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2º Reyes 2–14
2 Y sucedió que cuando el Señor iba a llevarse a Elías al cieloa en un torbellino, Elías venía de Gilgalb con Eliseoc.
2 Y Elías le dijo a Eliseo: «Te ruego que te quedes aquía, porque el Señor me ha enviado hasta Betel1b». Pero Eliseo le dijo: «Vive el Señor y vive tu alma, que no me apartaré de tic». Así que ambos descendieron a Betel.
3 Entonces los hijos de los profetas que estaban en Betel salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron: «¿Sabes que hoy el Señor va a quitarte a tu señor1a?». Y él dijo: «Sí, yo lo sé; cállense».
4 Elías entonces le dijo: «Eliseo, te ruego que te quedes aquía, porque el Señor me ha enviado a Jericób». Pero él dijo: «Vive el Señor y vive tu alma, que no me apartaré de tic». Y fueron juntos a Jericó.
5 También los hijos de los profetas que estaban en Jericó se acercaron a Eliseo y le dijeron: «¿Sabes que hoy el Señor va a quitarte a tu señor1?». Y él respondió: «Sí, yo lo sé; cállensea».
6 Entonces Elías le dijo: «Te ruego que te quedes aquí, porque el Señor me ha enviado al Jordána». Pero Eliseo dijo: «Vive el Señor y vive tu alma, que no me apartaré de ti». Y los dos siguieron caminandob.
7 Y cincuenta hombres de los hijos de los profetas fueron y se pararon frentea a ellos, a lo lejos, mientras ellos dos se detuvieron junto al Jordán.
8 Entonces Elías tomó su mantoa, lo dobló y golpeó las aguas, y estas se dividieron a uno y a otro lado, y los dos pasaron por tierra secab.
9 Cuando ya habían pasado, Elías le dijo a Eliseo: «Pide lo que quieras que yo haga por ti antes de que yo sea separado de ti». Y Eliseo le respondió: «Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mía».
10 Elías le dijo: «Has pedido una cosa difícil. Sin embargo, si me ves cuando sea llevadoa de tu lado, así te sucederá; pero si no, no será así.».
11 Mientras ellos iban andando y hablando, de pronto, apareció un carro de fuego y caballos de fuegoa que separó a los dos. Y Elías subió al cielo en un torbellino.
12 Eliseo lo vio y clamó: «Padre mío, padre mío, los carros de Israel y su gente de a caballoa». Y no lo vio más. Entonces tomó sus vestidos y los rasgób en dos pedazos.
13 También recogió el manto de Elías que se le había caído, y regresó y se paró a la orilla del Jordán.
14 Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: «¿Dónde está el Señor, el Dios de Elías?». Y cuando él golpeó también las aguas, estas1 se dividieron a uno y a otro lado, y Eliseo pasóa.
15 Cuando lo vieron los hijos de los profetas que estaban en Jericó frente a éla, dijeron: «El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo». Entonces fueron a su encuentro y se postraron ante él,
16 y le dijeron: «Aquí entre tus siervos hay cincuenta hombres fuertes; te rogamos que los dejes ir a buscar a tu señor; tal vez el Espíritu del Señor lo ha levantado y lo ha echado en algún monte o en algún vallea». Y él dijo: «No los envíen».
17 Pero cuando le insistieron hasta la saciedada, dijo: «Envíenlos». Entonces enviaron cincuenta hombres; y buscaron durante tres días, pero no lo hallaron.
18 Volvieron a Eliseo que se había quedado en Jericó, y él les dijo: «¿No les dije: “No vayan”?».
19 Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: «El emplazamiento de esta ciudad es bueno, como mi señor ve, pero el agua es mala y la tierra estéril».
20 Y él dijo: «Tráiganme una vasija nueva, y pongan sal en ella». Y se la trajeron.
21 Eliseo fue al manantial de las aguas, echó sal en él, y dijo: «Así dice el Señor: “He purificado1 estas aguas; de allí no saldrá2 más muerte ni esterilidada”».
