Números 13:26–33
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
y fueron y se presentaron a Moisés, a Aarón, y a toda la congregación de los israelitas en el desierto de Parán, en Cadesa; y les dieron un informe a ellos y a toda la congregación, y les enseñaron el fruto de la tierra.
Y le contaron a Moisés, y le dijeron: «Fuimos a la tierra adonde nos enviaste; ciertamente mana leche y miela, y este es el fruto de ellab.
»Solo que es fuerte el pueblo que habita en la tierraa, y las ciudades, fortificadas y muy grandes; y además vimos allí a los descendientes de Anacb.
»Amalec habita en la tierra del Negueva, y los hititas, los jebuseos y los amorreos habitan en la región montañosab, y los cananeosc habitan junto al mar y a la ribera del Jordán».
Entonces Caleb calmó al pueblo delante de Moisés, y dijo: «Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos».
Pero los hombres que habían subido con él dijeron: «No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotrosa».
Y dieron un mal informe a los israelitas de la tierra que habían reconocidoa, diciendo: «La tierra por la que hemos ido para reconocerla es una tierra que devora a sus habitantesb, y toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estaturac.
»Vimos allí también a los gigantesa (los hijos de Anacb son parte de la raza de los gigantes); y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos».
Cross references
Copyright 2005 por The Lockman Foundation