1º Samuel 9:6–9
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El criado le respondió: «Mira, en esta ciudad hay un hombre de Diosa, el cual1 es tenido en alta estima; todo lo que él dice se cumple sin faltab. Vayamos ahora, quizá pueda orientarnos2 acerca de la jornada que hemos emprendidoc».
Entonces Saúl dijo a su criado: «Pero, si vamos, ¿qué le llevaremos al hombre? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado y no hay presente para llevar al hombre de Diosa. ¿Qué tenemos?».
Y el criado volvió a responder a Saúl: «Aquí tengo la cuarta parte de un siclo (unos 3 gramos) de plata; se lo daré al hombre de Dios, y él nos indicará1 nuestro caminoa».
(Antiguamente en Israel, cuando uno iba a consultar a Dios, decía: «Vengan, vamos al vidente»; porque al que hoy se le llama profeta, antes se le llamaba videntea).
Footnotes
Cross references
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