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Números 13–33
aY el Señor habló a Moisés, diciendo:
2 Tú mismo envía hombres a fin de que reconozcan la tierra de Canaán, que voy a dar a los hijos de Israel; enviarás un hombre de cada una de las tribusa de sus padres, cada uno de ellos jefe entre ellos.
3 Entonces Moisés los envió desde el desierto de Parán, al mandato1 del Señor; todos aquellos hombres eran jefes de los hijos de Israel.
4 Y estos eran sus nombres: de la tribu de Rubén, Samúa, hijo de Zacur;
5 de la tribu de Simeón, Safat, hijo de Hori;
6 de la tribu de Judá, Caleba, hijo de Jefone;
7 de la tribu de Isacar, Igal, hijo de José;
8 de la tribu de Efraín, Oseas, hijo de Nuna;
9 de la tribu de Benjamín, Palti, hijo de Rafú;
10 de la tribu de Zabulón, Gadiel, hijo de Sodi;
11 de la tribu de José y de la tribu de Manasés, Gadi, hijo de Susi;
12 de la tribu de Dan, Amiel, hijo de Gemali;
13 de la tribu de Aser, Setur, hijo de Micael;
14 de la tribu de Neftalí, Nahbi, hijo de Vapsi;
15 de la tribu de Gad, Geuel, hijo de Maqui.
16 Así se llamaban1 los hombres a quienes Moisés envió a reconocer la tierra; pero a Oseas, hijo de Nuna, Moisés lo llamó Josué.
¶17 Cuando Moisés los envió a reconocer la tierra de Canaán, les dijo: Subid allá1, al Neguev2a; después subid a la región montañosa.
18 Ved cómo es la tierra, y si la gente que habita en ella es fuerte o débil, si son pocos o muchos;
19 y cómo es la tierra en que viven, si es buena o mala; y cómo son las ciudades en que habitan, si son como1 campamentos abiertos o con fortificaciones;
20 y cómo es el terreno, si fértil o estéril1. ¿Hay allí árboles o no? Procurada obtener2 algo del fruto de la tierrab. (Aquel tiempo era el tiempo de las primeras uvas maduras.)
¶21 Entonces ellos subieron y reconocieron la tierra desde el desierto de Zina hasta Rehob, en Lebo-hamat1b.
22 Y subieron por el Negueva, y llegaron1 hasta Hebrón, donde estaban Ahimán, Sesai y Talmaib, los descendientes2 de Anacc. (Hebrón fue edificada siete años antes que Zoán en Egiptod.)
¶23 Y llegaron hasta el valle1 de Escol2a y de allí cortaron un sarmiento con un solo racimo de uvas; y lo llevaban en un palo entre dos hombres, con algunas de las granadas y de los higos.
24 A aquel lugar se le llamó el valle1 de Escol por razón del racimo que los hijos de Israel cortaron allí.
¶25 Y volvieron de reconocer la tierra al cabo de cuarenta días,
26 y fueron y se presentaron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel en el desierto de Parán, en Cadesa; y les dieron un informe1 a ellos y a toda la congregación, y les enseñaron el fruto de la tierra.
27 Y le contaron, y le dijeron: Fuimos a la tierra adonde nos enviaste; ciertamente mana leche y miela, y este es el fruto de ellab.
28 solo que es fuerte el pueblo que habita en la tierraa, y las ciudades, fortificadas y muy grandes; y además vimos allí a los descendientes1 de Anacb.
29 Amalec habita en la tierra del Negueva, y los heteos, los jebuseos y los amorreos habitan en la región montañosab, y los cananeosc habitan junto al mar y a la ribera del Jordán.
¶30 Entonces Caleb calmó al pueblo delante de1 Moisés, y dijo: Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos.
31 Pero los hombres que habían subido con él dijeron: No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotrosa.
32 Y dieron un mal informe a los hijos de Israel de la tierra que habían reconocidoa, diciendo: La tierra por la que hemos ido para reconocerla es una tierra que devora a sus habitantesb, y toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estaturac.
