Nehemías 4:7–23
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
71Aconteció que cuando Sanbalat, Tobías, los árabes, los amonitas y los de Asdod se enteraron que continuaba la reparación2 de las murallas de Jerusalén, que las brechas comenzaban a ser cerradas, se enojaron mucho.
8Y todos ellos conspiraron juntosa para venir a luchar contra Jerusalén y causar disturbio en ella.
9Entonces oramos a nuestro Dios, y para defendernos1 montamos guardia contra ellosa de día y de noche.
10Pero se decía en1 Judá:
Desfallecen las fuerzas de los cargadores,
y queda mucho escombro2;
nosotros no podemos
reedificar la muralla.
11Y nuestros enemigos decían: No sabrán ni verán hasta que entremos en medio de ellos y los matemos y hagamos cesar la obra.
12Y sucedió que cuando los judíos que habitaban cerca de ellos vinieron y nos dijeron diez veces: Subirán1 contra nosotros de todo lugar adonde os volváis,
13entonces aposté hombres en las partes más bajas del lugar, detrás de la muralla y en los sitios descubiertos1; aposté al pueblo por familias con sus espadasa, sus lanzas y sus arcos.
14Cuando vi su temor, me levanté y dije a los nobles, a los oficiales y al resto del pueblo: No les tengáis miedo; acordaos del Señor, que es grande y temiblea, y luchad por vuestros hermanos, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestras mujeres y vuestras casasb.
15Sucedió que nuestros enemigos se enteraron que lo sabíamos y que Dios había desbaratado sus planesa; entonces todos nosotros volvimos a la muralla, cada uno a su trabajo.
16Y sucedió que desde aquel día la mitad de mis hombres1 trabajaban en la obra mientras que la otra mitad portaba las lanzas, los escudos, los arcos y las corazas; y los capitanes estaban detrás de toda la casa de Judá.
17Los que reedificaban la muralla y los que llevaban cargas llevaban la carga en una mano trabajando en la obra, y en la otra empuñaban un arma.
18Cada uno de los que reedificaban tenía ceñida al lado su espada mientras edificaba. El que tocaba la trompeta estaba junto a mí.
19Y dije a los nobles, a los oficiales y al resto del pueblo: La obra es grande y extensa, y estamos separados en la muralla, lejos el uno del otro.
20En el lugar que oigáis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotrosa.
21Hacíamos el trabajo con la mitad1 empuñando lanzas desde el despuntar2 del alba hasta que salían las estrellas.
22En aquel tiempo dije también al pueblo: Cada hombre con su criado pase la noche dentro de Jerusalén, para que nos sirvan de guarda por la noche y de obrero por el día.
23Ni yo, ni mis hermanos, ni mis mozos, ni los hombres de la guardia que me seguían, ninguno de nosotros se quitó la ropa; cada uno llevaba su arma aun en el agua.
Footnotes
Cross references
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation