Estudio bíblico Logos

1 Juan 3:1–5

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Miren cuán gran amor1 nos ha otorgado el Padrea: que seamos llamados hijos de Diosb. Y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a Élc.

Amadosa, ahora somos hijos de Diosb y aún no se ha manifestado lo que habremos de serc. Pero sabemos que cuando Cristo se manifieste1d, seremos semejantes a Éle, porque lo veremos como Él esf.

Y todo el que tiene esta esperanza puesta en Éla, se purifica, así como Él es purob.

Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley1, pues2 el pecado es infracción de la ley1a.

Ustedes saben que Cristo se manifestóa a fin de quitar los1 pecadosb, y en Él no hay pecadoc.

Leer en Logos
1 Juan 3:1: ¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él.

Notas al pie

  1. 1 qué clase de amor.
  2. 1 si se manifiesta.
  3. 1O iniquidad.
  4. 2 y.
  5. 1Algunos dicen: nuestros.

Referencias cruzadas

  1. aJuan 3:16; 1Jn. 4:10
  2. bJuan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1Jn. 3:2, 10
  3. cJuan 15:18, 21; 16:3
  4. a1Jn. 2:7
  5. bJuan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1Jn. 3:1, 10
  6. cRom. 8:19, 23, 24
  7. dLuc. 17:30; Col. 3:4; 1Jn. 2:28
  8. eRom. 8:29; 2Ped. 1:4
  9. fJuan 17:24; 2Cor. 3:18
  10. aRom. 15:12; 1Ped. 1:3
  11. bJuan 17:19; 2Cor. 7:1; 2Ped. 3:13, 14; 1Jn. 2:6
  12. aRom. 4:15; 1Jn. 5:17
  13. a1Jn. 1:2; 3:8
  14. bJuan 1:29; 1Ped. 1:18–20; 1Jn. 2:2
  15. c2Cor. 5:21; 1Jn. 2:29