Lucas 4:16–44
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Jesús en Nazaret
Jesús llegó a Nazaret, donde había sido criadoa, y según Su costumbre, entró en la sinagogab el día de reposo, y se levantó a leerc.
Le dieron el libro1 del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre Mí,
Porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres.
Me ha enviado1 para proclamar libertad a los cautivos,
Y la recuperación de la vista a los ciegos;
Para poner en libertad a los oprimidosa;
Para proclamar el año favorable del Señora».
Cerrando el libro1a, lo devolvió al asistente y se sentób; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él.
Y comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que han oído1».
Todos hablaban bien1 de Él y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de Su boca, y decían: «¿No es este el hijo de Joséa?»
Entonces Él les dijo: «Sin duda me citarán este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo; esto es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúma, hazlo también aquí en Tu tierrab”».
Y Jesús añadió: «En verdad les digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierraa.
»Pero en verdad les digo, que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis mesesa y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra;
sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta, en la tierra de Sidóna.
»Muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirioa».
Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas,
y levantándose, echaron a Jesús fuera de la ciudada, y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para tirar a Jesús desde allí.
Pero Él, pasando por en medio de ellosa, se fue.
Jesús enseña en Capernaúm
Jesús descendió a Capernaúma, ciudad de Galilea, b y les enseñaba en los días de reposo.
Todos se admiraban de Su enseñanzaa porque Su mensaje1 era con autoridadb.
Y había en la sinagoga un hombre poseído por el espíritu1 de un demonio inmundo, y gritó a gran voz:
«Déjanos. ¿Qué tienes que ver con nosotros1a, Jesús de Nazaret2? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién Tú eres: el Santo de Diosb»
Jesús entonces lo reprendióa, diciendo: «¡Cállate y sal de él!». Y después que el demonio lo derribó en medio de ellos, salió de él sin hacerle ningún daño.
Todos se quedaron asombrados1, y discutían entre sí: «¿Qué mensaje es este? Porque2 con autoridada y poder manda a los espíritus inmundos y salen»
Y Su fama1 se divulgaba por todos los lugares de aquella regióna.
Jesús sana a la suegra de Simón y a muchos otros
aLevantándose, Jesús salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón se hallaba sufriendo con una fiebre muy altab, y le rogaron por ella.
Inclinándose sobre ella, Jesús reprendióa la fiebre y la fiebre la dejó; al instante ella se levantó y les servía.
aAl ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedadesb se los llevaban a Él; y poniendo las manosc sobre cada uno de ellos, los sanabad.
También de muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Diosa!». Pero, reprendiéndolosb, no les permitía hablar, porque sabían que Él era el Cristo1c.
Jesús recorre otras ciudades
aCuando se hizo de día, Jesús salió y se fue a un lugar solitario. Las multitudes lo buscaban, y llegaron adonde Él estaba y procuraban detener a Jesús para que no se separara de ellos.
Pero Él les dijo: «También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas1 del reino de Dios, porque para estoa Yo he sido enviado».
Footnotes
- 1O el rollo.
- 1Algunos agregan aquí: a sanar a los quebrantados de corazón.
- 1O el rollo.
- 1 en sus oídos.
- 1O testificaban.
- 1 palabra.
- 1 teniendo un espíritu.
- 1 ¿Qué a nosotros y a ti.
- 2 Jesús nazareno.
- 1 Y el asombro vino sobre todos.
- 2O ¿Qué es esta palabra que.
- 1 el rumor acerca de Él.
- 1I.e. el Mesías.
- 1O el evangelio.
- 1I.e. de Judea y Galilea.
Cross references
- aLuc. 2:39, 51
- bMat. 13:54; Mar. 6:1, 2
- cHech. 13:14–16
- aIsa. 61:1; Mat. 11:5; 12:18; Juan 3:34
- aLev. 25:10; Isa. 61:2
- aLuc. 4:17
- bMat. 26:55
- aMat. 13:55; Mar. 6:3; Juan 6:42
- aMat. 4:13; Mar. 1:21 y ; 2:1 y ; Luc. 4:35 y ; Juan 4:46 y
- bMar. 6:1; Luc. 2:39, 51; 4:16
- aMat. 13:57; Mar. 6:4; Juan 4:44
- a1Rey. 17:1; 18:1; Sant. 5:17
- a1Rey. 17:9; Mat. 11:21
- a2Rey. 5:1–14
- aNúm. 15:35; Hech. 7:58; Heb. 13:12
- aJuan 10:39
- aMat. 4:13; Luc. 4:23
- bLuc. 4:31–37: Mar. 1:21–28
- aMat. 7:28
- bLuc. 4:36; Juan 7:46
- aMat. 8:29
- bMar. 1:24
- aMat. 8:26; Mar. 4:39; Luc. 4:39, 41; 8:24
- aLuc. 4:32
- aLuc. 4:14
- aLuc. 4:38, 39: Mat. 8:14, 15; Mar. 1:29–31
- bMat. 4:24
- aLuc. 4:35, 41
- aLuc. 4:40, 41: Mat. 8:16, 17; Mar. 1:32–34
- bMar. 1:32
- cMar. 5:23
- dMat. 4:23
- aMat. 4:3
- bLuc. 4:35
- cMat. 8:16; Mar. 1:34
- aLuc. 4:42, 43: Mar 1:35–38
- aMar. 1:38
- aMat. 4:23
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