33 Vimos allí también a los gigantes1a (los hijos de Anacb son parte de la raza de los gigantes1); y a nosotros nos pareció que2 éramos como langostas; y así parecíamos3 ante sus ojos.
Entonces toda la congregación levantó la voz y clamó1, y el pueblo lloró aquella2 noche.
2 Y murmurarona contra Moisés y Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la congregación: ¡Ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto! ¡Ojalá hubiéramos muerto en este desiertob!
3 ¿Y por qué nos trae el Señor a esta tierra para caer a espadaa? Nuestras mujeres y nuestros hijos1 vendrán a ser presab. ¿No sería mejor que nos volviéramos a Egipto?
4 Y se decían unos a otros: Nombremos un jefe y volvamos a Egiptoa.
¶5 Entonces Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostrosa en presencia de toda la asamblea de la congregación de los hijos de Israel.
6 Y Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rasgaron sus vestidos;
7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran maneraa.
8 Si el Señor se agrada de nosotrosa, nos llevará a esa1 tierra y nos la dará; es una tierra que mana leche y mielb.
9 solo que no os rebeléis contra el Señora, ni tengáis miedo de la gente de la tierrab, pues serán presa1 nuestra. Su protección2 les ha sido quitada, y el Señor está con nosotros; no les tengáis miedo.
10 Pero toda la congregación dijo que los apedrearan1a. Entonces la gloria del Señor apareciób en la tienda de reunión a todos los hijos de Israel.
¶11 Y el Señor dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me desdeñará este puebloa? ¿Y hasta cuándo no creerán en míb a pesar de todas las señales que he hecho en medio de ellos?
12 Los heriré con pestilencia1a y los desalojaré, y a ti te haré una nación más grandeb y poderosa que ellos.
¶13 aPero Moisés respondió al Señor: Entonces lo oirán los egipcios, pues tú sacaste a este pueblo de en medio de ellos con tu poderb,
14 y se lo dirán a los habitantes de esta tierra. Estos han oído que tú, oh Señor, estás en medio de tu pueblo, porque tú, oh Señor, eres visto cara a cara1 cuando tu nube está sobre ellos; y tú vas delante de ellos de día en una columna de nube, y de noche en una columna de fuegoa.
15 Pero si tú destruyes a este pueblo como a un solo hombre, entonces las naciones que han oído de tu fama, dirán1a:
16 «Porque el Señor no pudo introducir a este puebloa a la tierra que les había prometido con juramento, por eso los mató en el desierto».
17 Pero ahora, yo te ruego que sea engrandecido el poder del Señor, tal como tú lo has declarado, diciendo:
18 «El Señor es lento para la ira y abundante en misericordiaa, y perdona la iniquidad y la transgresión; mas de ninguna manera tendrá por inocente al culpableb; sino que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta1 la tercera y la cuarta generaciónc».
19 Perdona, te ruego, la iniquidad de este puebloa conforme a la grandeza de tu misericordia, así como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.
¶20 Entonces el Señor dijo: Los he perdonadoa según tu palabra;
21 pero ciertamente, vivo yoa, que toda la tierra será llena de la gloria del Señorb;
22 ciertamente todos1 los que han visto mi gloria y las señales que hice en Egipto y en el desiertoa, y que me han puesto a prueba estas diez vecesb y no han oído mi voz,
23 no verán la tierra que juré a sus padres, ni la verá ninguno de los que me desdeñarona.
24 Pero a mi siervo Caleb, porque ha habido en él un espíritu distinto y me ha seguido plenamentea, lo introduciré a la tierra donde entró, y su descendencia1 tomará posesión de ellab.
25 Ahora bien, los amalecitas y los cananeos moran en los vallesa. Mañana volveos y partid para el desierto, camino del mar Rojo1.
¶26 Y habló el Señor a Moisés y a Aarón, diciendo:
27 ¿Hasta cuándo tendré que sobrellevar a esta congregación malvada que murmura contra mí? He oído las quejas de los hijos de Israel, que murmuran contra mía.
