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Mateo 26–27
Complot para prender y matar a Jesús
Cuando1 Jesús terminó todas estas palabrasa, dijo a sus discípulos:
2 aSabéis que dentro de dos días se celebra la Pascuab, y el Hijo del Hombre será1 entregadoc para ser crucificado.
3 Entonces los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunierona en el patio del sumo sacerdoteb llamado Caifásc.
4 Y tramaron entre ellos prender a Jesús con engaño y matarlea.
5 Pero decían: No durante la fiesta, para que no haya un tumulto en el puebloa.
¶6 aY hallándose Jesús en Betaniab, en casa de Simón el leproso,
7 se le acercó una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso, y lo derramó sobre su cabeza cuando estaba sentado1 a la mesa.
8 Pero al ver esto, los discípulos se indignaron, y decían: ¿Para qué este desperdicio?
9 Porque este perfume podía haberse vendido a gran precio, y el dinero habérselo dado a los pobres.
10 Pero Jesús, dándose cuenta, les dijo: ¿Por qué molestáis a la mujer? Pues buena obra ha hecho conmigo.
11 Porque a los pobres siempre los tendréis1 con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis1a.
12 Pues al derramar ella este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepulturaa.
13 En verdad os digo: Dondequiera que este evangelio se predique, en el mundo entero, se hablará también de lo que esta ha hecho, en memoria suyaa.
¶14 aEntonces uno de los doce, llamado Judas Iscarioteb, fue a los principales sacerdotes,
15 y dijo: ¿Qué estáis dispuestos a darme para que yo os lo entregue1a? Y ellos le pesaron treinta piezas2 de platab.
16 Y desde entonces buscaba una oportunidad para entregarle.
¶17 aEl primer día de la fiesta de los panes sin levadura1b, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua?
18 Y Él respondió: Id a la ciudad, a cierto hombrea, y decidle: «El Maestro dice: “Mi tiempo está cercab; quiero celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”».
19 Entonces los discípulos hicieron como Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.
¶20 aAl atardecer, estaba Él sentado1 a la mesa con los doce discípulos.
21 Y mientras comían, dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregaráa.
22 Y ellos, profundamente entristecidos, comenzaron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor?
23 Respondiendo El, dijo: El que metió1 la mano conmigo en el plato, ese me entregaráa.
24 El Hijo del Hombre se va, según está escrito de Éla; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido1b.
25 Y respondiendo Judasa, el que le iba a entregar1, dijo: ¿Acaso soy yo, Rabíb? Y Él le dijo: Tú lo has dichoc.
Institución de la Cena del Señor
¶26 aMientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulosb, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
27 Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella;
28 porque esto es mi sangre del nuevo1 pactoa, que es derramada por muchosb para el perdón de los pecados.
29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
¶30 aY después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivosb.
Jesús predice la negación de Pedro
¶31 Entonces Jesús les dijo*: Esta noche todos vosotros os apartaréis1 por causa de mía, pues escrito está: «Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño se dispersaránb».
32 Pero después de que yo haya resucitado, iré delante de vosotros a Galileaa.
33 Entonces Pedro, respondiendo, le dijo: Aunque todos se aparten1 por causa de ti, yo nunca me apartaré2.
34 Jesús le dijo: En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, me negarás tres vecesa.
35 Pedro le dijo*: Aunque tenga que morira contigo, jamás te negaré. Todos los discípulos dijeron también lo mismo.
¶36 aEntonces Jesús llegó* con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo* a sus discípulos: Sentaos aquí mientras yo voy allá y orob.
37 Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeoa, comenzó a entristecerse y a angustiarse.
38 Entonces les dijo*: Mi alma está muy afligidaa, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velad conmigob.
39 Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copaa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quierasb.
40 Vino* entonces a los discípulos y los halló* durmiendo, y dijo* a Pedro: ¿Conque no pudisteis velar una hora conmigoa?
41 Velada y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débilb.
42 Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si esta no puede pasar sin que yo la bebaa, hágase tu voluntadb.
43 Y vino otra vez y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño.
44 Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera vez, diciendo otra vez las mismas palabras1.
45 Entonces vino* a los discípulos y les dijo*: ¿Todavía estáis1 durmiendo y descansando? He aquí, ha llegado la horaa, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.
46 ¡Levantaos! ¡Vamos! Mirad, está cerca el que me entrega.
¶47 aMientras todavía estaba Él hablando, he aquí, Judasb, uno de los doce, llegó acompañado de1 una gran multitud con espadas y garrotes, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.
48 Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ese es; prendedle.
49 Y enseguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Rabía! Y le besó1.
50 Y Jesús le dijo: Amigoa, haz lo que viniste a hacer. Entonces ellos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron.
51 Y sucedió que1 uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espadaa, e hiriendo al siervo del sumo sacerdote, le cortó2 la orejab.
52 Entonces Jesús le dijo*: Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que tomen la espada, a espada perecerána.
