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1 Samuel 21–26
21 Entonces llegó David a Noba, al sacerdote Ahimelec; y Ahimelec vino tembloroso al encuentro de Davidb, y le dijo: «¿Por qué estás solo y no hay nadie contigo?».
2 Y David respondió al sacerdote Ahimelec: «El rey me ha encomendado cierto asunto y me ha dicho: “Que no sepa nadie acerca del asunto por el cual te envío y que te he encomendadoa; y yo he citado a los jóvenes a cierto lugar”
3 »Ahora pues, ¿qué tienes a mano1? Dame2 cinco panes, o lo que tengas3»
4 Respondió el sacerdote a David: «No hay pan común a mano1, pero hay pan consagradoa; siempre que los jóvenes se hayan abstenido de mujerb»
5 Y David respondió al sacerdote: «Ciertamente las mujeres nos han sido vedadas; como anteriormente, cuando he salido en campaña, los cuerpos1 de los jóvenes se han mantenido purosa, aunque haya sido un viaje profano; ¿cuánto más puros estarán sus cuerpos2 hoyb?»
6 Entonces el sacerdote le dio pan consagradoa; porque allí no había otro pan, sino el pan de la Presencia1 que había sido quitado de delante del Señor para colocar pan caliente en su lugar al ser retiradob.
7 Y uno de los siervos de Saúl estaba allí aquel día, detenido delante del Señor; se llamaba Doeg el edomitaa, jefe de los pastores de Saúlb.
8 David dijo a Ahimelec: «¿No tienes aquí a mano1 una lanza o una espada? Pues no traje ni espada ni armas conmigo2, porque el asunto del rey era urgente»
9 Entonces el sacerdote le dijo: «Mira, la espada de Goliat el filisteoa, a quien mataste1 en el valle de Elab, está envuelta en un paño detrás del efod; si quieres llevártela, tómala, porque aquí no hay otra sino esa». Y David dijo: «Como esa no hay otra; dámela»
10 David se levantó y huyó aquel día de Saúl, y fue a donde estaba Aquis, rey de Gata.
11 Pero los siervos de Aquisa le dijeron: «¿No es este David, el rey de la tierra? ¿No cantaban de él en las danzas, diciendo:
“Saúl mató a sus miles,
Y David a sus diez milesb”?».
12 David tomó en serio1 estas palabrasa y temió grandemente a Aquis, rey de Gat.
13 Y se fingió demente1 ante sus ojosa y actuaba como loco en medio2 de ellos; escribía garabatos en las puertas de la entrada y dejaba que su saliva le corriera por la barba.
14 Entonces Aquis dijo a sus siervos: «Vean al hombre portándose como un loco. ¿Por qué me lo traes?
15 »¿Acaso me hacen falta locos, para que me traigan a este y haga de loco en mi presencia? ¿Va a entrar este en mi casa?»
22 David se fue de allí y se refugióa en la cueva de Adulamb. Cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, descendieron a él allá.
2 Todo el que estaba en apuros, todo el que estaba endeudado1 y todo el que estaba descontento2 se unió a él, y él vino a ser jefe sobre ellos. Y con él había unos 400 hombresa.
3 De allí David fue a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: «Permite que mi padre y mi madre vengan y se queden con ustedes hasta que yo sepa lo que Dios hará por mí»
4 Los dejó, pues, con el rey de Moab, y se quedaron con1 él todo el tiempo que David estuvo en el refugio2.
5 El profeta Gad dijo a Davida: «No te quedes en el refugio; vete y entra en la tierra de Judá». Y David se fue y entró en el bosque de Haret.
6 Entonces se enteró Saúl de que David y los hombres que estaban con él habían sido descubiertos. Saúl estaba en Guibeá, sentado bajo un tamarisco, en el alto, con su lanza en la mano, y todos sus siervos estaban de pie alrededor de éla.
7 Y Saúl dijo a sus siervos que estaban a su alrededor: «Óiganme ahora, hijos de Benjamín. ¿Les dará también el hijo de Isaí a todos ustedes campos y viñas? ¿Los hará a todos capitanes de miles y capitanes de cientosa?
8 »Porque todos ustedes han conspirado contra mí y no hay quien me revele1 cuando mi hijo hace un pacto con el hijo de Isaía. Tampoco hay entre ustedes quien tenga piedad de mí ni me revele1 que mi hijo ha instigado a mi siervo contra mí para tenderme una emboscada, como sucede hoyb»
9 Entonces respondió Doeg el edomitaa, que estaba junto a1 los siervos de Saúl: «Yo vi al hijo de Isaí venir a Nobb, a donde estaba Ahimelec, hijo de Ahitobc.
