Levítico 24:1–26:1
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Las lámparas y los panes del santuario
Entonces habló el Señor a Moisés, diciendo:
2aManda a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para hacer arder1 la lámpara continuamente.
3Fuera del velo del testimonio, en la tienda de reunión, Aarón las dispondrá para que ardan desde el anochecer hasta la mañana delante del Señor continuamente; será estatuto perpetuo para todas vuestras generaciones.
4Mantendrá las lámparas en orden en el candelabro de oro puroa, continuamente delante del Señor.
5Tomarás flor de harina y con ella cocerás doce tortasa; en cada torta habrá dos décimas de efa1.
6Y las colocarás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa de oro puroa delante del Señor.
7Y en cada hilera pondrás incienso puro, para que sea porción memorial del pana, una ofrenda encendida para el Señor.
8Cada día de reposoa, continuamenteb, se1 pondrá en orden delante del Señor; es un pacto eterno para2 los hijos de Israel.
9Y será para Aarón y para sus hijosa, y lo comerán en un lugar santo; porque lo tendrá como cosa muy sagrada de las ofrendas encendidas para el Señor, por derecho perpetuo1.
Castigo del blasfemo
10El hijo de una mujer israelita, cuyo padre era egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel lucharon en el campamento.
11Y el hijo de la israelita blasfemó el Nombrea, y maldijo. Entonces lo llevaron a Moisés. (El nombre de su madre era Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan.)
12Y lo pusieron en la cárcel1, hasta que se les aclarara la palabra2 del Señora.
13Entonces habló el Señor a Moisés, diciendo:
14Saca fuera del campamento al que maldijo, y que todos los que lo oyeron pongan las manos sobre su cabezaa, y que toda la congregación lo apedreeb.
15Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: «Si alguien maldice a su Dios, llevará su pecadoa.
16»Además, el que blasfeme el nombre del Señor, ciertamente ha de morir; toda la congregación ciertamente lo apedreará. Tanto el forastero como el nativo, cuando blasfeme el Nombre, ha de morira.
17»Si un hombre quita la vida1 a cualquier ser humano, ciertamente ha de morira.
18»Y el que quite la vida1 a un animal lo restituiráa, vida por vida.
19»Si un hombre hiere1 a su prójimo, según hizo, así se le hará:
20fractura por fractura, ojo por ojo, diente por dientea; según la lesión1 que haya hecho a otro, así se le hará2.
21»El que mate1 un animal, lo restituirá, pero el que mate1 a un hombre, ha de morira.
22»Habrá una misma ley1 para vosotros; será tanto para el forastero como para el nativoa, porque yo soy el Señor vuestro Dios».
23Moisés entonces habló a los hijos de Israel, y ellos sacaron fuera del campamento al que había maldecido, y lo apedrearon. Los hijos de Israel hicieron tal como el Señor había mandado a Moisés.
Capitulo 25
Entonces el Señor habló a Moisés en el monte Sinaí, diciendo:
2Habla a los hijos de Israel, y diles: «Cuando entréis a la tierra que yo os daré, la tierra guardará reposo para el Señor.
3»Seis años sembrarás la tierraa, seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos,
4pero el séptimo año la tierra tendrá completo descansoa, un reposo para el Señor; no sembrarás tu campo ni podarás tu viña.
5»Lo que nazca espontáneamente después de tu cosecha no lo segarás, y las uvas de los sarmientos de tu viñedo no recogerás; la tierra tendrá un año de reposo.
6»Y el fruto del reposo de la tierra os servirá de alimentoa: a ti, a tus siervos, a tus siervas, a tu jornalero y al extranjero, a los que residen contigo.
7»También a tu ganado y a los animales que están en tu tierra todas sus cosechas les servirán de alimento.
8»Contarás también siete semanas de años para ti, siete veces siete años, para que tengas el tiempo de siete semanas de años, es decir, cuarenta y nueve años.
9»Entonces tocarás fuertemente el cuerno de carnero el décimo día del séptimo mes; en el día de la expiacióna tocaréis el cuerno por toda la tierra.
10»Así consagraréis el quincuagésimo año y proclamaréis libertada por1 toda la tierra para sus habitantes. Será de jubileo para vosotros, y2 cada uno de vosotros volverá a su posesiónb, y2 cada uno de vosotros volverá a su familia.
11»Tendréis el quincuagésimo año como año de jubileo: no sembraréis, ni segaréis lo que nazca espontáneamente, ni vendimiaréis sus viñas sin podar.
12»Porque es jubileo, os será santo. De lo que produzca el1 campo, comeréis.
