Éxodo 19–20
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Consagración del pueblo
Al tercer mes de la salida de los israelitas de la tierra de Egiptoa, ese mismo1 día, llegaron al desierto de Sinaíb.
Salieron de Refidim, llegaron al desierto de Sinaí y acamparon en el desiertoa. Allí, delante del monte, acampó Israelb.
Moisés subió hacia Dios, y el Señor lo llamó desde el montea y le dijo: «Así dirás a la casa de Jacob y anunciarás a los israelitas:
“Ustedes han visto lo que he hecho a los egipciosa, y cómo los he tomado sobre alas de águilasb y los he traído a Mí.
”Ahora pues, si en verdad escuchan Mi voz y guardan Mi pactoa, serán Mi especial tesoro entre todos los pueblosb, porque Mía es toda la tierrac.
”Ustedes serán para Mí un reino de sacerdotesa y una nación santab”. Estas son las palabras que dirás a los israelitas»
Entonces Moisés fue y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso delante de ellos todas estas palabras que el Señor le había mandadoa.
Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: «Haremos todo lo que el Señor ha dichoa». Y Moisés llevó al Señor las palabras del pueblo.
Y el Señor dijo a Moisés: «Yo vendré a ti en una densa nubea, para que el pueblo oiga cuando Yo hable contigo y también te crean para siempre». Entonces Moisés comunicó al pueblo las palabras del Señorb.
El Señor dijo también a Moisés: «Ve al pueblo y conságralosa hoy y mañana, y que laven sus vestidosb.
»Que estén preparados para el tercer día, porque al tercer día el Señor descenderá a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaía.
»Pondrás límites alrededor para el pueblo, y dirás: “De ningún modo suban al monte o toquen su límite. Cualquiera que toque el monte, ciertamente moriráa.
”Ninguna mano lo tocará, sino que morirá apedreado o a flechazos. Sea animal o sea hombre, no viviráa”. Cuando suene largamente la bocina1 ellos subirán al monteb»
Y Moisés bajó del monte al pueblo, y santificó al pueblo. Después ellos lavaron sus vestidos.
Entonces Moisés dijo al pueblo: «Estén preparados para el tercer día. No se acerquen a mujer»
La majestuosa presencia del Señor
Y aconteció que al tercer díaa, cuando llegó la mañana, hubo truenos1 y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un sonido tan fuerte de trompeta, que hizo temblar a todo el pueblo que estaba en el campamento.
Entonces Moisés sacó al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios, y ellos se quedaron al pie1 del monte.
Todo el monte Sinaí humeabaa, porque el Señor había descendido sobre él en fuegob. El humo subía como el humo de un hornoc, y todo el monte se estremecía con violenciad.
El sonido de la trompeta aumentaba más y más. Moisés hablaba, y Dios le respondía con el trueno1a.
El Señor descendió a la cumbre del monte Sinaía. Entonces el Señor llamó a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.
Y el Señor dijo a Moisés: «Desciende, advierte1 al pueblo, no sea que traspasen los límites para ver al Señora y perezcan2 muchos de ellos.
»También que se santifiquena los sacerdotes que se acercan al Señor, no sea que el Señor irrumpa contra ellos».
Y Moisés dijo al Señor: «El pueblo no puede subir al monte Sinaí, porque Tú nos advertiste1: “Pon límites alrededor del monte y santifícaloa”».
Entonces el Señor le dijo: «Ve, desciende, y vuelve a subir1, tú y Aarón contigoa; pero que los sacerdotes y el pueblo no traspasen los límites para subir al Señorb, no sea que Él se lance contra ellos».
Descendió, pues, Moisés y advirtió1 al pueblo.
Los Diez Mandamientos
Entonces Dios habló todas estas palabras diciendo:
«aYo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre1b.
»No tendrás otros dioses delante de1 Mía.
»No te harás ningún ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierraa, ni en las aguas debajo de la tierra.
»No los adorarás1 ni los servirás2a. Porque Yo, el Señor tu Dios, soy Dios celosob, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta3 la tercera y cuarta generaciónc de los que me aborrecen,
y muestro misericordia a millares, a los que me aman y guardan Mis mandamientosa.
»No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, porque el Señor no tendrá por inocente al que tome Su nombre en vanoa.
»Acuérdate del día de reposo para santificarloa.
»Seis días trabajarás y harás toda tu obraa,
pero el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios. No harás en él trabajo alguno, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo1a.
»Porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo díaa. Por tanto, el Señor bendijo el día de reposo y lo santificó.
»Honra a tu padre y a tu madrea, para que tus días sean prolongados en la tierra que el Señor tu Dios te dab.
»No matarása.
»No cometerás adulterioa.
»No hurtarása.
»No darás falso testimonioa contra tu prójimob.
»No codiciarás la casa de tu prójimoa. No codiciarás la mujer de tu prójimob, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo»
El pueblo teme al Señor
Todo el pueblo percibía los truenos1 y relámpagos, el sonido de la trompeta y el monte que humeabaa. Cuando el pueblo vio aquello, temblaron, y se mantuvieron a distancia.
Entonces dijeron a Moisés: «Habla tú con nosotros y escucharemos, pero que no hable Dios con nosotros, no sea que muramosa»
Moisés respondió al pueblo: «No temana, porque Dios ha venido para ponerlos a pruebab, y para que Su temor permanezca en1 ustedesc, y para que no pequen»
El pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moisés se acercaba a la densa nubea donde estaba Dios.
Entonces el Señor dijo a Moisés: «Así dirás a los israelitas: “Ustedes han visto que les he hablado1 desde el cieloa.
”No harán junto a Mí1 dioses de plata ni dioses de oroa. No se los haránb.
