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2 Samuel 8–12
8 aDespués de esto, David derrotó1 a los filisteos y los sometió, y David tomó el mando de la ciudad principal2 de mano de los filisteos.
2 También derrotó a Moaba, y los midió con cordel, haciéndolos tenderse en tierra. Midió dos cordeles para darles muerte, y un cordel entero para dejarlos vivos. Y los moabitas fueron siervos de Davidb, trayéndole tributoc.
3 David derrotó también a Hadad Ezer, hijo de Rehob, rey de Sobaa, cuando este iba a restaurar su dominio1 en el Río2b.
4 David le tomó 1,700 hombres de a caballo y 20,000 soldados de a pie. David desjarretó los caballos de los carrosa, pero dejó suficientes de ellos para 100 carros.
5 Cuando vinieron los arameos de Damascoa en ayuda de Hadad Ezer, rey de Soba, David mató a 22,000 hombres de los arameos.
6 Entonces David puso guarniciones entre los arameos de Damasco, y los arameos fueron siervos de David, trayéndole tributoa. Y el Señor ayudaba a Davidb dondequiera que iba.
7 David tomó los escudos de oro que llevaban1 los siervos de Hadad Ezer, y los trajo a Jerusalén.
8 Y de Beta* y de Berotai, ciudades de Hadad Ezera, el rey David tomó una gran cantidad de bronce.
9 Cuando Toi, rey de Hamata, oyó que David había derrotado1 a todo el ejército de Hadad Ezer,
10 Toi envió a su hijo Joram* al rey David, para saludarlo2 y bendecirlo, porque había peleado contra Hadad Ezer y lo había derrotado3; pues Hadad Ezer había estado en guerra4 con Toi. Y Joram trajo consigo5 objetos de plata, de oro y de bronce,
11 que el rey David dedicó también al Señor, junto con la plata y el oroa que había dedicado de todas las naciones que él había sometido:
12 de Aram1 y Moaba, de los amonitasb, de los filisteosc y de los amalecitasd, y del botín de Hadad Ezer, hijo de Rehob, rey de Soba.
13 Y David se hizo de renombre cuando regresó de derrotar1 a 18,000 arameos2a en el valle de la Salb.
14 Puso guarniciones en Edom; por todo Edom puso guarniciones, y todos los edomitas fueron siervosa de David. Y el Señor daba la victoria a David dondequiera que ibab.
15 David reinó sobre todo Israel, y administraba1 justicia y derecho a todo su pueblo.
16 Joab, hijo de Sarvia, era jefea del1 ejército, y Josafat, hijo de Ahiludb, era cronistac;
17 Sadoc, hijo de Ahitoba, y Ahimelec, hijo de Abiatar, eran sacerdotesb, y Seraías era secretarioc;
18 Benaía, hijo de Joiadaa, era jefe de1 los cereteos y peleteosb; y los hijos de David eran ministros principales2c.
Bondad de David hacia Mefiboset
9 Entonces David dijo: «¿Hay todavía alguien que haya quedado de la casa de Saúl, para que yo le muestre bondad por amor a Jonatána?».
2 Y había un siervo de la casa de Saúl que se llamaba Siba, y lo llamaron ante David. Y el rey le dijo: «¿Eres tú Siba?». «Su servidora», respondió él.
3 Y el rey le preguntó: «¿No queda aún alguien de la casa de Saúl a quien yo pueda mostrar la bondad de Diosa?». Y Siba respondió al rey: «Aún queda un hijo de Jonatán lisiado de ambos piesb».
4 «¿Dónde está él?», le preguntó el rey. Y Siba respondió al rey: «Está en casa de Maquir, hijo de Amiel, en Lodebara».
5 Entonces el rey David mandó traerlo de la casa de Maquir, hijo de Amiel, de Lodebar.
6 Y Mefiboset, hijo de Jonatán, hijo de Saúl, vino a David, y cayendo sobre su rostro, se postróa. Y David dijo: «Mefiboset». «Su siervo», respondió él.
7 David le dijo: «No temas, porque ciertamente te mostraré bondad por amor a tu padre Jonatána, y te devolveré toda la tierra1b de tu abuelo2 Saúl; y tú comerás3 siempre a mi mesac».
8 Él se postró de nuevo, y dijo: «¿Quién es su siervo, para que tome en cuenta a un perro muerto como yoa?».
9 Entonces el rey llamó a Siba, siervo de Saúl, y le dijo: «Todo lo que pertenecía a Saúl y a su casa, lo he dado al nieto1 de tu señora.
10 »Y tú, tus hijos y tus siervos cultivarán la tierra para él, y le llevarás los frutos para que el nieto1 de tu señor tenga alimento. Sin embargo, Mefiboset, nieto1 de tu señor, comerá2 siempre a mi mesaa». Siba tenía quince hijos y veinte siervos.
11 Respondió Siba al rey: «Conforme a todo lo que mi señor el rey mande a su siervo, así hará su siervo». Y Mefiboset comió a la mesa de David1 como uno de los hijos del reya.
12 Mefiboset tenía un hijo pequeño que se llamaba Micaía. Todos los que moraban en la casa de Siba eran siervos de Mefiboset.
13 Pero Mefiboset moraba en Jerusalén, porque siempre comía a la mesa del reya. Estaba lisiado de ambos piesb.
Humillación de los siervos de David
10 aSucedió después de esto que murió el rey de los amonitasb, y su hijo Hanún reinó en su lugar.
2 Y David dijo: «Seré bondadoso con Hanún, hijo de Nahasa, tal como su padre fue bondadoso conmigo». Entonces David envió algunos1 de sus siervos para consolarlo por la muerte de su padre. Pero cuando los siervos de David llegaron a la tierra de los amonitas,
3 los príncipes de los amonitas dijeron a Hanún su señor: «¿Cree usted que David está1 honrando a su padre porque le ha enviado consoladores? ¿No le ha enviado David sus siervos para reconocer la ciudad, para espiarla y conquistarlaa?».
4 Entonces Hanún tomó a los siervos de David, les rasuró la mitad de la barba, les cortó los vestidosa por la mitad hasta las caderas, y los despidiób.
5 Cuando le avisaron a David, envió mensajeros a encontrarse con ellos, porque los hombres estaban sumamente avergonzados. Y el rey les dijo: «Quédense en1 Jericó hasta que les crezca la barba, y después vuelvan».
6 Al ver los amonitas que se habían hecho odiosos a Davida, los amonitas mandaron a tomar a sueldo a los arameos de Bet Rehobb y a los arameos de Sobac, 20,000 soldados de a pie, y del rey de Maacad 1,000 hombres, y de Is Tob 12,000 hombrese.
7 Cuando David se enteró, envió a Joab y a todo el ejército de los valientes.
8 Y los amonitas salieron y se pusieron en orden de batalla a la entrada de la ciudad1a, mientras que los arameos de Soba y de Rehob y los de Is Tobb y de Maaca estaban aparte en el campo.
9 Viendo Joab que se le presentaba batalla1 por el frente y por la retaguardia, escogió de entre todos los mejores hombres de Israel, y los puso en orden de batalla contra los arameos.
10 Al resto del pueblo lo colocó al mando de su hermano Abisai y lo puso en orden de batalla contra los amonitas.
11 Y dijo: «Si los arameos son demasiado fuertes para mí, entonces tú me ayudarás, y si los amonitas son demasiado fuertes para ti, entonces vendré en tu ayuda.
12 »Esfuérzate, y mostrémonos valientes por amor a nuestro pueblo y por amor a las ciudades de nuestro Diosa; y que el Señor haga lo que le parezca bien1b».
13 Entonces Joab se acercó con el pueblo que estaba con él para pelear contra los arameos, y estos huyeron delante de éla.
14 Cuando los amonitas vieron que los arameos huían, ellos también huyeron delante de Abisai y entraron en la ciudad. Entonces Joab se volvió de pelear contra los amonitas y vino a Jerusaléna.
15 Al ver los arameos que habían sido derrotados por1 Israel, volvieron a concentrarse.
16 Hadad Ezer mandó sacar a los arameos que estaban al otro lado del Río1 y fueron a Helam; y Sobaca, comandante del ejército de Hadad Ezer, iba al frente de ellosb.
17 Cuando se dio aviso a David, este reunió a todo Israel, cruzó el Jordán y llegó a Helam. Los arameos se pusieron en orden de batalla para enfrentarse a David, y pelearon contra él.
18 Pero los arameos huyeron delante de Israel, y David mató a 700 hombres de los carros de los arameos, y a 40,000 hombres de a caballo, e hirió a Sobac, comandante de su ejércitoa, el cual murió allí.
19 Cuando todos los reyes, siervos de Hadad Ezer, vieron que habían sido derrotados por Israel, hicieron la paz con Israel y le sirvierona. Y los arameos tuvieron temor de ayudar más a los amonitas.
11 Aconteció que en la primavera1, en el tiempo cuando los reyes salen a la batalla, David envió a Joab y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitasa y sitiaron a Rabáb. Pero David permaneció en Jerusalénc.
2 Al atardecer David se levantó de su lecho y se paseaba por el terrado de la casa del rey, y desde el terradoa vio a una mujer que se estaba bañando; y la mujer era de aspecto muy hermoso.
3 David mandó a preguntar acerca de aquella mujer. Y alguien dijo: «¿No es esta Betsabé, hija de Eliama, mujer de Urías el hititab?».
4 David envió mensajeros y la tomaron; y cuando ella vino a él, él durmió con ellaa. Después que ella se purificó de su inmundiciab, regresó a su casa.
5 Y Betsabé concibió; y envió aviso a David diciéndole: «Estoy encintaa».
6 Entonces David envió a decir a Joab: «Envíame a Urías el hitita». Y Joab envió a Urías a David.
7 Cuando Urías vino a él, David le preguntó por1 Joaba, por1 el pueblo y por el estado de la guerra.
8 Después dijo David a Urías: «Desciende a tu casa, y lava tus piesa». Salió Urías de la casa del rey, y tras él fue enviado1 un obsequio del rey.
9 Pero Urías durmió a la entrada de la casa del rey con todos los siervos de su señor, y no bajó a su casaa.
10 Cuando se lo contaron a David, le dijeron: «Urías no bajó a su casa», David dijo a Urías: «¿No has venido de hacer un viaje? ¿Por qué no bajaste a tu casa?».
11 Urías respondió a David: «El arca, Israel y Judá están bajo tiendas1a, y mi señor Joab y los siervos de mi señor acampan a campo abiertob. ¿He de ir yo a mi casa para comer, beber y acostarme con mi mujer? Por su vida y la vida de su alma, que no haré tal cosa».
12 Entonces David dijo a Urías: «Quédate aquí hoy también, y mañana te dejaré ira». Y se quedó Urías en Jerusalén aquel día y el siguiente1.
13 Y David lo convidó a comer y a beber con él1, y lo embriagóa. Al anochecer Urías salió a acostarse en su cama con los siervos de su señor, pero no descendió a su casab.
14 A la mañana siguiente, David escribió una cartaa a Joab, y la envió por mano de Urías.
15 En la carta había escrito1: «Pongan2 a Urías al frente de la batalla más reñida3 y retírense de él, para que sea herido y mueraa».
16 Así que cuando Joab asediaba la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que había hombres valientes.
| a | |
| 1 | |
| 2 | Lit. la rienda de la ciudad madre. |
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| b | |
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| 1 | Lit. mano. |
| 2 | I.e. el Éufrates. |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
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| 1 | Lit. estaban sobre. |
| * | |
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| a | |
| 1 | Lit. herido. |
| * | |
| 2 | Lit. preguntarle por su bienestar. |
| 3 | Lit. herido. |
| 4 | Lit. era un hombre de guerras. |
| 5 | Lit. había en su mano. |
| a | |
| 1 | |
| a | |
| b | |
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| d | |
| 1 | Lit. herir. |
| 2 | |
| a | |
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| a | |
| b | |
| 1 | Lit. y David hacía. |
| a | |
| 1 | Lit. estaba sobre el. |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. y. |
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| 2 | Lit. sacerdotes. |
| c | |
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| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. el campo. |
| b | |
| 2 | Lit. padre. |
| 3 | Lit. comerás pan. |
| c | |
| a | |
| 1 | Lit. hijo. |
| a | |
| 1 | Lit. hijo. |
| 2 | Lit. comerá pan. |
| a | |
| 1 | Lit. a mi mesa. |
| a | |
| a | |
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| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. por mano. |
| 1 | Lit. En tus ojos está David. |
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| 1 | Lit. Vuélvanse a. |
| a | |
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| e | |
| 1 | Lit. puerta. |
| a | |
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| 1 | Lit. los frentes de la batalla estaban contra él. |
| a | |
| 1 | Lit. lo bueno en sus ojos. |
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| a | |
| a | |
| 1 | Lit. heridos delante de. |
| 1 | I.e. el Éufrates. |
| a | |
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| a | |
| 1 | Lit. al regreso del año. |
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| c | |
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| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. por el bienestar de. |
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| 1 | Lit. salió. |
| a | |
| 1 | O enramadas. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. y mañana. |
| 1 | Lit. Lo llamó y bebió y comió en su presencia. |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. escrito, diciendo. |
| 2 | Lit. Den. |
| 3 | Lit. fuerte. |
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