Nehemías 1:4–11
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4Y1 cuando oí estas palabras, me senté y lloré, e hice duelo algunos días, y estuve ayunando y orandoa delante del Dios del cielob.
5Y dije: Te ruego, oh Señor, Dios del cielo, el grande y temible Dios, que guarda el pacto y la misericordiaa para con aquellos que le aman y guardan sus mandamientosb,
6que estén atentos tus oídos y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de tia día y noche por los hijos de Israel tus siervos, confesando los pecados que los hijos de Israel hemos cometido contra tib; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecadoc.
7Hemos procedido perversamente contra ti y no hemos guardado los mandamientos, ni los estatutos, ni las ordenanzasa que mandaste a tu siervo Moisésb.
8Acuérdate ahora de la palabra que ordenaste a tu siervo Moisés, diciendo: «Si sois infieles, yo os dispersaré entre los pueblosa;
9pero si volvéis a mí y guardáis mis mandamientos y los cumplís, aunque vuestros desterrados estén en los confines de los cielosa, de allí los recogeré y los traeréb al lugar que he escogido para hacer morar allí mi nombrec».
10Y ellos son tus siervos y tu pueblo, los que tú redimiste con tu gran poder y con tu mano poderosaa.
11Te ruego, oh Señor, que tu oído esté atento ahora a la oración de tu siervo y a la oración de tus siervosa que se deleitan en reverenciar1 tu nombre; haz prosperar hoy a tu siervo, y concédele favor delante de este hombre.
Era yo entonces copero del reyb.
Footnotes
Cross references
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