Estudio bíblico Logos

Santiago 3:3–5

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3Ahora bien, si ponemos el freno en la boca de los caballosa para que nos obedezcan, dirigimos también todo su cuerpo.

4Mirad también las naves; aunque son tan grandes e impulsadas por fuertes vientos, son, sin embargo, dirigidas mediante un timón muy pequeño por donde la voluntad1 del piloto quiere.

5Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosasa. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuegob!

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Santiago 3:5: ASÍ TAMBIÉN LA LENGUA ES UN MIEMBRO PEQUEÑO, y sin embargo, SE JACTA de GRANDES COSAS. ¡PUES QUÉ GRAN BOSQUE SE INCENDIA CON TAN PEQUEÑO FUEGO!

Notas al pie

  1. 1, el impulso

Referencias cruzadas

  1. aSal. 32:9
  2. aSal. 12:2, 3; 73:8, 9
  3. bProv. 26:20, 21