22 Y las aguas han quedado purificadas1 hasta hoy, conforme a la palabra que habló Eliseo.
23 Después subió de allí a Betel1; y mientras subía por el camino, unos muchachos salieron de la ciudad y se burlabana de él, diciéndole: «¡Sube, calvo; sube, calvo!».
24 Cuando él miró hacia atrás y los vio, los maldijoa en el nombre del Señor. Entonces salieron dos osas del bosque y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos.
25 De allí, Eliseo fue al monte Carmeloa, y desde allí regresó a Samaria.
3 Joram, hijo de Acab, comenzó a reinar sobre Israel en Samaria en el año dieciocho de Josafat, rey de Judáa; y reinó doce años.
2 Hizo lo malo ante los ojos del Señor, aunque no como su padre y su madre, pues quitó el pilar sagrado de Baala que su padre había hechob.
3 Sin embargo, se aferró a los pecados de Jeroboama, hijo de Nabat, con los que hizo pecar a Israelb, y no se apartó de ellos.
4 Y Mesa, rey de Moab, era criador de ovejas, y pagaba al rey de Israel 100,000 corderosa y la lana de 100,000 carneros.
5 Pero cuando Acab murió, el rey de Moab se rebeló contra el rey de Israela.
6 Y aquel mismo día el rey Joram salió de Samaria y alistó a todo Israel.
7 Y fue y envió palabra a Josafat, rey de Judá, diciendo: «El rey de Moab se ha rebelado contra mí. ¿Irás conmigo a pelear contra Moab?». Y él respondió: «Subiré. Yo soy como tú, mi pueblo como tu pueblo, mis caballos como tus caballosa».
8 Y le preguntó: «¿Por qué camino subiremos?». Y Joram respondió: «Por el camino del desierto de Edom».
9 Entonces el rey de Israela fue con el rey de Judáb y el rey de Edomc; y después de dar un rodeo de siete días de camino, no había agua para el ejército ni para los animales que los seguían.
10 Así que el rey de Israel dijo: «¡Ah! Porque el Señor ha llamado a estos tres reyes para entregarlos en manos de Moab».
11 Pero Josafat dijo: «¿No hay aquí un profeta del Señor para que consultemos al Señor por medio de éla?». Y uno de los siervos del rey de Israel respondió: «Aquí está Eliseo, hijo de Safatb, el que vertía agua en las manos de Elíasc».
12 Y Josafat dijo: «La palabra del Señor está con él». Así que el rey de Israel y Josafat y el rey de Edom fueron adonde estaba Eliseo.
13 Entonces Eliseo dijo al rey de Israel: «¿Qué tengo que ver con usted? Vaya a los profetas de su padre y a los profetas de su madrea». Y el rey de Israel le dijo: «No, porque el Señor ha llamado a estos tres reyes para entregarlos en mano de Moab».
14 Y Eliseo dijo: «Vive el Señor de los ejércitos, ante quien estoya, que si no fuera por respeto a la presencia de Josafat, rey de Judá, no lo miraría ni lo atendería.
15 »Pero tráiganme ahora un músicoa».
Y sucedió que mientras el músico tocaba, la mano del Señor vino sobre Eliseob,
16 y él dijo: «Así dice el Señor: “Hagan en este valle muchas zanjas”.
17 »Pues así dice el Señor: “No verán viento, ni verán lluvias; sin embargo ese valle se llenará de aguaa, y beberán ustedes y sus ganados y sus bestias.
18 ”Aun esto es poco ante los ojos del Señora; también entregará en manos de ustedes a los moabitas.
19 ”Ustedes destruirán1 toda ciudad fortificada y toda ciudad principal, talarán todo árbol bueno, cegarán todas las fuentes de agua y dañarán con piedras todo terreno fértila”».
20 Y aconteció que por la mañana, a la hora de ofrecer el sacrificioa, el agua vino por el camino de Edom, y la tierra se llenó de agua.
