Números 18–20
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 18
Oficio de los sacerdotes
Entonces el Señor dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y tu casa paterna contigo, llevaréis la culpaa en relación con el1 santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis la culpa en relación con2 vuestro sacerdocio.
2Mas también a tus hermanos, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen para que se junten contigo y te sirvana, mientras que tú y tus hijos contigo estéis delante de la tienda del testimonio.
3Y atenderán a lo que tú ordenes y a las obligaciones de toda la tienda, pero no se acercarán a los utensilios del santuarioa y del altar, para que no mueran, tanto ellos como vosotrosb.
4Y ellos se juntarán contigo, y atenderán a las obligaciones de la tienda de reunión, para todo el servicio de la tienda; pero ningún extraño se acercará a vosotros.
5Así atenderéis a las obligaciones del santuario y a las obligaciones del altara, a fin de que la irab no venga más sobre los hijos de Israel.
6He aquí, yo mismo he tomado a vuestros hermanos, los levitas, de entre los hijos de Israela; son un regalo para vosotrosb, dedicados1 al Señor, para servir en el ministerio de la tienda de reunión.
7Pero tú y tus hijos contigo atenderéis a vuestro sacerdocio en todo lo concerniente al altar y a lo que está dentro del velo, y ministraréisa. Os doy el sacerdocio como un regalo para servirb, pero el extraño que se acerque morirác.
8Entonces habló el Señor a Aarón: He aquí que yo te he dado el cuidado de mis ofrendas1a, todas las cosas consagradas de los hijos de Israel; te las he dado a ti como porción, y a tus hijos como provisión perpetua.
9Esto será tuyo de las ofrendas santísimas preservadas del fuego: toda ofrenda de ellos, aun toda ofrenda de cereala y toda ofrenda por el pecadob y toda ofrenda por la culpa, que ellos me han de presentar, será santísima para ti y para tus hijos.
10Como ofrenda santísima la comerás; todo varón la comerá. Cosa santa será para ti.
11Esto también será para ti: la ofrenda de sus dádivasa, todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel; las he dado a ti, a tus hijos y a tus hijas contigo, como porción perpetuab. Todo el que esté limpio en tu casa podrá comerla.
12Todo lo mejor1 del aceite nuevo y todo lo mejor1 del mosto y del cereala, las primicias que presenten al Señor, te las daré a ti.
13Los primeros frutos maduros de todo lo que hay en su tierra, que traigan al Señora, serán tuyos. Todo el que esté limpio en tu casa podrá comer de ello.
14Toda cosa dedicada en Israel, será tuyaa.
15Todo lo que abre la matriz de toda carne, ya sea hombre o animal, que presenten al Señor, será tuyo; sin embargo, el primogénito de hombre ciertamente redimirás, y el primogénito de animales inmundos redimirása.
16En cuanto a su redención, de un mes los redimirás, según tu valuación, por cinco siclos1 en plata, según el siclo del santuario que es de veinte geras2.
17Pero no redimirás el primogénito de buey, ni el primogénito de oveja, ni el primogénito de cabraa; son sagrados. Rociarás su sangre en el altarb y quemarás su grosura como ofrenda encendida, como aroma agradable al Señor.
18Y su carne será para ti; así como el pecho de la ofrenda mecidaa y la pierna derecha son tuyas.
19Todas las ofrendas de lo que es santo, que los hijos de Israel ofrezcan al Señor, las he dado a ti, a tus hijos y a tus hijas contigo, como porción perpetuaa; es un pacto permanente1 delante del Señor para ti y para tu descendencia2 contigob.
20Entonces el Señor dijo a Aarón: No tendrás heredad en su tierraa, ni tendrás posesión entre ellos; yo soy tu porción y tu herencia entre los hijos de Israelb.
Los diezmos para los levitas
21Y he aquí que yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredada, a cambio de su ministerio en el cual sirven, el ministerio de la tienda de reunión.
22Y los hijos de Israel no se acercarán más a la tienda de reunión, no sea que carguen con un pecado y muerana.
23Solo los levitas servirán en el ministerio de la tienda de reunión, y ellos cargarán con la iniquidad del pueblo1a; será estatuto perpetuo por todas vuestras generaciones, y entre los hijos de Israel no tendrán heredadb.
24Porque el diezmo de los hijos de Israel, el cual ofrecen como ofrenda al Señor, yo lo he dado a los levitas por heredad; por tanto, he dicho en cuanto a ellos: «Entre los hijos de Israel no tendrán heredada».
25Entonces el Señor habló a Moisés, diciendo:
26También hablarás a los levitas y les dirás: «Cuando recibáis1 de los hijos de Israel los diezmos que de ellos os he dado por vuestra heredada, ofreceréis de ello una ofrenda al Señor, el diezmo de los diezmosb.
