Estudio bíblico Logos

Salmo 1:1–4

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Contraste entre el justo y los impíos

¡Cuán bienaventurado es el hombre que no andaa en el consejo de los impíosb,

ni se detiene en el camino de los pecadoresc,

ni se sienta en la silla de los escarnecedoresd,

2sino que en la ley del Señor está su deleitea,

y en su ley medita de díab y de nochec!

3Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes1 de aguaa,

que da su fruto a su tiempo,

y su hoja2 no se marchita;

en todo lo que hace, prospera3b.

4No así los impíos,

que son como paja que se lleva el vientoa.

Leer en Logos
Salmo 1:1–2: ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, y EN SU LEY MEDITA DE DÍA Y DE NOCHE!

Notas al pie

  1. 1O, canales
  2. 2O, follaje
  3. 3O, y todo lo que hace prospera

Referencias cruzadas

  1. aProv. 4:14
  2. bSal. 5:9, 10; 10:2–11; 36:1–4
  3. cSal. 17:4; 119:104
  4. dSal. 26:4, 5; Jer. 15:17
  5. aSal. 119:14, 16, 35
  6. bJos. 1:8; Sal. 25:5
  7. cSal. 63:5, 6
  8. aSal. 92:12–14; Jer. 17:8; Ezeq. 19:10
  9. bGén. 39:2, 3, 23; Sal. 128:2
  10. aJob 21:18; Sal. 35:5; Isa. 17:13