”Harás un altar de tierra para Mía, y sobre él sacrificarás tus holocaustosb y tus ofrendas de pazc, tus ovejas y tus bueyes. En todo lugar donde Yo haga recordar Mi nombre, vendré a ti y te bendeciréd.
”Si me haces un altar de piedra, no lo construirás de piedras labradasa. Porque si alzas tu cincel sobre él, lo profanarás.
”Y no subirás por gradas a Mi altar, para que tu desnudez no se descubra sobre éla”
Footnotes
- 1 en este.
- 1 el cuerno.
- 1 sonidos.
- 1 en la parte baja.
- 1 con una voz o con un sonido.
- 1 testifica.
- 2 caigan.
- 1 testificaste.
- 1 y sube.
- 1 y les dijo.
- 1 de la esclavitud.
- 1O además de, o junto a.
- 1O No te inclinarás ante ellos.
- 2O ni los honrarás.
- 3 sobre.
- 1 tu peregrino que está en tus puertas.
- 1 los sonidos.
- 1 esté delante de.
- 1 he hablado con ustedes.
- 1O además de mí.
Cross references
- aEx. 12:6, 51; 16:1
- bDt. 1:6; 4:10, 15; 5:2
- aEx. 17:1; Núm. 33:15
- bEx. 3:1, 12; 18:5
- aEx. 3:4
- aDt. 29:2
- bDt. 32:11; Apoc. 12:14
- aEx. 15:26; Dt. 5:2, 3; Sal. 78:10
- bDt. 4:20; 7:6; 14:2; 26:18; Sal. 135:4; Tito 2:14; 1 Ped. 2:9
- cEx. 9:29; Dt. 10:14; Job 41:11; Sal. 50:12; 1 Cor. 10:26
- a1 Ped. 2:5, 9; Apoc. 1:6; 5:10
- bDt. 7:6; 14:21; 26:19; Isa. 62:12
- aEx. 4:29, 30
- aEx. 4:31; 24:3, 7; Dt. 5:27; 26:17
- aEx. 19:16; 24:15, 16; Dt. 4:11; Sal. 99:7
- bDt. 4:12, 36
- aLev. 11:44, 45
- bGn. 35:2; Lev. 15:5; Núm. 8:7, 21; 19:19; Apoc. 22:14
- aEx. 19:16
- aHeb. 12:20
- aHeb. 12:20
- bEx. 19:17
- aHeb. 12:18, 19, 21
- aDt. 4:11; Sal. 104:32; 144:5
- bEx. 3:2; 24:17; Dt. 5:4; 2 Crón. 7:1–3; Heb. 12:18
- cGn. 15:17; 19:28
- dJue. 5:5; Sal. 68:7, 8; Jer. 4:24
- aSal. 81:7
- aNeh. 9:13
- aEx. 3:5; 1 Sam. 6:19
- aEx. 19:24; 24:5; Lev. 10:3; 21:6–8
- aEx. 19:12
- aEx. 24:1, 9, 12
- bEx. 19:22
- aEx. 20:2–17: Dt. 5:6–21
- bEx. 13:3; 15:13, 16; Dt. 7:8
- aEx. 15:11; 20:23; Dt. 6:14; 2 Rey. 17:35; Jer. 25:6; 35:15
- aLev. 19:4; 26:1; Dt. 4:15–19; 27:15
- aEx. 23:24; Jos. 23:7; 2 Rey. 17:35
- bEx. 34:14; Dt. 4:24; Jos. 24:19; Nah. 1:2
- cEx. 34:6, 7; Núm. 14:18, 33; Dt. 5:9, 10; 1 Rey. 21:29; Jer. 32:18
- aDt. 7:9
- aLev. 19:12; Dt. 6:13; 10:20
- aEx. 23:12; 31:13–16; Lev. 26:2; Dt. 5:12
- aEx. 34:21; 35:2, 3; Lev. 23:3; Dt. 5:13; Luc. 13:14
- aNeh. 13:16–19
- aGn. 2:2, 3; Ex. 31:17
- aLev. 19:3; Dt. 27:16; Mat. 15:4; 19:19; Mar. 7:10; 10:19; Luc. 18:20; Ef. 6:2
- bDt. 5:16, 33; 6:2; 11:8, 9; Jer. 35:7
- aGn. 9:6; Ex. 21:12; Lev. 24:17; Mat. 5:21; 19:18; Mar. 10:19; Luc. 18:20; Rom. 13:9; Sant. 2:11
- aLev. 20:10; Dt. 5:18; Mat. 5:27; 19:18; Rom. 13:9
- aEx. 21:16; Lev. 19:11, 13; Mat. 19:18; Rom. 13:9
- aEx. 23:1, 7; Dt. 5:20; Mat. 19:18
- bLev. 19:18
- aDt. 5:21; Rom. 7:7; 13:9; Ef. 5:3, 5
- bPrv. 6:29; Mat. 5:28
- aEx. 19:16, 18; Heb. 12:18, 19
- aDt. 5:5, 23–27; Gál. 3:19; Heb. 12:19
- aEx. 14:13; Isa. 41:10, 13
- bEx. 15:25; Dt. 13:3
- cDt. 4:10; 6:24; Prv. 3:7; 16:6; Isa. 8:13
- aEx. 19:16; Dt. 5:22
- aDt. 4:36; 5:24, 26; Neh. 9:13
- aEx. 20:3
- bEx. 32:1, 2, 4; Dt. 29:17
- aEx. 20:25; 27:1–8
- bEx. 10:25; 18:12
- cEx. 24:5; Lev. 1:2
- dDt. 12:5; 16:6, 11; 26:2; 2 Crón. 6:6
- aDt. 27:5, 6; Jos. 8:31
- aEx. 28:42, 43
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