The Future of Bible Study Is Here.
1 Samuel 23–26
23 Entonces dieron aviso a David: «Los Filisteos están atacando a Keilaa, y están saqueando las eras».
2 Entonces consultó David al Señor: «¿Debo ir a atacar1 a estos filisteos?». Y el Señor dijo a David: «Ve, ataca2 a los filisteos y libra a Keilaa».
3 Pero los hombres de David le dijeron: «Mira, estamos con temor aquí en Judá. ¿Cuánto más si vamos a Keila contra las filas de los filisteos?»
4 De nuevo David consultó al Señor; y el Señor le respondió: «Levántate, desciende a Keila, pues entregaré a los filisteos en tu manoa».
5 Y David y sus hombres fueron a Keila y pelearon contra los filisteos; y él se llevó sus ganados y los hirió con gran mortandad. Así libró David a los habitantes de Keila.
6 Al huir Abiatar, hijo de Ahimelec, a donde estaba David en Keilaa, descendió con un efod en la mano.
7 Cuando se avisó a Saúl que David había ido a Keila, Saúl dijo: «Dios lo ha entregado1 en mi mano, pues se ha encerrado entrando en una ciudad con puertas dobles y barras»
8 Y Saúl convocó a todo el pueblo a la guerra, para descender a Keila a fin de cercar a David y sus hombres.
9 David supo que Saúl tramaba el mal contra él; así que le dijo al sacerdote Abiatara: «Trae el efodb»
10 Entonces David dijo: «Oh Señor, Dios de Israel, Tu siervo ciertamente ha oído que Saúl procura venir a Keila para destruir la ciudad por causa mía.
11 »¿Me entregarán en su mano los hombres de Keila? ¿Descenderá Saúl tal como Tu siervo ha oído? Oh Señor, Dios de Israel, te ruego que lo hagas saber a Tu siervo». Y el Señor dijo: «Sí, descenderá».
12 Entonces David dijo: «¿Me entregarán los hombres de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl?». Y el Señor dijo: «Sí, los entregarána».
13 Se levantó, pues, David con sus hombres, como 600a, y salieron de Keila y anduvieron de un lugar a otro1b. Cuando a Saúl le informaron que David se había escapado de Keila, cesó de perseguirlo2.
14 David se quedó en el desierto en los refugios1, y permaneció en la región montañosa en el desierto de Zifa. Saúl lo buscaba todos los días, pero Dios no lo entregó en su manob.
15 Y David se enteró1 de que Saúl había salido para quitarle la vida2, y David se encontraba en el desierto de Zif, en Hores.
16 Jonatán, hijo de Saúl, se levantó y fue a donde estaba David en Hores, y lo fortaleció1 en Diosa.
17 Y le dijo: «No temasa, porque la mano de Saúl mi padre no te encontrará, y tú reinarás sobre Israel y yo seré segundo después de tib; Saúl mi padre también sabe esto»
18 Hicieron los dos un pacto delante del Señora; y David permaneció en Hores mientras Jonatán se fue a su casa.
19 Entonces subieron los de Zif a Saúl en Guibeáa y dijeron: «¿No está David escondido entre1 nosotros en los refugios de Hores, en la colina de Haquilab que está al sur2 de Jesimón3?
20 »Ahora bien, oh rey, usted descienda conforme a todo el deseo de su alma para hacerlo1; y nuestra parte será entregarlo en manos del reya»
21 Y Saúl dijo: «Benditos sean del Señor, porque se compadecieron de mía.
22 »Vayan ahora, asegúrense, investiguen y vean dónde está su escondite1, y quién lo ha visto allí, porque me han dicho que es muy astuto.
23 »Miren entonces, reconozcan todos los escondites donde se oculta, regresen a mí cuando estén seguros, y yo iré con ustedes; y sucederá que si estuviera en la tierra, voy a hallarlo1 entre todos los miles de Judá»
24 Ellos se levantaron y fueron a Zif delante de Saúl. Y David y sus hombres estaban en el desierto de Maóna, en el Arabá, al sur1 de Jesimón.
25 Saúl fue con sus hombres a buscarlo, pero le avisaron a David, y este bajó a la peña y permaneció en el desierto de Maón. Cuando Saúl lo supo, persiguió a David en el desierto de Maón.
26 Saúl iba por un lado del monte y David y sus hombres por el otro lado del monte. David se apresuraba para huir de Saúl, pues Saúl y sus hombres estaban rodeando a David y a sus hombres para apresarlosa.
27 Pero un mensajero vino a Saúl diciendo: Apresúrese y venga, pues los filisteos han hecho una incursión en la tierra.
28 Regresó entonces Saúl, dejando de perseguir a David, y fue al encuentro de los filisteos. Por eso llamaron a aquel lugar la Peña de Escape.
29 1Y subió David de allí, y permaneció en los refugios de En Gadia.
24 Cuando Saúl regresó de perseguir a los filisteosa, le dieron aviso: «David está en el desierto de En Gadib».
2 Entonces Saúl tomó de todo Israel 3,000 hombres escogidos, y fue en busca de David y de sus hombres por1 los peñascos de las cabras montesesa.
3 Llegó a unos rediles de ovejas en el camino, donde había una cueva, y Saúl entró en ella para hacer sus necesidades1a. Y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cuevab.
4 Y los hombres de David le dijeron: «Mira, este es el día del que el Señor te habló: “Voy a entregar a tu enemigo en tu mano, y harás con él como bien te parezca1a”». Entonces David se levantó y cortó a escondidas la orilla del manto de Saúlb.
5 Aconteció después de esto que la conciencia de David le remordía1a, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.
6 Y dijo a sus hombres: «El Señor me guarde de hacer tal cosa contra mi rey1, el ungido del Señor, de extender contra él mi mano, porque es el ungido del Señora».
7 David contuvo1 a sus hombres con estas palabras y no les permitió que se levantaran contra Saúl. Y Saúl se levantó, salió de la cueva, y siguió su camino.
8 Después de esto David se levantó, salió de la cueva y dio voces tras Saúl, diciendo: «¡Mi señor el rey!». Y cuando Saúl miró hacia atrás1, David inclinó su rostro a tierra y se postróa.
9 Y dijo David a Saúl: «¿Por qué escucha usted las palabras de los hombres, que dicen: “Mire que David procura su mal”?
10 »Hoy han visto sus ojos que el Señor lo ha puesto en mis manos en la cueva en este díaa; y algunos me dijeron que lo matara, pero mis ojos tuvieron piedad de usted, y dije: “No extenderé mi mano contra mi rey1, porque es el ungido del Señorb”.
11 »Mire, padre mío, mire la orilla de su manto en mi manoa. Puesto que corté la orilla de su manto y no lo maté, reconozca y vea que no hay maldad ni rebelión1 en mis manos y que no he pecado contra usted, a pesar de que usted acecha mi vida para quitármelab.
12 »Juzgue el Señor entre usted y yo y que el Señor me vengue de usted, pero mi mano no será contra usteda.
13 »Como dice el proverbio de los antiguos: “De los malos procede la maldada”, pero mi mano no será contra usted.
14 »¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién persigue? ¿A un perro muertoa? ¿A una pulgab?
15 »Sea el Señor juez y decida1 entre usted y yoa; que Él vea y defienda mi causab y me libre2 de su mano».
16 Cuando David acabó de decir a Saúl estas palabras, Saúl dijo: «¿Es esta tu voz, David, hijo míoa?». Entonces Saúl alzó su voz y lloró.
17 Y dijo a David: «Eres más justo que yoa, porque tú me has tratado bien mientras que yo te he tratado con maldadb.
18 »Tú has demostrado hoy que me has hecho bien, ya que el Señor me entregó en tu mano y sin embargo no me diste muertea.
19 »Porque si un hombre halla a su enemigo, ¿lo dejará ir sano y salvo1a? Que el Señor, por tanto, te recompense con bien por lo que has hecho por mí hoy.
20 »Mira, ahora sé que ciertamente serás reya, y que el reino de Israel será establecido en tu manob.
21 »Ahora pues, júrame por el Señor que no cortarás mi descendencia1 después de mí, y que no borrarás mi nombre de la casa de mi padrea».
22 Y David se lo juró a Saúl. Y Saúl se fue a su casa, pero David y sus hombres subieron al refugio1a.
25 Murió Samuela, y se reunió todo Israel; lo lloraronb, y lo sepultaron en su casa en Ramác. Después David se levantó y descendió al desierto de Paránd.
2 Había un hombre en Maóna que tenía sus bienes en Carmelb; el hombre era muy rico1 y tenía 3,000 ovejas y 1,000 cabras; y estaba en Carmel trasquilando sus ovejasc.