10 »Y consultó al Señor por éla, le dio provisionesb y le dio la espada de Goliat el filisteoc».
Matanza de los sacerdotes de Nob
11 El rey mandó llamar al sacerdote Ahimelec, hijo de Ahitob, y a toda la casa de su padre, los sacerdotes que estaban en Nob, y todos ellos vinieron al rey.
12 Y Saúl dijo: «Escucha ahora, hijo de Ahitob». Y este respondió: «Aquí estoy, mi señor»
13 Y le dijo Saúl: «¿Por qué tú y el hijo de Isaí han conspirado contra mí, dándole pan y una espada, y has consultado a Dios por él para que se rebelara contra mí, tendiéndome una emboscada como sucede hoya?»
14 Ahimelec respondió al rey: «¿Y quién entre todos tus siervos es tan fiel como David, yerno del rey, jefe de1 tu guardia y se le honra en tu casaa?
15 »¿Acaso comencé hoy a consultar a Dios por éla? Lejos esté esto de mí. No culpe el rey de nada a su siervo ni a ninguno de la casa de mi padre, porque su siervo no sabe nada1 de todo este asuntob»
16 Pero el rey dijo: «Ciertamente morirás, Ahimelec, tú y toda la casa de tu padre»
17 Y el rey dijo a los guardias1 que le asistían: «Vuélvanse y den muerte a los sacerdotes del Señor, porque la mano de ellos también está con David, y porque sabían que él estaba huyendo y no me lo revelaron2a». Pero los siervos del rey no quisieron levantar la mano para atacar a3 los sacerdotes del Señorb.
18 Entonces el rey dijo a Doeg: «Vuélvete y ataca a1 los sacerdotes». Y Doeg el edomita, se volvió y atacó a2 los sacerdotesa, y mató aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían el efod de linob.
19 Y a Nob, ciudad de los sacerdotes, la hirió a filo de espada, tanto a hombres como a mujeres, tanto a niños como a niños de pecho; también hirió a filo de espada bueyes, asnos y ovejasa.
20 Pero un hijo de Ahimelec, hijo de Ahitob, llamado Abiatara, escapó y huyó tras Davidb.
21 Abiatar avisó a David que Saúl había matado a los sacerdotes del Señor.
22 Entonces David dijo a Abiatar: «Yo sabía aquel día, cuando Doeg el edomitaa estaba allí, que de seguro se lo haría saber a Saúl. He causado la muerte de todas las personas en la casa de tu padre.
23 »Quédate conmigo, no temas, porque el que busca mi vida, busca tu vidaa; pues conmigo estarás a salvo1»
23 Entonces dieron aviso a David: «Los Filisteos están atacando a Keilaa, y están saqueando las eras».
2 Entonces consultó David al Señor: «¿Debo ir a atacar1 a estos filisteos?». Y el Señor dijo a David: «Ve, ataca2 a los filisteos y libra a Keilaa».
3 Pero los hombres de David le dijeron: «Mira, estamos con temor aquí en Judá. ¿Cuánto más si vamos a Keila contra las filas de los filisteos?»
4 De nuevo David consultó al Señor; y el Señor le respondió: «Levántate, desciende a Keila, pues entregaré a los filisteos en tu manoa».
5 Y David y sus hombres fueron a Keila y pelearon contra los filisteos; y él se llevó sus ganados y los hirió con gran mortandad. Así libró David a los habitantes de Keila.
6 Al huir Abiatar, hijo de Ahimelec, a donde estaba David en Keilaa, descendió con un efod en la mano.
7 Cuando se avisó a Saúl que David había ido a Keila, Saúl dijo: «Dios lo ha entregado1 en mi mano, pues se ha encerrado entrando en una ciudad con puertas dobles y barras»
8 Y Saúl convocó a todo el pueblo a la guerra, para descender a Keila a fin de cercar a David y sus hombres.
9 David supo que Saúl tramaba el mal contra él; así que le dijo al sacerdote Abiatara: «Trae el efodb»
10 Entonces David dijo: «Oh Señor, Dios de Israel, Tu siervo ciertamente ha oído que Saúl procura venir a Keila para destruir la ciudad por causa mía.
11 »¿Me entregarán en su mano los hombres de Keila? ¿Descenderá Saúl tal como Tu siervo ha oído? Oh Señor, Dios de Israel, te ruego que lo hagas saber a Tu siervo». Y el Señor dijo: «Sí, descenderá».
