Logos Bible Study

2º Reyes 2

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Eliseo sucesor de Elías

Y sucedió que cuando el Señor iba a llevarse a Elías al cieloa en un torbellino, Elías venía de Gilgalb con Eliseoc.

Y Elías le dijo a Eliseo: «Te ruego que te quedes aquía, porque el Señor me ha enviado hasta Betel1b». Pero Eliseo le dijo: «Vive el Señor y vive tu alma, que no me apartaré de tic». Así que ambos descendieron a Betel.

Entonces los hijos de los profetas que estaban en Betel salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron: «¿Sabes que hoy el Señor va a quitarte a tu señor1a?». Y él dijo: «Sí, yo lo sé; cállense».

Elías entonces le dijo: «Eliseo, te ruego que te quedes aquía, porque el Señor me ha enviado a Jericób». Pero él dijo: «Vive el Señor y vive tu alma, que no me apartaré de tic». Y fueron juntos a Jericó.

También los hijos de los profetas que estaban en Jericó se acercaron a Eliseo y le dijeron: «¿Sabes que hoy el Señor va a quitarte a tu señor1?». Y él respondió: «Sí, yo lo sé; cállensea».

Entonces Elías le dijo: «Te ruego que te quedes aquí, porque el Señor me ha enviado al Jordána». Pero Eliseo dijo: «Vive el Señor y vive tu alma, que no me apartaré de ti». Y los dos siguieron caminandob.

Y cincuenta hombres de los hijos de los profetas fueron y se pararon frentea a ellos, a lo lejos, mientras ellos dos se detuvieron junto al Jordán.

Entonces Elías tomó su mantoa, lo dobló y golpeó las aguas, y estas se dividieron a uno y a otro lado, y los dos pasaron por tierra secab.

Cuando ya habían pasado, Elías le dijo a Eliseo: «Pide lo que quieras que yo haga por ti antes de que yo sea separado de ti». Y Eliseo le respondió: «Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mía».

Elías le dijo: «Has pedido una cosa difícil. Sin embargo, si me ves cuando sea llevadoa de tu lado, así te sucederá; pero si no, no será así.».

Mientras ellos iban andando y hablando, de pronto, apareció un carro de fuego y caballos de fuegoa que separó a los dos. Y Elías subió al cielo en un torbellino.

Eliseo lo vio y clamó: «Padre mío, padre mío, los carros de Israel y su gente de a caballoa». Y no lo vio más. Entonces tomó sus vestidos y los rasgób en dos pedazos.

También recogió el manto de Elías que se le había caído, y regresó y se paró a la orilla del Jordán.

Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: «¿Dónde está el Señor, el Dios de Elías?». Y cuando él golpeó también las aguas, estas1 se dividieron a uno y a otro lado, y Eliseo pasóa.

Cuando lo vieron los hijos de los profetas que estaban en Jericó frente a éla, dijeron: «El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo». Entonces fueron a su encuentro y se postraron ante él,

y le dijeron: «Aquí entre tus siervos hay cincuenta hombres fuertes; te rogamos que los dejes ir a buscar a tu señor; tal vez el Espíritu del Señor lo ha levantado y lo ha echado en algún monte o en algún vallea». Y él dijo: «No los envíen».

Pero cuando le insistieron hasta la saciedada, dijo: «Envíenlos». Entonces enviaron cincuenta hombres; y buscaron durante tres días, pero no lo hallaron.

Volvieron a Eliseo que se había quedado en Jericó, y él les dijo: «¿No les dije: “No vayan”?».

Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: «El emplazamiento de esta ciudad es bueno, como mi señor ve, pero el agua es mala y la tierra estéril».

Y él dijo: «Tráiganme una vasija nueva, y pongan sal en ella». Y se la trajeron.

Eliseo fue al manantial de las aguas, echó sal en él, y dijo: «Así dice el Señor: “He purificado1 estas aguas; de allí no saldrá2 más muerte ni esterilidada”».

Y las aguas han quedado purificadas1 hasta hoy, conforme a la palabra que habló Eliseo.

Después subió de allí a Betel1; y mientras subía por el camino, unos muchachos salieron de la ciudad y se burlabana de él, diciéndole: «¡Sube, calvo; sube, calvo!».

Cuando él miró hacia atrás y los vio, los maldijoa en el nombre del Señor. Entonces salieron dos osas del bosque y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos.

De allí, Eliseo fue al monte Carmeloa, y desde allí regresó a Samaria.

Read in Logos

Footnotes

  1. 1 Casa de Dios.
  2. 1 tu cabeza.
  3. 1 tu cabeza.
  4. 1 y.
  5. 1 sanado.
  6. 2 habrá.
  7. 1 sanas.
  8. 1 Casa de Dios.

Cross references

  1. aGn. 5:24; Heb. 11:5
  2. bJos. 4:19
  3. c1 Rey. 19:16–21
  4. aRut 1:15
  5. b1 Rey. 12:28, 29
  6. c1 Sam. 1:26; 2 Rey. 2:4, 6
  7. a2 Rey. 4:1, 38; 5:22
  8. a2 Rey. 2:2
  9. bJos. 6:26
  10. c2 Rey. 2:2
  11. a2 Rey. 2:3
  12. aJos. 3:8, 15–17
  13. b2 Rey. 2:2
  14. a2 Rey. 2:15, 16
  15. a1 Rey. 19:13, 19
  16. bEx. 14:21, 22; 2 Rey. 2:14
  17. aNúm. 11:17–25; Dt. 21:17
  18. aHech. 1:10
  19. a2 Rey. 6:17
  20. a2 Rey. 13:14
  21. bGn. 37:34; Job 1:20
  22. a2 Rey. 2:8
  23. a2 Rey. 2:7
  24. a1 Rey. 18:12; Hech. 8:39
  25. a2 Rey. 8:11
  26. aEx. 15:25, 26; 2 Rey. 4:41; 6:6
  27. a2 Crón. 36:16; Sal. 31:17, 18
  28. aNeh. 13:25–27
  29. a1 Rey. 18:19, 20; 2 Rey. 4:25