Deuteronomio 26
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Ofrendas de las primicias
»Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da por herencia, tomes posesión de ella y habites en ella,
tomarás las primicias de todos los frutos del suelo que recojas de la tierra que el Señor tu Dios te daa, y las pondrás en una canasta e irás al lugar que el Señor tu Dios escoja para establecer1 Su nombreb.
»Te presentarás al sacerdote que esté en funciones en esos días y le dirás: “Declaro hoy al Señor mi1 Dios que he entrado en la tierra que el Señor juró a nuestros padres que nos daría”.
»Entonces el sacerdote tomará la canasta de tu mano, y la pondrá delante del altar del Señor tu Dios.
»Y tú responderás delante del Señor tu Dios: “Mi padre fue un arameo errante1a y descendió a Egipto y residió2 allí, siendo pocos en númerob; pero allí llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosac.
”Pero los egipcios nos maltrataron y nos afligieron y pusieron sobre nosotros dura servidumbrea.
”Entonces clamamos al Señor, el Dios de nuestros padres, y el Señor oyó nuestra voz y vio nuestra aflicción, nuestro trabajo y nuestra opresióna.
”Y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, con gran terror, con señales y milagrosa;
y nos ha traído a este lugar y nos ha dado esta tierra, una tierra que mana leche y miela.
”Ahora, yo he traído las primicias de los frutos de la tierra que Tú, oh Señor, me has dadoa”. Entonces las pondrás delante del Señor tu Dios, y adorarás delante del Señor tu Dios;
y tú te alegrarás, y también el levita y el extranjero que está en medio de tia, por todo el bien que el Señor tu Dios te ha dado a ti y a tu casab.
Los diezmos de un pueblo consagrado
»Cuando acabes de separar1 todo el diezmo de tus frutos en el tercer año, el año del diezmo, entonces se lo darás al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, para que puedan comer en tus ciudades2 y sean saciadosa.
»Entonces dirás delante del Señor tu Dios: “He sacado de mi casa la porción consagrada y también la he dado al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda conforme a todos Tus mandamientos que Tú me has mandado. No he violado1 ni olvidado ninguno de Tus mandamientosa.
”No he comido de ella estando de1 luto, ni he tomado de ella mientras estaba inmundo, ni he ofrecido de ella a los muertos. He escuchado la voz del Señor mi Dios; he hecho conforme a todo lo que Tú me has mandado.
”Mira desde Tu morada santa, desde el cieloa, y bendice a Tu pueblo Israel y a la tierra que nos has dado, una tierra que mana leche y mielb, como juraste a nuestros padres”.
»El Señor tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y ordenanzas. Cuidarás, pues, de cumplirlos con todo tu corazón y con toda tu almaa.
»Has declarado hoy que el Señor es tu Diosa y que andarás1 en Sus caminos y guardarás2 Sus estatutos, Sus mandamientos y Sus ordenanzas, y que escucharás Su voz.
»Y el Señor ha declarado hoy que tú eres Su pueblo, Su exclusiva posesión1a, como Él te prometió, y que debes guardar2 todos Sus mandamientos;
y que Él te pondrá1 en alto sobre todas las naciones que ha hechoa, para alabanza, renombre y honor; y serás un pueblo consagrado al Señor tu Diosb, como Él ha dicho».
Footnotes
Cross references
- aEx. 22:29; 23:16, 19; Núm. 18:13; Prv. 3:9
- bDt. 12:5
- aGn. 43:1–14
- bGn. 46:27
- cDt. 1:10; 10:22
- aEx. 1:8–11
- aEx. 2:23–25; 3:9
- aDt. 4:34; 34:11, 12
- aEx. 3:8, 17
- aDt. 8:18; Prv. 10:22
- aDt. 12:12
- bDt. 12:7; 16:11; Ecl. 3:12, 13; 5:18–20
- aLev. 27:30; Núm. 18:24; Dt. 14:28, 29; Heb. 7:5, 9, 10
- aSal. 119:141, 153, 176
- aSal. 80:14; Isa. 63:15; Zac. 2:13
- bDt. 26:9
- aDt. 4:29
- aSal. 48:14
- aEx. 6:7; 19:5; Dt. 4:20; 7:6; 14:2; 28:9; 29:13; Tito 2:14; 1 Ped. 2:9
- aDt. 4:7, 8; 28:1, 13
- bEx. 19:6; Dt. 7:6; Isa. 62:12; Jer. 2:3; 1 Ped. 2:9
Copyright 2005 por The Lockman Foundation