Estudio bíblico Logos

1º Samuel 8:4–9

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Entonces se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a Samuel en Ramáa,

y le dijeron: «Mira, has envejecido y tus hijos no andan en tus caminos. Ahora pues, danos un rey para que nos juzgue, como todas las nacionesa».

Pero1 fue desagradable2 a los ojos de Samuel que dijeran: «Danos un rey que nos juzguea». Y Samuel oró al Señorb.

Y el Señor dijo a Samuel: «Escucha la voz del pueblo en cuanto a todo lo que te digan, pues no te han desechado a ti, sino que me han desechado a Mí para que Yo no sea rey sobre ellosa.

»Así como todas las obras que han hecho desde el día en que los saqué de Egipto hasta hoy, abandonándome y sirviendo a otros dioses, así lo están haciendo contigo también.

»Ahora pues, oye su voz. Sin embargo, les advertirás1 solemnementea y les harás saber el proceder2 del rey que reinará sobre ellosb».

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Notas al pie

  1. 1 Y la palabra.
  2. 2O malo.
  3. 1 testificarás.
  4. 2 la costumbre.

Referencias cruzadas

  1. a1 Sam. 7:17
  2. aDt. 17:14, 15
  3. a1 Sam. 12:17
  4. b1 Sam. 15:11
  5. aEx. 16:8; 1 Sam. 10:19
  6. aEzq. 3:18
  7. b1 Sam. 8:11–18; 10:25