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. hacia. |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| 1 | Lit. nuestra carne. |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | O humildes, o abatidos. |
| b | |
| 1 | Lit. anhelo. |
| a | |
| 1 | O perjuicio alguno. |
| a | |
| 1 | O que conduce a una salvación sin remordimiento. |
| 1 | Lit. tristeza conforme a Dios. |
| 2 | O añoranza. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. sus entrañas. |
| a | |
| b |
Regístrese para utilizar nuestro
Herramientas gratuitas de estudio de la Biblia
|
Al registrarse para obtener una cuenta, usted acepta que Logos Términos del servicio y Política de privacidad.
|