3 El hombre se llamaba Nabal, y su mujer se llamaba Abigail. Y la mujer era inteligente1 y de hermosa aparienciaa, pero el hombre era áspero y malo en sus tratos, y era calebitab.
4 Y David oyó en el desierto que Nabal estaba trasquilando sus ovejas.
5 Entonces David envió diez jóvenes, y les dijo1: «Suban a Carmel, visiten2 a Nabal y salúdenlo en mi nombre;
6 y le dirán así: “Ten una larga vida1, paz para ti, paz para tu casa y paz para todo lo que tienesa.
7 ”He oído que tienes esquiladoresa. Ahora bien, tus pastores han estado con nosotros, y no los hemos maltratado, ni les ha faltado nada todos los días que estuvieron en Carmelb.
8 ”Pregunta a tus criados, y ellos te lo dirán. Por tanto, permite que mis criados hallen gracia ante tus ojos, porque hemos llegado en un día de fiesta1a. Te ruego que de lo que tengas a mano, des a tus siervos y a tu hijo David”».
9 Cuando llegaron los jóvenes de David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David; entonces esperaron.
10 Pero Nabal respondió a los siervos de David: «¿Quién es Davida y quién es el hijo de Isaí? Hay muchos siervos hoy día que huyen de su señor.
11 »¿He de tomar mi pan, mi agua y la carne que he preparado1 para mis esquiladores, y he de dárselos a hombres cuyo origen no conozco2a?»
12 Entonces los jóvenes de David se volvieron por su camino, y regresaron; y llegaron y le comunicaron todas1 estas palabras.
13 Y David dijo a sus hombres: «Cíñase cada uno su espada». Y cada hombre se la ciñó. David también se ciñó la suya, y unos 400 hombres subieron tras Davida, mientras que otros 200 se quedaron cuidando el equipajeb.
14 Pero uno de los criados avisó a Abigail, mujer de Nabal: «David envió mensajeros desde el desierto a saludar1 a nuestro señora, pero él los ha tratado mal.
15 »Sin embargo, los hombres fueron muy buenos con nosotros; no nos maltrataron ni nos faltó nada cuando1 andábamos con ellos, mientras estábamos en el campoa.
16 »Como muro fueron para nosotros tanto de noche como de día, todo el tiempo que estuvimos con ellos apacentando las ovejasa.
17 »Ahora pues, reflexione1 y mire lo que ha de hacer, porque el mal ya está determinado contra nuestro señor y contra toda su casa, …
| a | |
| 1 | Lit. herir. |
| 2 | Lit. y hiere. |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. abandonado. |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. fueron por donde pudieron ir. |
| b | |
| 2 | Lit. dejó de salir. |
| 1 | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. vio. |
| 2 | Lit. buscar su vida. |
| 1 | Lit. fortaleció su mano. |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. con. |
| b | |
| 2 | Lit. lado derecho. |
| 3 | O del desierto. |
| 1 | Lit. descender. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. pie. |
| 1 | Lit. buscarle. |
| a | |
| 1 | Lit. lado derecho. |
| a | |
| 1 | |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. delante de. |
| a | |
| 1 | Lit. cubrir sus pies. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. lo que sea bueno ante tus ojos. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. el corazón…le hería. |
| a | |
| 1 | Lit. señor. |
| a | |
| 1 | Lit. apartó. |
| 1 | Lit. tras sí. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. señor. |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. transgresión. |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | O juzgue. |
| a | |
| b | |
| 2 | Lit. vindique. |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. ¿lo enviará por buen camino. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. simiente. |
| a | |
| 1 | O lugar fuerte. |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. grande. |
| c | |
| 1 | Lit. de buen entendimiento. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. y David dijo a los jóvenes. |
| 2 | Lit. lléguense. |
| 1 | Lit. Para vida. |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. buen día. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. degollado. |
| 2 | Lit. hombres que no sé de dónde son. |
| a | |
| 1 | Lit. conforme a todas. |
| a | |
| b | |
| 1 | Lit. bendecir. |
| a | |
| 1 | Lit. todos los días que. |
| a | |
| a | |
| 1 | Lit. sabe. |
Sign Up to Use Our
Free Bible Study Tools
|
By registering for an account, you agree to Logos’ Terms of Service and Privacy Policy.
|