27»Y vuestra ofrenda os será considerada como los cereales de la era o como el producto1 del lagar.
28»Así también vosotros presentaréis al Señor una ofrenda de vuestros diezmos que recibís de los hijos de Israel; y de ellos daréis la ofrenda del Señor al sacerdote Aarón.
29»De todos los dones que recibís1 presentaréis las ofrendas que le pertenecen al Señor, de lo mejor2 de ellas, la3 parte consagrada de ellas».
30Y les dirás: «Cuando hayáis ofrecido de ello lo mejor, entonces el resto será contado a los levitas como el producto de la era o como el producto del lagar.
31»Lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras casas, porque es vuestra remuneración a cambio de vuestro ministerio en la tienda de reunión.
32»Y no llevaréis pecado por ello, cuando hayáis ofrecido lo mejor; así no profanaréis las cosas consagradas de los hijos de Israela, y no moriréis».
Capitulo 19
La purificación de los inmundos
Después el Señor habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
2Este es el estatuto de la ley que el Señor ha ordenado, diciendo: «Di a los hijos de Israel que te traigan una novilla alazana sin defectoa, que no tenga manchas y sobre la cual nunca se haya puesto1 yugob.
3»Y la daréis al sacerdote Eleazara, y él la sacará fuera del campamentob, y será degollada en su presencia.
4»Entonces el sacerdote Eleazar tomará con su dedo de la sangre, y rociará un poco de sangre hacia el frente de la tienda de reunión, siete vecesa.
5»Luego la novilla será quemada en su presencia; todo se quemará, su cuero, su carne, su sangre y su estiércola.
6»Y el sacerdote tomará madera de cedro, e hisopo y escarlataa, y los echará en medio del fuego en que arde la novilla.
7»Luego el sacerdote lavará su ropa y bañará su cuerpo1 en agua, y después entrará en el campamentoa, pero el sacerdote quedará inmundo hasta el atardecer.
8»Asimismo, el que la haya quemado lavará su ropa con agua y bañará su cuerpo1 con agua, y quedará inmundo hasta el atardecer.
9»Entonces un hombre que esté limpio juntará las cenizas de la novilla y las depositará fuera del campamento en un lugar limpio, y la congregación de los hijos de Israel las guardará para el agua para1 la impurezaa; es agua para purificar del pecado2.
10»Y el que haya recogido las cenizas de la novilla lavará su ropa y quedará inmundo hasta el atardecera; y será un estatuto perpetuo para los hijos de Israel y para el extranjero que reside entre ellos.
11»El que toque el cadáver de una persona1 quedará inmundo por siete díasa.
12»Y aquel se purificará a sí mismo de su inmundicia con el agua1 al tercer día y al séptimo día, y entonces quedará limpioa; pero si no se purifica a sí mismo al tercer día y al séptimo día, no quedará limpio.
13»Cualquiera que toque un cadáver, el cuerpo1 de un hombre que ha muerto, y no se purifique a sí mismo, contamina el tabernáculo2 del Señora; y esa persona será cortada de Israelb. Será inmundo porque el agua para la impureza no se roció3 sobre él; su impureza aún permanece sobre élc.
14»Esta es la ley para cuando un hombre muera en una tienda; todo el que entre en la tienda y todo el que esté en la tienda, quedará inmundo por siete días.
15»Y toda vasija abierta que no tenga la cubierta atada1 sobre ella, será inmunda.
16»De igual manera, todo el que en campo abierto toque a uno que ha sido muerto a espada, o que ha muerto de causas naturales, o que toque hueso humano, o tumba, quedará inmundo durante siete díasa.
17»Entonces para la persona inmunda tomarán de las cenizas1 de lo que se quemó para purificación del pecado2a, y echarán3 sobre ella agua corriente4 en una vasija.
18»Y una persona limpia tomará hisopo y lo mojará en el agua, y lo rociará sobre la tienda y sobre todos los muebles, y sobre las personas que estuvieron allí y sobre aquel que tocó el hueso, o al muerto, o al que moría por causas naturales, o la tumba.
19»Entonces la persona limpia rociará sobre el inmundoa el tercero y el séptimo día; el séptimo día lo purificará de la inmundicia, y él lavará su ropa y se bañará en agua, y quedará limpio al llegar la tarde.
20»Pero el hombre que sea inmundo y que no se haya purificado a sí mismo de su inmundicia, esa persona será cortada de en medio de la asamblea, porque ha contaminado el santuario del Señora; el agua para1 la impureza no se ha rociado sobre él; es inmundo.
21»Por tanto será estatuto perpetuo para ellos. Y el que rocíe el agua para1 la impureza lavará su ropa, y el que toque el agua para impureza quedará inmundo hasta el atardecera.