53 ¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y Él pondría a mi disposición ahora mismo más de doce legiones1a de ángelesb?
54 Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escriturasa de que así debe suceder?
55 En aquel momento1 Jesús dijo a la muchedumbre: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y garrotes para arrestarme? Cada día solía sentarme en el templo para enseñara, y no me prendisteis.
56 Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escriturasa de los profetas. Entonces todos los discípulos le abandonaron y huyeron.
¶57 aY los que prendieron a Jesús le llevaron ante el sumo sacerdote Caifás, donde estaban reunidos los escribas y los ancianosb.
58 Y Pedro le fue siguiendo de lejosa hasta el patio del sumo sacerdoteb, y entrando1, se sentó con los alguaciles2c para ver el fin de todo aquello.
59 Y los principales sacerdotes y todo el concilio1a procuraban obtener falso testimonio contra Jesús, con el fin de darle muerte,
60 y no lo hallaron a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Pero más tarde se presentaron dosa,
61 que dijeron: Este declaró: «Yo puedo destruir el templo1 de Dios y en2 tres días reedificarloa».
62 Entonces el sumo sacerdote, levantándose, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?
63 Mas Jesús callabaa. Y el sumo sacerdote le dijob: Te conjuroc por el Dios viviented que nos digas si tú eres el Cristo1, el Hijo de Diose.
64 Jesús le dijo*: Tú mismo lo has dichoa; sin embargo, os digo que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poderb, y viniendo sobre las nubes del cieloc.
65 Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos de más testigosa? He aquí, ahora mismo habéis oído la blasfemia;
66 ¿qué os parece? Ellos respondieron y dijeron: ¡Es reo de muertea!
67 Entonces le escupieron en el rostro y le dieron de puñetazos; y otros le abofeteaban1a,
68 diciendo: Adivina1, Cristo2, ¿quién es el que te ha golpeadoa?
¶69 aPedro estaba sentado fuera en el patiob, y una sirvienta se le acercó y dijo: Tú también estabas con Jesús el galileo.
70 Pero él lo negó delante de todos ellos, diciendo: No sé de qué hablas.
71 Cuando salió al portal, lo vio otra sirvienta y dijo* a los que estaban allí: Este estaba con Jesús el nazareno.
72 Y otra vez él lo negó con juramento: ¡Yo no conozco a ese1 hombre!
73 Y un poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: Seguro que tú también eres uno de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubrea.
74 Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: ¡Yo no conozco a ese1 hombre! Y al instante un gallo cantó.
75 Y Pedro se acordó de lo que1 Jesús había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres vecesa. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Cuando llegó la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejoa contra Jesús para darle muerte.
2 Y después de atarle, le llevaron y le entregarona a Pilato, el gobernadorb.
¶3 Entonces Judasa, el que le había entregado, viendo que Jesús había sido condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de platab a los principales sacerdotes y a los ancianos,
4 diciendo: He pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: A nosotros, ¿qué? ¡Allá tú1a!
5 Y él, arrojando las piezas de plata en el santuarioa, se marchó; y fue y se ahorcób.
6 Y los principales sacerdotes tomaron las piezas de plata, y dijeron: No es lícito ponerlas en el tesoro del templo, puesto que es precio de sangre.
7 Y después de celebrar consejo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para sepultura de los forasteros.
8 Por eso ese campo se ha llamado Campo de Sangrea hasta hoy.
9 Entonces se cumplió lo anunciado1 por medio del profeta Jeremías, cuando dijo: aY tomaron2 las treinta piezas de plata, el precio de aquel cuyo precio …
| 1 | * , Y sucedió que cuando |
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| 1 | * , es |
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| 1 | * , reclinado |
| 1 | * , tenéis |
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| 1 | * , y yo os lo entregaré |
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| 2 | O, siclos |
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| 1 | O, de los Azimos |
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| 1 | * , reclinado |
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| 1 | * , mojó |
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| 1 | * , Mejor le fuera si ese hombre no hubiera nacido |
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| 1 | * , estaba entregando |
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| 1 | Algunos * antiguos omiten, nuevo |
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| 1 | O, escandalizaréis, o, caeréis |
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| 1 | O, escandalicen, o, caigan |
| 2 | O, escandalizaré, o, caeré |
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| 1 | * , la misma palabra |
| 1 | O, seguís |
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| 1 | * , y con él |
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| 1 | * , le besó efusivamente |
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| 1 | * , Y he aquí |
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| 2 | * , quitó |
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| 1 | Una legión estaba compuesta de 6,000 soldados |
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| 1 | * , aquella hora |
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| 1 | * , entrando dentro |
| 2 | O, sirvientes |
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| 1 | O, Sanedrín |
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| 1 | O, santuario |
| 2 | O, después de |
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| 1 | I.e., el Mesías |
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| 1 | O, posiblemente, le herían con palos |
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| 1 | * , Profetízanos |
| 2 | I.e., el Mesías |
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| 1 | * , de la palabra que |
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| 2 | O, tomé |
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