12 Entonces David dijo: «¿Me entregarán los hombres de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl?». Y el Señor dijo: «Sí, los entregarána».
13 Se levantó, pues, David con sus hombres, como 600a, y salieron de Keila y anduvieron de un lugar a otro1b. Cuando a Saúl le informaron que David se había escapado de Keila, cesó de perseguirlo2.
14 David se quedó en el desierto en los refugios1, y permaneció en la región montañosa en el desierto de Zifa. Saúl lo buscaba todos los días, pero Dios no lo entregó en su manob.
15 Y David se enteró1 de que Saúl había salido para quitarle la vida2, y David se encontraba en el desierto de Zif, en Hores.
16 Jonatán, hijo de Saúl, se levantó y fue a donde estaba David en Hores, y lo fortaleció1 en Diosa.
17 Y le dijo: «No temasa, porque la mano de Saúl mi padre no te encontrará, y tú reinarás sobre Israel y yo seré segundo después de tib; Saúl mi padre también sabe esto»
18 Hicieron los dos un pacto delante del Señora; y David permaneció en Hores mientras Jonatán se fue a su casa.
19 Entonces subieron los de Zif a Saúl en Guibeáa y dijeron: «¿No está David escondido entre1 nosotros en los refugios de Hores, en la colina de Haquilab que está al sur2 de Jesimón3?
20 »Ahora bien, oh rey, usted descienda conforme a todo el deseo de su alma para hacerlo1; y nuestra parte será entregarlo en manos del reya»
21 Y Saúl dijo: «Benditos sean del Señor, porque se compadecieron de mía.
22 »Vayan ahora, asegúrense, investiguen y vean dónde está su escondite1, y quién lo ha visto allí, porque me han dicho que es muy astuto.
23 »Miren entonces, reconozcan todos los escondites donde se oculta, regresen a mí cuando estén seguros, y yo iré con ustedes; y sucederá que si estuviera en la tierra, voy a hallarlo1 entre todos los miles de Judá»
24 Ellos se levantaron y fueron a Zif delante de Saúl. Y David y sus hombres estaban en el desierto de Maóna, en el Arabá, al sur1 de Jesimón.
25 Saúl fue con sus hombres a buscarlo, pero le avisaron a David, y este bajó a la peña y permaneció en el desierto de Maón. Cuando Saúl lo supo, persiguió a David en el desierto de Maón.
26 Saúl iba por un lado del monte y David y sus hombres por el otro lado del monte. David se apresuraba para huir de …
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| b | |
| a | |
| 1 | Lit. está bajo tu mano. |
| 2 | Lit. Da en mi mano. |
| 3 | Lit. se encuentre. |
| 1 | Lit. bajo mi mano. |
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| b | |
| 1 | Lit. vasos. |
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| 2 | Lit. estará santo en el vaso. |
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| 1 | O de la Proposición; lit. del Rostro. |
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| b | |
| 1 | Lit. bajo tu mano. |
| 2 | Lit. en mi mano. |
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| 1 | Lit. heriste. |
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| 1 | Lit. en su corazón. |
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| 1 | Lit. cambió su juicio. |
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| 2 | Lit. manos. |
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| 1 | Lit. tenía un acreedor. |
| 2 | Lit. amargado de alma. |
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| 1 | Así en algunas versiones antiguas; en el texto heb. Y los llevó ante. |
| 2 | |
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| 1 | Lit. destape mi oído. |
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| 1 | O puesto sobre. |
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| 1 | |
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| 1 | Lit. nada pequeño o grande. |
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| 1 | Lit. corredores. |
| 2 | Lit. no destaparon mi oído. |
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| 3 | Lit. caer sobre. |
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| 1 | Lit. cae sobre. |
| 2 | Lit. cayó sobre. |
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| a | |
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| 1 | Lit. bajo custodia. |
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| 1 | Lit. herir. |
| 2 | Lit. y hiere. |
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| 1 | Lit. abandonado. |
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| a | |
| 1 | Lit. fueron por donde pudieron ir. |
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| 2 | Lit. dejó de salir. |
| 1 | |
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| b | |
| 1 | Lit. vio. |
| 2 | Lit. buscar su vida. |
| 1 | Lit. fortaleció su mano. |
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| a | |
| a | |
| 1 | Lit. con. |
| b | |
| 2 | Lit. lado derecho. |
| 3 | O del desierto. |
| 1 | Lit. descender. |
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| a | |
| 1 | Lit. pie. |
| 1 | Lit. buscarle. |
| a | |
| 1 | Lit. lado derecho. |
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