22»Y todo lo que la persona inmunda toque quedará inmundo; y la persona que lo toque quedará inmunda hasta el atardecera».
Capitulo 20
Dios da al pueblo agua de una roca
aLos hijos de Israel, toda la congregación, llegaron al desierto de Zinb en el mes primero; y el pueblo se quedó en Cades. Allí murió Miriam y allí la sepultaron.
2Y no había agua para la congregacióna; y se juntaron contra Moisés y Aarónb.
3El pueblo contendió con Moisésa y le habló, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos perecidob cuando nuestros hermanos murieron delante del Señorc!
4¿Por qué, pues, has traído al pueblo1 del Señor a este desierto, para que nosotros y nuestros animales muramos aquí2a?
5¿Y por qué nos hiciste subir de Egipto, para traernos a este miserable lugar? No es lugar de sementeras, ni de higueras, ni de viñas, ni de granados, ni aun hay agua para bebera.
6Entonces Moisés…
This passage has been shortened. Keep reading Números 18–20 in Logos
Footnotes
- 1, la culpa del
- 2, la culpa de
- 1, dados
- 1, ofrendas alzadas, y así en el resto del cap.
- 1, toda la grosura
- 1Un siclo equivale a 11.4 gramos
- 2Una gera equivale a 0.57 gramos
- 1, permanente de sal
- 2, simiente
- 1, de ellos
- 1, toméis
- 1, la plenitud
- 1, vuestros dones
- 2, la grosura, y así en los vers. 30 y 32
- 3, su
- 1, subido
- 1, carne
- 1, carne
- 1, y será para la congregación … Israel para protección para el agua de
- 2U, ofrenda por el pecado
- 1, de cualquier alma de hombre
- 1, ella
- 1, alma
- 2O, la morada
- 3O, arrojó
- 1, con cordel
- 1, del polvo
- 2O, para la ofrenda por el pecado
- 3, pondrán
- 4, viva
- 1, de
- 1, de
- 1, a la asamblea
- 2, allí
Cross references
- aEx. 28:38; Lev. 10:17; 22:16
- aNúm. 3:5–10
- aNúm. 4:15–20
- bNúm. 1:51; 18:7
- aEx. 27:21; Lev. 24:3
- bNúm. 16:46
- aNúm. 3:12, 45
- bNúm. 3:9
- aEx. 29:9
- bNúm. 18:20; Deut. 18:2; Mat. 10:8; 1 Ped. 5:2, 3
- cNúm. 1:51
- aLev. 6:16, 18; 7:28–34
- aLev. 2:1–16
- bLev. 6:30
- aNúm. 18:1; Deut. 18:3
- bLev. 22:1–16
- aDeut. 18:4; 32:14; Sal. 81:16; 147:14
- aEx. 22:29; 23:19; 34:26
- aLev. 27:1–33
- aEx. 13:13, 15; Núm. 3:46
- aDeut. 15:19
- bLev. 3:2
- aLev. 7:31
- aNúm. 18:11
- b2 Crón. 13:5
- aDeut. 10:9; 12:12; 14:27, 29
- bDeut. 18:2; Jos. 13:33; Ezeq. 44:28
- aLev. 27:30–33; Deut. 14:22–29
- aNúm. 1:51
- aNúm. 18:1
- bNúm. 18:20
- aDeut. 10:9
- aNúm. 18:21
- bNeh. 10:38
- aLev. 22:15, 16
- aLev. 22:20–25
- bDeut. 21:3
- aNúm. 3:4
- bLev. 4:11, 12, 21; Núm. 19:9
- aLev. 4:6, 17; 16:14
- aEx. 29:14; Lev. 4:11, 12
- aLev. 14:4
- aLev. 16:26, 28; 22:6
- aNúm. 8:7; 31:23
- aNúm. 19:7
- aLev. 21:1, 11; Núm. 5:2; 6:6; Hech. 21:26, 27
- aNúm. 19:19; 31:19
- aLev. 15:31; 20:3
- bLev. 7:20, 21; 22:3–7; Núm. 19:20
- cNúm. 19:19
- aNúm. 31:19
- aNúm. 19:9
- aEzeq. 36:25; Heb. 10:22
- aNúm. 19:13
- aNúm. 19:7
- aLev. 5:2, 3; 7:21; 22:5, 6
- aNúm. 20:1–13; Ex. 17:1–7
- bNúm. 13:21; 27:14; 33:36
- aEx. 17:1
- bNúm. 16:19, 20, 42
- aEx. 17:2
- bNúm. 14:2, 3
- cNúm. 16:31–35
- aEx. 17:3
- aNúm. 16:14
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation