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Salmo 1–3
Salmo 1
Contraste entre el justo y los impíos
¡Cuán bienaventurado es el hombre que no andaa en el consejo de los impíosb,
ni se detiene en el camino de los pecadoresc,
ni se sienta en la silla de los escarnecedoresd,
2 sino que en la ley del Señor está su deleitea,
y en su ley medita de díab y de nochec!
3 Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes1 de aguaa,
que da su fruto a su tiempo,
y su hoja2 no se marchita;
en todo lo que hace, prospera3b.
que son como paja que se lleva el vientoa.
5 Por tanto, no se sostendrán1 los impíosa en el juiciob,
ni los pecadores en la congregación de los justosc.
6 Porque el Señor conoce1 el camino de los justosa,
mas el camino de los impíos pereceráb.
¿Por qué se sublevan las naciones1a,
y los pueblos traman cosas vanasb?
2 Se levantan los reyes de la tierraa,
y los gobernantes traman unidos
contra el Señorb y contra su Ungido1c, diciendo:
y echemos de nosotros sus cuerdas!
¶4 Él que se sienta1 en los cielos se ríea,
el Señor se burla de ellosb.
5 Luego les hablará en su iraa,
y en su furor los aterraráb.
6 Pero yo he consagrado1 a mi Reya
sobre Sión, mi santo monteb.
¶7 Ciertamente anunciaré el decreto del Señor
que me dijo1: «Mi Hijo eres tú,
yo te he engendrado hoya.
8 »Pídeme, y te daréa las naciones1 como herencia tuyab,
y como posesión tuya los confines de la tierrac.
9 »Tú los quebrantarás1 con vara2 de hierroa;
los desmenuzarás como vaso de alfarerob».
¶10 Ahora pues, oh reyes, mostrad discernimientoa;
recibid amonestación, oh jueces1 de la tierra.
11 Adorad1 al Señor con reverencia2a,
y alegraos con temblorb.
12 Honrad1 al Hijoa para que no se enoje y perezcáis en el camino,
pues puede inflamarse de repente su ira.
¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él se refugianb!
Oración matutina de confianza en Dios
Salmo de David, cuando huía delante de su hijo Absalón*.
¡Oh Señor, cómo se han multiplicado mis adversariosa!
Muchos se levantan contra mí.
2 Muchos dicen de1 mi alma:
Para él no hay salvación2 en Diosa.
(Selah3)
¶3 Mas tú, Señor, eres escudo en derredor míoa,
mi gloriab, y el que levanta mi cabezac.
y Él me respondióa desde su santo monteb.
(Selah)
5 Yo me acosté y me dormía;
desperté, pues el Señor me sostiene.
6 No temeréa a los diez millares de enemigos1
que se han puesto en derredor contra míb.
¶7 ¡Levántatea, Señor! ¡Sálvame, Dios míob!
Porque tú hieres1 a todos mis enemigos en la mejilla2c;
rompes3 los dientes de los impíosd.
8 La salvación1 es del Señora.
¡Sea sobre tu pueblo tu bendiciónb!
(Selah)
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| d | |
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| b | |
| c | |
| 1 | O, canales |
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| 2 | O, follaje |
| 3 | O, y todo lo que hace prospera |
| b | |
| a | |
| 1 | O, se levantarán |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | O, aprueba |
| a | |
| b | |
| 1 | O, los gentiles |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, Mesías |
| c | |
| 1 | O, ligaduras, o, coyundas |
| a | |
| 1 | O, reina |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, instalado |
| a | |
| b | |
| 1 | O, el decreto: el Señor me dijo |
| a | |
| a | |
| 1 | O, los gentiles |
| b | |
| c | |
| 1 | Otra posible lectura es: los regirás, o, los gobernarás |
| 2 | O, cetro |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | O, gobernantes |
| 1 | O, Servid |
| 2 | O, temor |
| a | |
| b | |
| 1 | * , Besad |
| a | |
| b | |
| * | Véase 2 Sam. 15:13–17, 29 |
| a | |
| 1 | Lit., a mi alma |
| 2 | O, liberación |
| a | |
| 3 | Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , gente |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, has herido |
| 2 | O, quijada |
| c | |
| 3 | O, has roto |
| d | |
| 1 | O, liberación |
| a | |
| b |
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