13»En este año de jubileo cada uno de vosotros volverá a su propia posesióna.
14»Asimismo, si vendéis algo a vuestro1 prójimo, o compráis algo de la mano de vuestro1 prójimo, no os hagáis mal uno a otroa.
15»Conforme al número de años después del jubileo, comprarás de tu prójimo, y él te venderá conforme al número de años de cosecha.
16»Si son muchos los años1, aumentarás su precioa, y si son pocos los años, disminuirás su precio; porque es un número de cosechas lo que te está vendiendo.
17»Así que no os hagáis mal uno a otroa, sino temed1 a vuestro Dios; porque yo soy el Señor vuestro Dios.
18»Cumpliréis, pues, mis estatutos y guardaréis mis juicios, para ejecutarlos, para que habitéis seguros en la tierraa.
19»Entonces la tierra dará su fruto, comeréis hasta que os saciéis1 y habitaréis en ella con seguridad.
20»Pero si decís: “¿Qué vamos a comer el séptimo año si1 no sembramos ni recogemos nuestras cosechasa?”,
21yo entonces os enviaré1 mi bendicióna en el sexto año, de modo que producirá fruto para tres años.
22»Cuando estéis sembrando en el octavo año, todavía podréis comer cosas añejas de la cosechaa, comiendo de lo viejo hasta el noveno año cuando venga la1 cosecha.
23»Además, la tierra no se venderá en forma permanente, pues la tierra es míaa; porque vosotros sois solo forasteros y peregrinos para conmigob.
24»Así que de toda tierra de vuestra posesión otorgaréis a la tierra el derecho de ser redimida.
25»Si uno de tus hermanos llega a ser tan pobre que tiene que vender parte de su posesión, su pariente más cercano1 vendrá y redimiráa lo que su hermano haya vendido.
26»Y en caso de que un hombre no tenga redentor1, pero consiga2 los medios suficientes para su redención,
27entonces computará los añosa desde la1 venta y devolverá el resto al hombre a quien había vendido la tierra2, y así volverá a su posesión.
28»Pero si no ha hallado medios suficientes1 para recobrarla por sí mismo, entonces lo que ha vendido permanecerá en manos del2 comprador hasta el año de jubileo; pero en el jubileo saldrá de su poder, y el vendedor3 volverá a su posesióna.
29»Si un hombre vende una casa de vivienda en una ciudad amurallada, su derecho a redimirla es válido hasta que se cumpla un año de su venta; su derecho de redención dura todo un año.
30»Pero si no se la redimen en el espacio de un año, la casa que está en la ciudad amurallada pasará para siempre a su comprador por todas sus generaciones; no saldrá de su poder en el jubileo.
31»Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor, serán consideradas como1 campo abierto; tienen derechos de redención, y son recuperadas2 en el jubileo.
32»En cuanto a las ciudades de los levitasa, ellos1 tienen un derecho permanente de redención para las casas de las ciudades que son propiedad suya.
33»Así que lo que pertenece a1 los levitas se puede redimir, y una casa de su propiedad vendida en2 la ciudad es recuperada3 en el jubileo, porque las casas de las ciudades de los levitas son propiedad suya entre los hijos de Israel.
34»Pero las tierras de pasto de sus ciudadesa no se venderán porque son propiedad suya para siempre.
35»En caso de que un hermano tuyo empobrezca y sus medios para contigo decaigan1, tú lo sustentarás como a un forastero o peregrino, para que viva contigoa.
36»No tomes interés y usura de éla, mas teme a tu Dios, para que tu hermano viva contigo.
37»No le darás tu dinero a interés, ni tus víveres a ganancia.
38»Yo soy el Señor vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egiptoa para daros la tierra de Canaán y para ser vuestro Diosb.
39»aY si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo.
40»Estará contigo como jornalero, como si fuera un peregrino; él servirá contigo hasta el año de jubileoa.
41»Entonces saldrá libre de ti, él y sus hijos con él, y volverá a su familia, para que pueda regresar a la propiedad de sus padres.
42»Porque ellos son mis siervos, los cuales saqué de la tierra de Egipto; no serán vendidos en venta de esclavos.
43»No te enseñorearás de él con severidada, más bien, teme a tu Dios.
44»En cuanto a los esclavos y esclavas que puedes tener de las naciones paganas que os rodean, de ellos podréis adquirir esclavos y esclavas.
45»También podréis adquirirlos de los hijos de los extranjeros que residen con vosotros, y de sus familias que están con vosotros, que hayan sido engendradas en vuestra tierra; estos también pueden ser posesión vuestra.
