The Future of Bible Study Is Here.
2 Corintios 1:1–7:16
1 Pablo, apóstol de Cristo Jesúsa por la voluntad de Diosb, y el hermano Timoteoc,
A la iglesia de Diosd que está en Corintoe, con todos los santos que están en toda Acayaf:
2 Gracia y paz a ustedes de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristoa.
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristoa, Padre de misericordias y Dios de toda consolaciónb,
4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulacionesa, para que también nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción, dándoles el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.
5 Porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia1, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo2a.
6 Pero si somos atribulados, es para el consuelo y salvación de ustedesa; o si somos consolados, es para consuelo de ustedes, que obra al soportar las mismas aflicciones que nosotros también sufrimos.
7 Y nuestra esperanza respecto de ustedes está firmemente establecida, sabiendo que como son copartícipes de los sufrimientos, así también lo son de la consolacióna.
8 Porque no queremos que ignoren, hermanosa, acerca de nuestra aflicción sufrida1 en Asia2b. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vidac.
9 De hecho1, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,
10 el cual nos libróa de tan gran peligro de muerte y nos librará, y en quien hemos puesto nuestra esperanzab de que Él aún nos ha de librar.
11 Ustedes también cooperaron con nosotros con la oracióna, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don que nos ha sido impartido por medio de las oraciones de muchosb.
12 Porque nuestra satisfacción1 es esta: el testimonio de nuestra concienciaa que en la santidad2 y en la sinceridad que viene de Diosb, no en sabiduría carnalc sino en la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo y especialmente hacia ustedes.
13 Porque ninguna otra cosa les escribimos sino lo que leen y entienden, y espero que entenderán hasta el fina;
14 como también ustedes nos han entendido en parte que nosotros somos el motivo de su gloria, así como también ustedes la nuestra en el día de nuestro Señor Jesúsa.
15 Y con esta confianza me propuse ir primero a ustedesa para que dos veces recibieran bendición1b,
16 es decir1, quería visitarlos de paso2 a Macedoniaa, y de Macedonia ir de nuevo a ustedesb y ser encaminado por ustedes en mi viajec a Judea.
17 Por tanto, cuando me propuse esto, ¿acaso obré precipitadamente? O lo que me propongo, ¿me lo propongo conforme a la carnea, para que en mí haya al mismo tiempo el sí, sí, y el no, no?
18 Pero como Dios es fiela, nuestra palabra a ustedes no es sí y nob.
19 Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesúsa, que fue predicado entre ustedes por nosotros, por mí, Silvanob y Timoteoc, no fue sí y no, sino que ha sido sí en Éld.
20 Pues tantas como sean las promesas de Diosa, en Él todas son síb. Por eso también por medio de Él, es nuestro Aménc, para la gloria de Dios por medio de nosotros.
21 Ahora bien, el que nos confirmaa con ustedes en Cristo y el que nos ungiób, es Dios,
22 quien también nos sellóa y nos dio el Espíritu en nuestro corazónb como garantía1.
23 Pero yo invoco a Dios como testigoa sobre mi alma, que por consideración a ustedes no he vuelto a Corintob.
24 No es que queramos tener control de su fea, sino que somos colaboradores con ustedes para su gozo, porque es en la fe que permanecen firmesb.
Problemas en la iglesia de Corinto
2 Pero en mí mismo decidí esto: no ir otra vez a ustedesa con tristeza.
2 Porque si yo les causo tristezaa, ¿quién será el que me alegre sino aquel a quien yo entristecí?
3 Y esto mismo les escribía, para que cuando yo llegue no tenga tristeza de parte de los que debieran alegrarmeb, confiando en todos ustedesc de que mi gozo sea el mismo de todos ustedes.
4 Pues por la mucha aflicción y angustia de corazón les escribí con muchas lágrimas, no para entristecerlosa, sino para que conozcan el amor que tengo especialmente por ustedes.
5 Pero si alguien ha causado tristeza, no me la ha causado a mí, sino hasta cierto punto, para no exagerar1, a todos ustedesa.
6 Es suficiente para tal persona este castigoa que le fue impuesto por la mayoría;
7 así que, por el contrario, ustedes más bien debieran perdonarloa y consolarlo, no sea que en alguna manera este1 sea abrumado por tanta2 tristeza.
8 Por lo cual les ruego que reafirmen su amor hacia él.
9 Pues también con este fin les escribía, para ponerlos a prueba1b y ver si son obedientes en todoc.
10 Pero a quien perdonen algo, yo también lo perdono. Porque en verdad, lo que yo he perdonado, si algo he perdonado, lo hice por ustedes en presencia de Cristo1a,
11 para que Satanása no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus planesb.
12 Cuando llegué a Troasa para predicar el evangelio de Cristob, y se me abrió una puerta en el Señorc,
13 no tuve reposo en mi espíritu al no encontrar a Titoa, mi hermano. Despidiéndome, pues, de ellosb, salí para Macedoniac.
14 Pero gracias a Diosa, que en Cristo siempre nos lleva en triunfob, y que por medio de nosotros manifiesta la fraganciac de Su conocimientod en todo lugar.
15 Porque fragante aroma1a de Cristo somos para Dios entre los que se salvan y entre los que se pierdenb.
16 Para unos, olor de muerte para muerte, y para otros, olor de vida para vidaa. Y para estas cosas, ¿quién está capacitadob?