21 Y todos los moabitas oyeron que los reyes habían subido a pelear contra ellos. Y convocaron a todos, desde los que podían ponerse armadura1 en adelante, y se colocaron en la frontera.
22 Se levantaron muy de mañana, y cuando el sol brilló sobre el agua, los moabitas vieron el agua frente a ellos tan roja como la sangre.
23 Entonces dijeron: «Esto es sangre; sin duda los reyes han peleado entre sí, y se han matado unos a otros. Ahora pues, ¡Moab, al despojo!».
24 Pero cuando llegaron al campamento de Israel, los israelitas se levantaron e hirieron a los moabitas, y estos huyeron delante de ellos; y los israelitas invadieron el país matando a los moabitas.
25 Destruyeron las ciudades, y cada uno arrojó su piedra en toda parcela de tierra buena, y las llenaron. Cegaron todas las fuentes de agua y talaron todos los árboles buenosa, hasta dejar en Kir Haresetb solo sus piedras; no obstante, los honderos la rodearon y la destruyeron1.
26 Al ver el rey de Moab que la batalla arreciaba contra él, tomó consigo 700 hombres que sacaban espada, para abrir brecha hacia el rey de Edom, pero no pudieron.
27 Entonces tomó a su hijo primogénito que había de reinar en su lugar, y lo ofreció en holocausto sobre la muralla. Y hubo gran ira contra los israelitas, quienes se apartaron de allía y regresaron a su tierra.
4 Y una mujer de las mujeres de los hijos de los profetasa clamó a Eliseo, diciendo: «Su siervo, mi marido, ha muerto, y usted sabe que su siervo temía al Señor; y ha venido el acreedor a tomar a mis dos hijos para esclavos suyosb».
2 Y Eliseo le dijo: «¿Qué puedo hacer por ti? Dime qué tienes en casa». Y ella respondió: «Su sierva no tiene en casa más que una vasija de aceitea».
3 Entonces Eliseo le dijo: «Ve, pide vasijas prestadas por todas partes de todos tus vecinos, vasijas vacías; no pidas pocas.
4 »Luego entra y cierra la puerta detrás de ti y de tus hijos y echas el aceite en todas estas vasijas, poniendo aparte las que estén llenas».
5 Y ella se fue de su lado, y cerró la puerta tras sí y de sus hijos; y ellos traían las vasijas y ella echaba el aceite.
6 Cuando las vasijas estuvieron llenasa, ella dijo a un hijo suyo: «Tráeme otra vasija». Y él le dijo: «No hay más vasijas». Y cesó el aceite.
7 Entonces ella fue y se lo contó al hombre de Diosa. Y él le dijo: «Ve, vende el aceite y paga tu deuda, y tú y tus hijos pueden vivir de lo que quede».
8 Un día pasaba Eliseo por Sunema, donde había una mujer distinguida, y ella lo persuadió a que comiera. Y sucedía que siempre que pasaba, entraba allí a comer.
9 Y ella dijo a su marido: «Ahora entiendo que este que siempre pasa por nuestra casa, es un santo hombre de Diosa.
10 »Te ruego que hagamos un pequeño aposento alto, con paredes, y pongamos allí para él una cama, una mesa, una silla y un candelero; y cuando venga a nosotros, se podrá retirar allía».
11 Y un día que Eliseo vino por allí, se retiró al aposento alto y allí se acostó.
12 Después dijo a Giezi su criadoa: «Llama a esta sunamita». Y cuando la llamó, ella se presentó delante de él.
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| 1 | I.e. Casa de Dios. |
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| 1 | Lit. tu cabeza. |
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| 1 | Lit. tu cabeza. |
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| 1 | Lit. y. |
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| 1 | Lit. sanado. |
| 2 | Lit. habrá. |
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| 1 | Lit. sanas. |
| 1 | I.e. Casa de Dios. |
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| 1 | Lit. herirán. |
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| 1 | Lit. ceñirse con cinturón. |
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| 1 | Lit. hirieron. |
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