1º Samuel 21:2–9
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Y David respondió al sacerdote Ahimelec: «El rey me ha encomendado cierto asunto y me ha dicho: “Que no sepa nadie acerca del asunto por el cual te envío y que te he encomendadoa; y yo he citado a los jóvenes a cierto lugar”
»Ahora pues, ¿qué tienes a mano1? Dame2 cinco panes, o lo que tengas3»
Respondió el sacerdote a David: «No hay pan común a mano1, pero hay pan consagradoa; siempre que los jóvenes se hayan abstenido de mujerb»
Y David respondió al sacerdote: «Ciertamente las mujeres nos han sido vedadas; como anteriormente, cuando he salido en campaña, los cuerpos1 de los jóvenes se han mantenido purosa, aunque haya sido un viaje profano; ¿cuánto más puros estarán sus cuerpos2 hoyb?»
Entonces el sacerdote le dio pan consagradoa; porque allí no había otro pan, sino el pan de la Presencia1 que había sido quitado de delante del Señor para colocar pan caliente en su lugar al ser retiradob.
Y uno de los siervos de Saúl estaba allí aquel día, detenido delante del Señor; se llamaba Doeg el edomitaa, jefe de los pastores de Saúlb.
David dijo a Ahimelec: «¿No tienes aquí a mano1 una lanza o una espada? Pues no traje ni espada ni armas conmigo2, porque el asunto del rey era urgente»
Entonces el sacerdote le dijo: «Mira, la espada de Goliat el filisteoa, a quien mataste1 en el valle de Elab, está envuelta en un paño detrás del efod; si quieres llevártela, tómala, porque aquí no hay otra sino esa». Y David dijo: «Como esa no hay otra; dámela»
Footnotes
Cross references
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