Marcos 16:1–11
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aPasado el día de reposo, María Magdalenab, María, la madre de Jacobo1, y Salomé, compraron especias aromáticasc para ir a ungir el cuerpo de Jesús.
Muy de mañana, el primer día de la semana, llegaron* al sepulcro cuando el sol ya había salido.
Y se decían unas a otras: «¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcroa?»
Cuando levantaron los ojos, vieron que la piedra, aunque1 era sumamente grande, había sido removida.
Entrando en el sepulcro, vieron* a un joven sentado al lado derecho, vestido con ropaje blancoa; y ellas se asustaronb.
Pero él les dijo*: «No se asustena; ustedes buscan a Jesús el Nazarenob, el que fue crucificado. Ha resucitado, no está aquí; miren el lugar donde lo pusieronc.
»Pero vayan, digan a Sus discípulos y a Pedro: “Él va delante de ustedes a Galileaa; allí lo verán, tal como les dijo”».
Y saliendo ellas, huyeron del sepulcro, porque un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas; y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo.
Aparición de Jesús a María Magdalena
Después de haber resucitado, muy temprano el primer día de la semana, Jesús se apareció primero a María Magdalenaa, de la que había echado fuera siete demonios.
Y ella fue y se lo comunicó a los que habían estado con Éla, que estaban lamentándose y llorando.
Cuando ellos oyeron que Jesús estaba vivo y que ella lo había visto, se negaron a creerloa.
Footnotes
Cross references
- aMar. 16:1–8: Mat. 28:1–8; Luc. 24:1–10; Juan 20:1–8
- bMar. 15:47
- cLuc. 23:56; Juan 19:39, 40
- aMat. 27:60; Mar. 15:46; 16:4
- aJuan 20:11, 12
- bMar. 9:15
- aMar. 9:15
- bMar. 1:24
- cMat. 28:6; Luc. 24:6
- aMat. 26:32; Mar. 14:28
- aMat. 27:56; Juan 20:14
- aJuan 20:18
- aMat. 28:17; Mar. 16:13, 14; Luc. 24:11, 41; Juan 20:25
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