46»Aun podréis dejarlos en herencia a vuestros hijos después de vosotros, como posesión; os podréis servir de ellos como esclavos para siempre. Pero en cuanto a vuestros hermanos, los hijos de Israel, no os enseñorearéis unos de otros con severidada.
47»Si aumentan los bienes1 del forastero o del peregrino que mora contigo, y si empobrece tu hermano que está con él, y se vende al forastero que mora contigo, o se vende a los descendientes de la familia de un forastero,
48él tendrá derecho de redención después de ser vendido; uno de sus hermanos podrá redimirlo;
49o su tío o el hijo de su tío podrán redimirlo; o un pariente cercano de su familia podrá redimirlo; o si prospera1, él mismo podrá redimirsea.
50»Entonces él, con su comprador, calculará desde el año en que se vendió a él hasta el año de jubileo, y el precio de su venta corresponderá al número de años. Los días que estará con él serán como los días de un jornalero.
51»Si aún le quedan muchos años, devolverá parte de su precio de compra en proporción a ellosa para su propia redención;
52y si…
This passage has been shortened. Keep reading Levítico 24:1–26:1 in Logos
Footnotes
- 1, subir
- 1Un efa equivale a 22 litros
- 1, lo
- 2, de
- 1O, su porción perpetua
- 1O, bajo custodia
- 2, para declararles con claridad según la boca
- 1, hiere
- 1, hiere
- 1, le causa un defecto
- 1, el defecto
- 2, dará
- 1, hiera
- 1, un mismo juicio
- 1I.e., devolución de
- 2O, cuando
- 1, De su producto del
- 1, tu
- 1, la multitud de años
- 1O, reverenciad
- 1, hasta la saciedad
- 1O, he aquí
- 1U, ordenaré
- 1, su
- 1O, redentor
- 1O, pariente
- 2, su mano alcance
- 1, su
- 2, se la vendió
- 1, si su mano no ha hallado suficiente
- 2, de su
- 3, él
- 1, conforme a
- 2, salen
- 1, los levitas
- 1, es de parte de
- 2, y
- 3, sale de su poder
- 1, su mano … decaiga
- 1, Si aumenta la mano
- 1, si su mano ha alcanzado
Cross references
- aLev. 24:2–4; Ex. 27:20, 21
- aEx. 25:31; 31:8; 37:17
- aEx. 25:30; 39:36; 40:23
- aEx. 25:24; 1 Rey. 7:48
- aLev. 2:2, 9, 16
- aMat. 12:5
- bEx. 25:30; Núm. 4:7; 2 Crón. 2:4
- aMat. 12:4; Mar. 2:26; Luc. 6:4
- aEx. 3:15; 22:28; Job 2:5, 9; Isa. 8:21
- aEx. 18:15; Núm. 15:34
- aDeut. 13:9; 17:7
- bLev. 20:2, 27; Deut. 21:21
- aEx. 22:28
- a1 Rey. 21:10; Mat. 12:31; Mar. 3:28, 29
- aGén. 9:6; Ex. 21:12; Núm. 35:30, 31; Deut. 27:24
- aLev. 24:21
- aEx. 21:24; Deut. 19:21; Mat. 5:38
- aLev. 24:17
- aEx. 12:49; Núm. 9:14; 15:15, 16, 29
- aEx. 23:10, 11
- aLev. 25:20
- aLev. 25:20, 21
- aLev. 23:27
- aJer. 34:8, 15, 17
- bLev. 25:13, 28, 54
- aLev. 25:10; 27:24
- aLev. 25:17
- aLev. 25:27, 51, 52
- aLev. 25:14; Prov. 14:31; 22:22; Jer. 7:5, 6; 1 Tes. 4:6
- aLev. 26:5; Deut. 12:10; Jer. 23:6
- aLev. 25:4
- aDeut. 28:8
- aLev. 26:10
- aEx. 19:5
- bGén. 23:4; 1 Crón. 29:15; Sal. 39:12; Heb. 11:13; 1 Ped. 2:11
- aRut 2:20; 4:4, 6
- aLev. 25:16
- aLev. 25:10, 13
- aNúm. 35:1–8; Jos. 21:1
- aNúm. 35:2–5
- aDeut. 15:7–11; 24:14, 15
- aEx. 22:25; Deut. 23:19, 20
- aLev. 11:45
- bGén. 17:7
- aEx. 21:2–6; Deut. 15:12–18; 1 Rey. 9:22
- aEx. 21:2
- aEx. 1:13, 14; Lev. 25:46, 53; Ezeq. 34:4; Col. 4:1
- aLev. 25:43
- aLev. 25:26, 27
- aLev. 25:16
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation