2º Crónicas 34:8–20
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aEn el año dieciocho de su reinado, cuando terminó de purificar el país y la casa1, Josías envió a Safán, hijo de Azalía, y a Maasías, un oficial de la ciudad, y a Joab, hijo de Joacaz, escriba, para que repararan la casa1 del Señor su Dios.
Ellos vinieron al sumo sacerdote Hilcíasa y le entregaron el dinero que había sido traído a la casa de Dios, y que los levitas guardianes del umbral habían recogido de1 Manasés y de Efraínb y de todo el remanente de Israel, y de todo Judá y Benjamín y de los habitantes de Jerusalén.
Entonces entregaron el dinero en manos de los obreros que estaban encargados de la casa del Señor; y los obreros que trabajaban en la casa del Señor lo usaron1 para restaurar y reparar la casa.
Ellos a su vez les dieron dinero a los carpinteros y a los constructores para comprar piedra de cantería y maderas para las uniones, y hacer vigas para los edificios1 que los reyes de Judá habían dejado que se arruinarana.
Los hombres hicieron el trabajo fielmentea con estos capataces sobre ellos para dirigirlos: Jahat y Abdías, levitas de los hijos de Merari, y Zacarías y Mesulam, de los hijos de Coat, y de los levitas, todos los que eran hábiles con instrumentos musicalesb.
Ellos también estaban sobre los cargadoresa y dirigían, de trabajo en trabajo, a todos los que hacían la obra. Algunos de los levitas eran escribas, oficiales y porteros.
Hallazgo del libro de la ley
Mientras ellos sacaban el dinero que habían traído a la casa del Señor, el sacerdote Hilcíasa encontró el libro de la ley del Señor dada por Moisés.
Entonces Hilcías dijo al escriba Safán: «He hallado el libro de la ley en la casa del Señor». Hilcías le dio el libro a Safán,
y este llevó el libro al rey y le dio más noticias1: «Todo lo que fue encomendado a2 sus siervos, lo están haciendo.
»También han tomado1 el dinero que se encontraba en la casa del Señor, y lo han entregado en manos de los encargados y de los obreros».
El escriba Safán informó también al rey: «El sacerdote Hilcías me ha dado un libro». Y Safán leyó de él en la presencia del rey.
aCuando el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidosb.
Entonces el rey ordenó a Hilcías, a Ahicam, hijo de Safán, a Abdón, hijo de Micaía1, al escriba Safán y a Asaías, siervo del rey:
Footnotes
Cross references
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