17 Pues no somos como muchos, que comercian1 la palabra de Diosa, sino que con sinceridadb, como de parte de Dios, hablamos en Cristo delante de Diosc.
3 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnosa a nosotros mismos? ¿O acaso necesitamos, como algunos, cartas de recomendaciónb para ustedes o de parte de ustedes?
2 Ustedes son nuestra carta, escrita en nuestros corazones, conocida y leída por todos los hombresa,
3 siendo manifiesto que son carta de Cristo redactada1 por nosotros, no escrita con tinta, sino con el Espíritua del Dios vivob; no en tablas de piedrac, sino en tablas de corazones humanos2d.
4 Esta1 confianza tenemos hacia Dios por medio de Cristoa.
5 No que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna procede de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Diosa,
6 el cual también nos hizo suficientes como ministros1a de un nuevo pactob, no de la letra, sino del Espírituc. Porque la letra mata, pero el Espíritu da vidad.
7 Y si el ministerio de muertea grabado con letras en piedrasb fue con gloria, de tal manera que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés por causa de la gloria de su rostro, la cual se desvanecíac,
8 ¿cómo no será aún con más gloria el ministerio del Espíritu?
9 Porque si el ministerio de condenacióna tiene gloria, mucho más abunda en gloria el ministerio de justiciab.
10 Pues en verdad, lo que tenía gloria, en este caso no tiene gloria por razón de la gloria que lo sobrepasa.
11 Porque si lo que se desvanece fue con1 gloria, mucho más es con2 gloria lo que permanece.
Transformados de gloria en gloria
12 Teniendo, por tanto, tal esperanzaa, hablamos con1 mucha franquezab.
13 Y no somos como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro para que los israelitas no fijaran su vista en el fin de aquello que había de desvanecersea.
14 Pero el entendimiento de ellos se endureció1. Porque hasta el día de hoy, en la lecturaa del antiguo pacto2b el mismo velo permanece sin alzarse, pues solo en Cristo es quitadoc.
15 Y1 hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones.
16 Pero cuando alguien se vuelve al Señor, el velo es quitadoa.
17 Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señora, hay libertadb.
18 Pero todos nosotros, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejoa la gloria del Señorb, estamos siendo transformados en la misma imagenc de gloria en gloria, como por el Señord, el Espíritu.
4 Por tanto, puesto que tenemos este ministerioa, según hemos recibido misericordiab, no desfallecemosc.
2 Más bien hemos renunciado a lo oculto y vergonzoso1a, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Diosb, sino que, mediante la manifestación de la verdad, nos recomendamosc a la conciencia de todo hombre en la presencia de Dios.
3 Y si todavía nuestro evangelioa está veladob, para1 los que se pierdenc está velado,
4 en los cuales el dios de este mundoa ha cegado el entendimiento1b de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristoc, que es la imagen de Dios2d.
5 Porque no nos predicamos a nosotros mismosa, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos de ustedes por amor1 de Jesús.
6 Pues Dios, que dijo: «De las tinieblas resplandecerá la luza», es el que ha resplandecido en nuestros corazonesb, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristoc.
7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barroa, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotrosb.
8 Afligidos en todoa, pero no agobiadosb; perplejosc, pero no desesperados;
9 perseguidosa, pero no abandonadosb; derribados, pero no destruidosc.
10 Llevamos siempre en el cuerpo por todas partes la muerte1 de Jesúsa, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpob.
11 Porque nosotros que vivimos, constantemente estamos siendo entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo1 mortal.
12 Así que en nosotros obra la muerte, pero en ustedes, la vida.
13 Pero teniendo el mismo espíritu de fea, según lo que está escrito: «Creí, por tanto habléb,” nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,
14 sabiendo que Aquel que resucitó al Señor Jesúsa, a nosotros también nos resucitará con Jesúsb, y nos presentará junto con ustedesc.
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| e | |
| f | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. abundan para con nosotros. |
| 2 | I.e. el Mesías. |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. que nos vino. |
| 2 | I.e. provincia occidental de Asia Menor. |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. Pero. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. jactancia. |
| a | |
| 2 | Algunos mss. dicen: sencillez. |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | |
| b | |
| 1 | Lit. y. |
| 2 | Lit. pasar por ustedes. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O arras. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. para no ser gravoso. |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. el tal. |
| 2 | Lit. excesiva. |
| a | |
| 1 | Lit. conocer la prueba de ustedes. |
| b | |
| c | |
| 1 | I.e. el Mesías. |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| 1 | Lit. fragancia. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O corrompen. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. servida. |
| a | |
| b | |
| c | |
| 2 | Lit. de carne. |
| d | |
| 1 | Lit. Tal. |
| a | |
| a | |
| 1 | O servidores. |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. por medio de. |
| 2 | O en. |
| a | |
| 1 | Lit. usamos. |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. sus mentes se endurecieron. |
| a | |
| 2 | O testamento. |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. Pero. |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. de la vergüenza. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. en. |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. la mente. |
| b | |
| c | |
| 2 | O para que la luz…que es la imagen de Dios, no les amanezca. |
| d | |
| a | |
| 1 | O por medio. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | Lit. el morir. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. nuestra carne. |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c |
Regístrese para utilizar nuestro
Herramientas gratuitas de estudio de la Biblia
|
Al registrarse para obtener una cuenta, usted acepta que Logos Términos del servicio y Política de privacidad.
|