28 Diles: «Vivo yoa»—declara el Señor—«que tal como habéis hablado a mis oídosb, así haré yo con vosotrosc.
29 »En este desierto caerán vuestros cadáveres, todos vuestros enumerados1 de todos los2 contados de veinte años arribaa, que han murmurado contra mí.
30 »De cierto que vosotros no entraréis en la tierra en la cual juré1 estableceros, excepto Caleba, hijo de Jefone, y Josué, hijo de Nun.
31 »Sin embargo, vuestros pequeños, de quienes dijisteis que serían presaa del enemigo a ellos los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis despreciado.
32 »Pero en cuanto a vosotros, vuestros cadáveres caerán en este desiertoa.
33 »Y vuestros hijos serán pastores por cuarenta años en el desiertoa, y sufrirán1 por vuestra infidelidad2, hasta que vuestros cadáveres queden3 en el desierto.
34 »Según el número de los días que reconocisteis la tierra, cuarenta díasa, por cada día llevaréis vuestra culpa1 un año, hasta cuarenta años, y conoceréis mi enemistad2.
35 »Yo, el Señor, he habladoa; ciertamente esto haré a toda esta perversa congregación que se han juntado contra mí. En este desierto serán destruidos, y aquí1 morirán».
¶36 En cuanto a los hombres a quienes Moisés envió a reconocer la tierraa, y que volvieron e hicieron a toda la congregación murmurar contra él dando un mal informe acerca de la tierra,
37 aquellos hombres que dieron el mal informe acerca de la tierra, murieron debido a una plagaa delante del Señor.
38 Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, sobrevivieron de entre aquellos hombres que fueron a reconocer la tierra.
¶39 aY cuando Moisés habló estas palabrasb a todos los hijos de Israel, el pueblo lloró1 muchoc.
40 Y muy de mañana se levantaron y subieron a la cumbre del monte, y dijeron1: Aquí estamos; subamosa al lugar que el Señor ha dicho, porque hemos pecado.
41 Mas Moisés dijo: ¿Por qué, entonces, quebrantáis el mandamiento1 del Señor, si no os saldrá biena?
42 No subáis, no sea que seáis derribados delante de vuestros enemigos, pues el Señor no está entre vosotrosa.
43 Pues los amalecitas y los cananeos estarán allí frente a vosotros, y caeréis a espada por cuanto os habéis negado a seguir al Señor. Y el Señor no estará con vosotros.
44 Pero ellos se obstinaron en subir a la cumbre del monte; mas ni el arca del pacto del Señora ni Moisés se apartaron del campamento.
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| 1 | * , a la boca |
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| 1 | * , Estos son los nombres de |
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| 1 | * , acá |
| 2 | I.e., región del sur |
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| 1 | * , en |
| 1 | * , si gordo o flaco |
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| 2 | * , Usad vuestra fuerza y obtened |
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| 1 | O, hasta la entrada de Hamat |
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| 1 | La mayoría de los * dicen: uno llegó |
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| 2 | * , nacidos |
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| 1 | O, torrente |
| 2 | I.e., racimo |
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| 1 | O, torrente |
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| 1 | * , nacidos |
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| 1 | * , hacia |
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| 3 | * , éramos |
| 1 | * , levantó y dio su voz |
| 2 | * , en aquella |
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| 1 | * , pequeños |
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| 1 | * , comida |
| 2 | * , sombra |
| 1 | * , apedrearan con piedras |
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| 1 | * , la pestilencia |
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| 1 | * , ojo a ojo |
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| 1 | * , dirán, diciendo |
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| 1 | * , sobre |
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| 1 | * , todos los hombres |
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| 1 | * , simiente |
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| 1 | * , mar de Cañas |
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| 1 | * , alistados |
| 2 | * , vuestros |
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| 1 | * , levanté mi mano para |
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| 1 | * , llevarán |
| 2 | * , vuestras fornicaciones |
| 3 | * , se completen; i.e., en número |
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| 1 | * , vuestras iniquidades |
| 2 | U, oposición |
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| 1 | * , allí |
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| 1 | O, se enlutó |
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| 1 | * , diciendo |
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| 1 | * , la boca |
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